Noticia publicada el 22-08-2008
LD (EFE) Al menos veintidós periodistas extranjeros han sido víctimas de agresiones por parte de miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad de China, durante la celebración de los Juegos Olímpicos que se celebran en Pekín. Según su informe, durante la competición, que termina el próximo domingo 24 de agosto, al menos cincuenta defensores de derechos humanos han sido puestos bajo arresto domiciliario
El documento menciona que quince ciudadanos chinos han sido arrestados por haber demandado el derecho a manifestarse y que 47 militantes pro-tibetanos han sido interrogados y expulsados del país. Además, RSF pide la liberación de los periodistas estadounidenses Brian Conley y Jeff Rae detenidos el pasado martes junto con cuatro activistas pro-Tíbet y condenados a diez días de detención administrativa.
En una rueda de prensa, Robert Menard, secretario general de RSF insistió en que las autoridades chinas no han cumplido con los compromisos que adquirieron hace siete años. "Desgraciadamente, teníamos razón", declaró.
En 2001, el secretario general de la candidatura china, Wang Wei, prometió "libertad total para la prensa" durante el desarrollo de los Juegos. Esta circunstancia no ha existido, considera RSF, a tenor de los actos violentos y obstrucciones que han podido constatar y la dificultad para acceder al Tíbet o para entrevistar a familiares de disidentes chinos.
Menard señaló que la campaña de movilización contra la censura en los Juegos de Pekín 2008 no ha dado resultado si se contabilizan los presos políticos liberados, ya que
se han producido incluso más detenciones, pero sí como llamada de atención sobre el hecho de que "China no es una potencia moral".