España
Noticias y opinión en la red

Miles de personas defienden la unidad de España frente a la ofensiva nacionalista

Unas 20.000 personas, según los convocantes, se congregaron este sábado en la madrileña Puerta del Sol en defensa de la unidad de España y contra la "entelequia" que representa la nación catalana o el "producto de dementes" que supone la nación vasca. El Foro de Ermua encabezó la convocatoria, según su presidente, Mikel Buesa, para defender la Constitución como garante de la libertad y la igualdad entre regiones frente a la "ofensiva" nacionalista.

L D (Europa Press) Entre los asistentes a la concentración de este sábado, bajo el lema: "Por la unidad de España, la igualdad y la solidaridad", se encontraban el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, la concejala madrileña de Asuntos Sociales y esposa del ex presidente de Gobierno José María Aznar, Ana Botella, y la ex comisaria europea Loyola de Palacio.
 
Gustavo Bueno acaparó los principales aplausos de los asistentes, quienes corearon gritos a favor de España y en contra del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de quien pidieron la dimisión en varias ocasiones. "Nos hemos reunido en función de la unidad de España. La unidad de España se funda en la nación española y no caben dos naciones en la Península", indicó el filósofo, quien recurrió al dicho de los antiguos de que en el Cielo no caben dos soles, ni las figuras de Darío y Alejandro en la Tierra.
 
"Tampoco caben en España dos naciones políticas, sino más que una. La nación llamada catalana es una entelequia, es una invención de la izquierda divina de hace unos cuantos años. La nación vasca es un producto de unos dementes", prosiguió. Tras ello, se preguntó si se va permitir que "las ideas de unos dementes o de unos cursis nos invadan".
 
Por su parte, Concepción Martín, viuda del coronel Blanco –quien se convirtió en la primera persona asesinada por la organización terrorista ETA después de la tregua-trampa– señaló que la patria es un "estado de ánimo". "La nación es una realidad que nos ha dado la historia. Es una unión de peculiaridades, es un ámbito de convivencia y sobre todo, por encima de todo, es solidaridad. Si la nación desaparece, ¿de quién serán nuestros muertos?", afirmó a los congregados en la Puerta del Sol. A su juicio, desaparecerían las razones por las que se asesinó a personas como su marido y dichas razones "pasarían a ser principios rectores de órdenes nuevos de odio y diferenciación" entre los ciudadanos.
 
Mientras, el presidente de Convivencia Cívica de Cataluña, Francisco Caja, hizo hincapié en que las "mentiras" de los dirigentes políticos catalanes como Pasqual Maragall, Artur Mas, Josep Lluis Carod Rovira o Manuela de Madre "ya no engañan a nadie". "Se presentan como los campeones de la libertad y la democracia, tachando de antidemócratas y enemigos de la libertad a quienes nos oponemos a su calculado plan para acabar con la Constitución de 1978, para acabar con la unidad de España", hizo hincapié. Caja insistió en que allí donde gobiernan los nacionalistas, se acaba la libertad, por lo que exigió al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que defienda la aplicación de la Constitución española en Cataluña.
 
Alegato en defensa de la Constitución de 1978
 
Aspecto de la Puerta del Sol durante la lectura del manifiestoA continuación, le siguió en el estrado Mikel Buesa, quien hizo un alegato en defensa de la Constitución de 1978 que proclama "la indisoluble unidad de la nación española" y el hecho de que España es "patria común e indivisible de todos los españoles". "Nos gusta España porque amamos la libertad, esa libertad que algunos de los que están aquí han perdido como consecuencia de los ataques del nacionalismo identitario, de ese nacionalismo que solo concede derechos a los que comulgan con él y que excluye a todos los demás", resaltó.
 
En su opinión, la unidad de España está siendo amenazada por las fuerzas nacionalistas y opinó que el Ejecutivo central está "abducido" por éstas. "Zapatero se ha convertido a la religión del nacionalismo", remachó. Ante la constatación de que se ha llegado "demasiado lejos", instó al PSOE a buscar el consenso con el PP.
 
Manifiesto leído por Juaristi
 
El escritor vasco Jon Juaristi fue el encargado de leer el manifiesto titulado "Por la unidad de España: por la igualdad y la solidaridad de todos los españoles". En él, los convocantes reclaman para este momento histórico el cumplimiento de la Constitución y la unidad de la nación española "como garante de la igualdad y la solidaridad de todos los españoles". Y rechazan que por ello se les trate de reaccionarios, considerándose, por contra, progresista "la idea de la Cataluña o la Euskal Herria insolidarias e independientes con las que sueñan los nacionalistas".
 
Asimismo, Juaristi rechazó que el debate sobre la reforma del Estatuto catalán, por ejemplo, se convierta en una cuestión única de juristas porque va "contra la igualdad de los ciudadanos y afectan a la vida diaria de todos los españoles".  Así, consideró "razonable" las reformas de estatutos destinadas a tratar equitativamente a todas las comunidades autónomas, "eliminando las asimetrías competenciales y, sobre todo, los privilegios fiscales y financieros que aún existen". También solicitó una reforma del sistema electoral que corrija la "sobrerrepresentación" de los partidos nacionalistas en el Congreso.
 
Llamamiento a la ciudadanía
 
Asistente con una pancartaEn su punto sexto, el manifiesto se dirige al Gobierno, los partidos constitucionalistas y las Cortes Generales. Al primero, le solicita que ponga fin a proyectos y actitudes que amenazan con romper la unidad nacional y que "ya han causado alarma, desconfianza y dolor a tantos que deseamos seguir siendo españoles". A todos, les piden que "se opongan frontalmente a cualquier proyecto que pretenda debilitar España como ámbito de decisión común, de convivencia, de igualdad y de solidaridad".
 
"El proyecto nacionalista es radicalmente hostil e incompatible con la idea de España que tenemos la inmensa mayoría de los españoles. Por todo esto hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía para que tome la iniciativa, no permanezca ajena a los acontecimientos y trabaje por defender, desde el respeto estricto a la legalidad, este proyecto común que es España", concluye el comunicado.

Más de 10.000 personas

A pesar del escaso eco mediático que había tenido la convocatoria, se congregaron, según fuentes policiales, en la Puerta del Sol de Madrid unas 10.000 personas. Los convocantes elevan esa cifra hasta las 20.000. En torno al mediodía la plaza ya se encontraba llena de asistentes que portaban banderas de España y de todas las comunidades autónomas. Otros llevaban pancartas en las que se podía leer "Constitución = Libertad" o "Unidad de España = Igualdad". Especialmente vistosos eran unos paraguas, o parasoles dado el buen tiempo reinante en la capital, decorados con banderas de España e ikurriñas. Durante la hora y media que duró el acto el ambiente fue festivo y no se registró ningún tipo de incidente.

Mikel Buesa, presidente del Foro de Ermua.

En España

    Lo más popular