
Francisco Camps será candidato del PP a las próximas elecciones valencianas a no ser que un “maremoto judicial” obligue a su guillotina política. El problema, aseguran a Libertad Digital fuentes de máxima solvencia, es que los informes en manos del equipo jurídico del partido no son nada halagüeños.
La pregunta se repite cada día en el cuartel general de los populares: “¿qué hay de nuevo sobre Valencia?”. El emisor es el propio Mariano Rajoy y el receptor el responsable de Justicia del PP, Federico Trillo, que dirige la estrategia sobre el caso Gürtel en colaboración con destacados miembros del partido y un equipo de funcionarios de la casa.
El objetivo es minimizar al máximo las consecuencias judiciales a fin de que Camps, si bien tocado, pueda presentarse a las elecciones. Una meta “complicada” ya que tiene “un oscuro horizonte” una vez analizadas las causas contra él, que van desde un posible delito de cohecho impropio (que no ven tan importante) a la financiación irregular del PPCV.
Los actos de proclamación, congelados
Así las cosas, lo primero que ha hecho el líder del PP es congelar todos los actos de proclamación de candidatos autonómicos hasta que arranque el próximo curso político tras las vacaciones de verano. La intención no es otra que “esperar al máximo” hasta ver qué hace el Tribunal Superior de Valencia una vez hechas “todas las triquiñuelas jurídicas posibles”.
Además, fuentes del aparato de la formación aseguran que, con la agenda en la mano, Rajoy no tiene intención alguna de acudir al feudo de Camps en todo el periodo estival. Lleva desde el mes de marzo sin pisar tierras valencianas, por lo que “no son lucubraciones decir que no quiere fotografiarse” con el barón regional.
“El presidente valenciano no es ahora su mayor problema, lo abordará cuando el TSJ de Valencia diga algo, su intención es apoyarle, respaldarle, confíe o no confíe en él, sólo una bomba judicial romperá ese apoyo”, argumentan dirigentes de su entorno.
Un movimiento judicial que ansían que se produzca o bien antes del mes de agosto -inhábil judicialmente- o inmediatamente después de las vacaciones. Ya por entonces, en Génova son conscientes de que “habrá que elegir candidato” y que irremediablemente “habrá que apechugar con él sean cuales sean las consecuencias”.
Movimientos paralelos
Los maitines, mientras tanto, mantienen la respiración, miran al despacho del jefe y confabulan contra Camps. Pocos en la sede nacional le quieren ver como candidato, según ha podido corroborar este diario.
En Valencia tampoco andan tranquilos, y las llamadas se suceden. La secretaria general del PP conversa “habitualmente” con algunos consejeros, y en especial con Rafael Blasco. También son normales las conversaciones entre la vicesecretaria de Organización, Ana Mato, y los barones locales, a los cuales les ha pedido “calma y tranquilidad” a la espera de lo que diga la Justicia.
El proceso judicial
Pero, ¿en qué momento judicial nos encontramos? La semana pasada, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) acordó solicitar al magistrado instructor del caso Gürtel en Madrid, Antonio Pedreira, un informe sobre la firmeza del auto de inhibición parcial de la parte de supuesta financiación irregular del PPCV. Esta petición es necesaria para que el instructor de la rama valenciana de la trama, José Flors, acepte la inhibición.
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