LIBERTAD DIGITAL
Según un amplio reportaje que publica este martes
La Gaceta el Gobierno espera que la banda terrorista etarra declare en breve, incluso durante el próximo mes de mayo,
una "tregua permanente verificable" que sería presentada como una decisión unilateral del grupo de asesinos aunque en realidad
formaría parte de un nuevo proceso ya acordado.
La estrategia del Gobierno, tras el fracaso de la primera negociación hace unos años, sería revestir como derrota de ETA un acuerdo más amplio que, por supuesto,
incluiría decisiones y concesiones políticas.
En este sentido, cabe recordar que el propio ministro de Interior señaló hace unos días que "tras arrinconar a ETA"
se haría "un ajuste político" que no definió pero que parecía abrir la puerta a una negociación.
Y no es el único líder socialista que ha apostado por esa línea, más claro ha sido todavía
Eguiguren, uno de los grandes "cerebros" de la negociación que ha señalado en varias entrevistas que la nueva estrategia del PSE pasa por hablar de política cuando ETA deje las armas. No obstante, parece no cuestionarse la sinceridad de tal abandono de la violencia, que en todas las ocasiones anteriores (y la última tregua – trampa es un excelente ejemplo de ello) no era sino un parón estratégico para reorganizarse y rearmarse.
Por otra parte, fuentes de la lucha antiterrorista han asegurado a
La Gaceta que
los acuerdos alcanzados en la mesa política de Loyola siguen sobre la mesa. Entonces Eguiguren llegó a hablar de un posible gobierno, siempre después de culminar la negociación, formado por el PSE y con el apoyo de Batasuna.