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Rubalcaba acusa de fingir a un diputado del PP que venía del entierro de un amigo en Guadalajara

La jornada de la Diputación Permanente de este miércoles se recordará muchos años. Después de varios escándalos con los turnos, el portavoz del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, salió al pasillo y llamó "mentirosos" a los diputados del PP. Entre ellos estaba Rafael Hernando, que poco antes asistió al entierro de Luis Solano, un amigo de la familia muerto en el incendio. Para él reservaba otra provocación: "Y tú estás fingiendo". En declaraciones a Libertad Digital, Hernando denunció que "Rubalcaba sigue pensando" que todo vale en política. Marín dice que abrirá una investigación y Blanco pide el acta de diputado de Hernando.

(Libertad Digital) Con gran indignación por lo sucedido, el diputado del PP Rafael Hernando –natural de Guadalajara– relató a Libertad Digital lo sucedido en los pasillos del Congreso después de la accidentada sesión de la Diputación Permanente.
 
"Estábamos en el pasillo cuando llegó Rubalcaba dándose palmadas en la cara y llamándonos mentirosos". Fue entonces cuando Hernando, que poco antes había asistido al entierro de Luis Solano, un amigo de la familia –el padre del fallecido fue presidente de Alianza Popular en Guadalajara–, respondió al portavoz socialista: "Eso no me lo dices a la cara". Pero Rubalcaba todavía le dedicó otra provocación: "Y tú estás fingiendo".
 
La discusión se acaloró, pero Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, según relata Hernando, mediaron: "No sigas, déjalo", asiéndole del brazo para marcharse con él. Según el diputado popular, Rubalcaba sabía perfectamente que uno de los muertos "era amigo mío". De hecho, ya el martes, Hernando dijo que le excusaran en la Comisión de Reglamento porque "iba a visitar a la familia de Luis en su casa". El escándalo evidencia, según Hernando, que "para Rubalcaba todo vale en política".
 
Blanco acusa a Rajoy de "empujar a sus diputados a la bronca"
 
El presidente del Congreso, Manuel Marín, ha ordenado a los servicios de la Cámara abrir una investigación sobre el enfrentamiento entre Rubalcaba y Hernando. Marín ya se había visto obligado a interrumpir el debate en alguna ocasión por la tensión que se registraba en la sala.
 
Mientras, el secretario de organización del PSOE, José Blanco, reclama a Hernando que pida disculpas a Rubalcaba y dice que "si le queda algún decoro, abandone su acta de diputado". "Si no lo hace", añade Blanco, "son los dirigentes de su partido los que deben tomar cartas en el asunto y exigirle su dimisión inmediata". El dirigente socialista sostiene que lo sucedido enlaza con la "estrategia de oposición radical e intolerante" con la que Mariano Rajoy "empuja a sus diputados, ya no sólo a la bronca, sino incluso a la agresión física".
 
A las declaraciones de José Blanco ha respondido Vicente Martínez Pujalte, portavoz adjunto del PP en el Congreso, quien le ha acusado de "activar la polémica". Pujalte añade que el dirigente socialista pretende con ello "disimular la tremenda e inexplicable provocación de Rubalcaba, que ha ido insultando, desde que ha salido de la sala, a varios diputados del PP".

Una sesión acalorada y repleta de incidentes
 
La provocación de Rubalcaba llegó como guinda de una sesión repleta de escándalos e incidentes mientras se debatía la petición del PP para que la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, compareciera en el Congreso para explicar cómo se coordinaron las labores de extinción ante el incendio de Guadalajara.
 
El diputado del PP Ignacio Echániz intervenía en la comisión permanente criticando la labor del Gobierno en la coordinación de las labores de extinción del incendio, pero Manuel Marín le cortó el micrófono porque sobrepasaba el tiempo. El diputado popular siguió hablando y Marín suspendió la sesión. Al reanudarla, Echániz reclamó una cuestión de orden y recordó que horas antes se había acordado flexibilidad cuando se debatan cuestiones de máxima actualidad e importancia. Marín volvió a cortar porque no le citaba el artículo en el que basar la cuestión de orden.
 
Fue Eduardo Zaplana el que, reglamento en mano, lo hizo aprovechando para reprochar al presidente de la Cámara su mala actuación. Marín le pidió que se disculpara y retirara sus palabras. Pero el portavoz del PP en el Congreso insistió: "no sólo no las retiró sino que me reafirmo en ellas". El socialista amenazó con "aplicar el reglamento" y expulsarle. Después llegó el episodio de los pasillos.
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