(Libertad Digital) Rubalcaba anunció el pasado 17 de septiembre que los agentes del DNI y pasaportes podrían acceder a la base de datos de instituciones penitencias, en respuesta a la petición del PP de medidas acerca del caso. Pero en absoluto reveló las circunstancias que permitieron al abogado huir de las autoridades.
Según ABC, el abogado pudo salir de España durante su primer permiso penitenciario, con un carné de identidad y un pasaporte de estreno gracias a dos circunstancias: la primera de ellas es que no se le retuvo la documentación, a pesar de estar cumpliendo una pena de nada menos que nueve años y medio por delito fiscal y violación de la intimidad. Ni la policía tenía constancia de que se le hubiera prohibido abandonar el país.
En primer lugar, ABC afirma que ni la Audiencia madrileña, que le condenó por delito fiscal, ni el juez de Vigilancia Penitenciaria de La Coruña, Javier San Claudio Piñón (responsable de la concesión del permiso de cuatro días), cumplieron el trámite. De forma que en las bases de datos policiales no constaba ninguna prohibición. Esta falta de diligencia hizo que en las bases de datos policiales no constase prohibición alguna. Su condena, no obstante, sí estaba inscrita en el Registro Central de Penados y Rebeldes, dependiente de Justicia.
Esta cadena de hechos, que el propio letrado debía de conocer, permitieron que tras salir con el mencionado permiso el 18 de agosto de la cárcel coruñesa de Teixeiro, Rodríguez Menéndez se presentase en la comisaría madrileña de Santa Engracia para posteriormente salir con un carné de identidad y un pasaporte que le abría las puertas de la libertad.
La segunda circunstancia: la funcionaria de Interior
Pero ya el propio Rubalcaba tuvo que admitir el viernes que se sabía quién había ayudado al abogado a evadirse, aunque apeló a la investigación policial.
Y es que el factor más determinante en su escapada es la colaboración de una administrativa en la comisaría madrileña. En Santa Engracia, la responsable de expedir su carnet fue una funcionaria del Ministerio del Interior que le suministró casi en el acto la documentación necesaria. Para ello, Rodríguez Menéndez "no pidió cita previa, sólo tuvo que esperar un rato a que faltase alguno de los que ya la tenían solicitada para colarlo".
La funcionaria ya había realizado trabajos esporádicos para el abogado dentro de su despacho profesional, como revela ABC. De modo que ambos se conocían previamente. Pese a no estar todavía acusada de ningún delito, debido a la mencionada falta de diligencia a la hora de comunicar a la Policía la negativa a expedir su pasaporte, la vinculación entre ésta y Rodríguez Menéndez está siendo investigada.
La administrativa no encontró, según ABC, ninguna evidencia de que Rodríguez Menéndez no pudiese abandonar España debido a que cuando fue detenido en mayo de 2006 en Salamanca, -cuando ya llevaba un año huído-, tenía documentación boliviana en su poder. Su auténtica identificación ya le fue intervenida en julio de 2005 en Argentina, pero quedó en libertad por orden de una juez de aquel país que no incluyó las medidas cautelares habituales en este tipo de casos. Este resquicio fue aprovechado por el abogado para urdir su plan de huída en una "pirueta perfecta".
Ahora Menéndez ya está encarcelado en Devoto, Buenos Aires, a la espera de extradición. El juez argentino Marcelo Martínez de Giorgi, esta vez sí, ha considerado que existe peligro de fuga y ha ignorado los problemas cardíacos aducidos por el letrado para pedir la libertad.
La reserva de interior
Mientras, el ministerio de Rubalcaba guarda silencio acerca de los detalles de la investigación. La funcionaria no ha sido detenida, pero no se descarta este hecho. Y la Fiscalía del TSJ de Galicia acusará a Menéndez de un delito de quebrantamiento de condena.
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