
Tal y como publica El Mundo, Ilham Moussäid ha logrado la "proeza de la unanimidad". La critican desde el partido de Sarkozy, hasta los socialistas, pasando por el Frente Nacional y Los Verdes, que la caricaturizan cada vez que tienen ocasión.
Y es que, la evidente contradicción entre los postulados que defiende no ha dejado indiferente a nadie. La localidad de Aviñón, donde vive y por donde se presentará a las elecciones regionales francesas, está plagada de carteles con su rostro, y con velo islámico.
Pero Moussäid no observa contradicciones entre sus posturas: "La religión ocupa mi vida privada. La política ocupa mi vida pública. No creo que exista una contradicción entre el feminismo, el anticapitalismo y el islam. Tampoco pienso que el velo deba demonizarse o considerarse como una claudicación ante el hombre" asegura.
Pero la principal fuente de polémica es que el Nuevo Partido Anticapitalista es heredero de la vieja Liga Comunista Revolucionaria, trotskista y comandada por Olivier Besancenot, líder de extrema izquierda francés. Por ello, que su candidata se convierta en una joven con velo islámico, ha supuesto una auténtica polémica en Francia.