De la Carta Magna, el nacionalista radical eliminaría el artículo VIII: "El hecho de que las Fuerzas Armadas aparezcan en la Constitución como garantes de la integridad del territorio y del orden constitucional es intolerable". "Que el Ejército sea garante del orden constitucional es una espina muy gorda para cualquier concepto democrático".
Sus impresiones sobre ETA
Con absoluta familiaridad, Arzalluz también habla de ETA para decir que podía haber formado parte de la organización terrorista. "Es de mi quinta y tengo amigos entre sus fundadores, sus fundadores eran radicales y católicos", explica. Además, no duda en justificar a los asesinos: "los etarras viven mal y no son cobardes, simplemente están acosados". Eso sí, afirma que "nunca tuve tentación de meterme".
"Yo siempre he procurado que Madrid negocie con esta gente, pero no he visto ninguna tregua sincera de verdad. Ha habido diferentes negociaciones, ya yo estoy harto de hablar con HB, porque el papel que se nos sigue asignando a nosotros es el de desbrozar el camino para que ETA negocie con el Gobierno central", argumenta.
Según asevera, "hay sangre, y no sólo de los que matan, que es lo que en España se fijan, sino también entre ellos (ETA)".
Liquida el papel del Rey durante el golpe de Estado
"Le advierto que no voy a ser políticamente correcto", dice Arzalluz al periodista al hablar de Su Majestad el Rey. De don Juan Carlos asegura que "tiene una gran aureola pero yo nunca lo acepté ni lo aceptaré como Rey". "Le hicieron Rey con un decreto franquista, y eso no se ha subsanado, simplemente lo metieron por la puerta de atrás en la Constitución".
¿Y su papel en el 23-F? Para el nacionalista, "el Rey salió en televisión y todo el mundo le atribuyó que había liquidado el golpe" pero su convicción es que "no fue él". "Tengo una noticia desde dentro de La Zarzuela de que aquella noche no fue el Rey el que intervino, sino el general Fernández Campos", afirma.
Por último, habla de su relación con el resto de formaciones políticas: "El poder central, tanto el PP como el PSOE, me ha elegido como la cara del diablo, pero no me molesta".