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LO RECOGE LA SENTENCIA DEL CASO TIGRIS

La UCIE pidió al Reino Unido que no entregara a un implicado en el 11-M

Filali Ouali, uno de los principales implicados en la red que ayudó a huir de España a varios supuestos autores del 11-M, fue detenido y condenado en Inglaterra en julio de 2004. Al cumplir condena, las autoridades británicas ofrecieron devolverlo a España. La Policía pidió su entrega a Marruecos.

(Luis del Pino) No es de extrañar que la reciente sentencia de la Audiencia Nacional sobre la Operación Tigris haya levantado tanta polvareda, porque pone de manifiesto numerosos puntos oscuros en la actuación de las autoridades y las Fuerzas de Seguridad españolas en relación con los presuntos responsables del 11-M que nos dicen que huyeron después del atentado.

Las 14 personas juzgadas por la Operación Tigris, de las que 10 han sido absueltas por la Audiencia Nacional, estaban acusadas de formar una red de apoyo logístico para ayudar a huir de España a varios supuestos responsables de la masacre de Madrid. Uno de los componentes de esa red de apoyo logístico era Filali Ouali, que participó, supuestamente, en la elaboración de documentos de identidad falsos para los huidos.

Según consta en la sentencia de la Operación Tigris, Filali Ouali, de origen marroquí, era una de las personas relacionadas con el grupo que residía en la casa de Santa Coloma de Gramanet, "con un papel muy relevante en las acciones de apoyo a los miembros huidos del grupo que cometió los atentados de Madrid. Su misión, entre otras, consistía en suministrar documentos falsificados a los huidos que les permitieran permanecer ocultos y pasar de un país a otro, como también a otras personas captadas para ir a Irak como combatientes jihadistas".  Entre otras cosas, Filali Ouali suministró un pasaporte falsificado a Mohamed Afalah, uno de los huidos del 11-M.

Después de desarrollar su actividad durante cierto tiempo en España, en abril de 2004 Filali Ouali pasó al Reino Unido, donde, en julio de 2004, fue detenido, juzgado y condenado por falsificación de documento. Lo normal es que hubiera sido entregado a España después de cumplir la condena. Sin embargo, según refleja la sentencia de la Operación Tigris, la UCIE (Unidad Central de Información Exterior) le dijo a las autoridades británicas que entregaran a Filali Ouali a su país de origen, porque su permiso de residencia en España estaba caducado, por haber permanecido fuera de nuestro país durante más de seis meses. De ese modo, Filali Ouali fue deportado a Marruecos, en lugar de a nuestro país.

Responsabilidad de la UCIE

La sentencia achaca la responsabilidad en exclusiva de semejante decisión a la UCIE: "la no aceptación de entrega a España" de Filali Ouali, amparándose en la ley de extranjería, fue "decidida, también según parece, exclusivamente por la Unidad Central de Información Exterior de la Policía", ya que "la comunicación aparece firmada por el Comisario jefe del Servicio", no apareciendo "ninguna consulta ni comunicación previa al Juzgado instructor de las diligencias."

El tribunal de la Audiencia Nacional lamenta expresamente, en su sentencia, lo ocurrido con Filali Ouali. En concreto, la presencia de Filali Ouali en el juicio...
 

"...hubiera tenido una gran importancia de cara a aclarar muchos aspectos de la investigación y de la acusación. [Sin embargo] al no haber sido aceptado por la Policía Española, cuando fue puesto a su disposición por la homóloga Británica, no se ha podido contar con el mismo en el presente procedimiento, a pesar de la relevancia que al mismo se le daba al inicio de las investigaciones, tanto por la Policía Judicial como por el propio Juez Instructor".


Sobre esa relevancia de Filali Ouali, el tribunal precisa que era una "persona a la que a largo de todo el procedimiento, incluso ya desde sus inicios, se le imputó por la Policía y por el Juzgado ser el máximo responsable y coordinador de la Red Tigris".

"La falta de presencia en el procedimiento de esta figura tan trascendental", indica el tribunal, "no ha sido ni suficientemente explicada ni aclarada".

La sentencia de la Operación Tigris concluye:
 

"Esta persona, según parece, permanece en la actualidad en Marruecos, desconociéndose su situación, aunque consta la denuncia transmitida por el Juzgado Central de Instrucción nº 5 para su persecución penal en aquel país."

Es decir, que después de rechazar que nos lo entregaran, se cursó a Marruecos orden para que lo persiguieran penalmente allí.

Filali Ouali es el tercer individuo relacionado con el 11-M al que parece que nadie quiso echar el guante. El periódico El Mundo revelaba, hace unas semanas, que uno de los huidos del 11-M, Daoud Ouhane, fue grabado por la Policía en mayo de 2004 en Santa Coloma de Gramanet, a pesar de lo cual nadie evitó que huyera de nuestro país. Libertad Digital informó hace unos días, por su parte, de que otro de los huidos del 11-M, Mohamed Afalah, estuvo en Turquía diez meses a disposición de la Policía española, sin que nadie reclamara su entrega.

Sin embargo, hay algo en el caso de Filali Ouali que lo diferencia de los otros dos episodios: en el caso de Ouhnane, nadie le impidió huir; en el caso de Afalah, nadie reclamó su entrega. En ambos casos, por tanto, quedaría margen para pensar en una posible, aunque extremadamente improbable, explicación basada en la pura negligencia. Sin embargo, con Filali Ouali, existe constatación documental de que se rechazó la entrega a nuestro país de forma expresa.

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