
En declaraciones a los medios recogidas por Catalunya Informació, el alcalde de Calella explicó que la orden de desalojo afectó "íntegramente" a los tres kilómetros de playa y a 200 metros de los términos municipales de Pineda y Sant Pol, además de suponer la prohibición de paso de trenes por la estación de Calella.
Juhé transmitió su rechazo ante el suceso que, aseguró, sólo pretende crear intranquilidad entre los ciudadanos y turistas y felicitó a todos los dispositivos de emergencias y seguridad por su actuación "rápida y eficaz".
Los Mossos d'Esquadra y efectivos de la policía local reabrieron a las 16.45 horas de la tarde la playa de Calella, después de que se confirmará que la llamada que la sede de la DYA en Vizcaya había recibido alertando de la colocación de artefactos en mochilas resultó ser una falsa alarma.
Finalmente, y tras evacuar el perímetro de bañistas, los Mossos y policía local reabrieron la zona al no encontrar ningún artefacto. La policía autonómica activó a las 15.55 horas el protocolo de actuación que requiere de estos casos, la alerta Procicat, y desalojó completamente la zona.