
LD (EFE) En una breve declaración a la salida del despacho de los jueces encargados del "caso Clearstream", el ex primer ministro francés Dominique de Villepin, ha negado haber participado "en ningún momento" en "ninguna maniobra política" contra el actual presidente, Nicolas Sarkozy.
Por el caso, Villepin ha sido imputado por los delitos de "complicidad en denuncia calumniosa", "receptación de robo y de abuso de confianza" y "complicidad de uso de falsificación de documentos". El ex ministro se convierte así en el primer político encausado en esta antigua trama para tratar de cerrar el paso al Elíseo a Sarkozy, lo que da a este sumario un giro de "asunto de Estado".
En su intervención ante varios periodistas, Villepin rechazó, una vez más, las acusaciones en su contra y dijo que espera que aflore la "verdad" y señaló que responderá más adelante a "todas" las preguntas de los jueces. El ex ministro estuvo una hora ante los magistrados aunque se negó a contestar a sus preguntas bajo el pretexto de que antes quiere conocer todos los elementos contra él. En la comparecencia le acompañaron dos de sus abogados.
La segunda comparecencia por el "caso Clearstream" respondió a la aparición de "nuevos elementos" que apuntarían a su posible participación en la trama activada en 2004 para truncar las aspiraciones presidencialistas de Sarkozy. Este último nombre apareció en unos listados de cuentas bancarias de la sociedad luxemburguesa "Clearstream" como beneficiario de fondos millonarios en el extranjero, en los que también figuraban otros políticos e industriales franceses.
Posteriormente se demostró que esos listados habían sido falsificados presuntamente por un informático allegado al ex vicepresidente de EADS Jean-Louis Gergorin, quien reconoció la semana pasada ante los jueces que fue Villepin quien le empujó a entregar esos documentos a un juez que investigaba las comisiones pagadas en la venta de seis fragatas galas a Taiwán en 1991.