Noticia publicada el 16-07-2008
L D (Agencias) Hace un par de meses Bono comunicó a los grupos parlamentarios su intención de reorganizar las sesiones plenarias de la Cámara Baja. Su plan es que, en lugar de prolongarse durante tres días, las actividades del Pleno se compriman en dos jornadas, dejando libres los jueves para las reuniones de comisión y así dar relevancia al trabajo de estos órganos parlamentarios.
De momento, tras consultar con los portavoces parlamentarios, Bono ha optado por convocar ya Plenos matutinos de control a la vuelta del verano, si bien entre septiembre y diciembre se mantendrán los Plenos de tres días, habida cuenta del volumen de trabajo que implica la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado.
Una vez que concluya la tramitación de las cuentas públicas para 2009, el presidente del Congreso retomará su propuesta de reducir a dos los días de Pleno.
Para que todos los diputados tengan toda la información sobre estos cambios, Bono ha decidido remitirles una circular detallando las novedades. En la misma les explica también que, cuando se recupere la actividad ordinaria, se fijará una hora límite para la conclusión de las sesiones plenarias, que previsiblemente se establecerá en las nueve de la noche.
Con este horario tasado, el presidente del Congreso pretende facilitar la organización de las agendas de los diputados, especialmente de los que son de fuera de Madrid, para que puedan organizar la vuelta a sus respectivas circunscripciones sin temor a tener que cambiar vuelos o trenes, como en ocasiones se veían obligados a hacer al retrasarse el final de las sesiones en el hemiciclo. Los temas que no dé tiempo a tratar por falta de tiempo se pasarán a la siguiente sesión.