Noticia publicada el 04-02-2008
LD (V. Gago) 7 de febrero de 2003. Arrecian las manifestaciones de hostigamiento al PP por la guerra de Irak. En mayo de ese año, se celebran elecciones autonómicas en las que el PP mantiene, prácticamente intacto, su poder regional y local, a pesar de la feroz presión de la izquierda jaleada por el gremio de actores, cineastas y significados periodistas. La escritora, corresponsal de guerra y columnista de El País Maruja Torres expresa su rabia por el mal resultado del PSOE, calificando como "hijos de puta" a los electores del PP. En ese contexto de odio desatado al partido que representa a casi diez millones de españoles, se celebra la gala de los Premios Goya en la que muchos de los premiados y sus presentadores, Willy Toledo y Alberto San Juan, lucen chapas con el lema No a la Guerra y lanzan lemas demagógicos contra el Gobierno de José María Aznar. Días después de la ceremonia, y en plena polémica por la politización de la gala, El Mundo invita a San Juan a un encuentro con los lectores de la edición digital del periódico.Uno de los usuarios le pregunta:
¿No resulta un poco hipócrita decir No a la guerra sólo cuando la hace EEUU, y callar ante Francia y Costa de Marfil o las amenazas de Corea? ¿No resulta hipócrita decir No a la guerra con una camiseta del genocida Ho Chi Minh como hizo su compañero Guillermo Toledo?
La respuesta de Alberto San Juan es:
"Si alguien está verdaderamente en contra de la guerra, está en contra de cualquier guerra. La cuestión es que nuestro gobierno parece impaciente porque España participe en la inminente guerra contra Irak [como es sabido, España no participó en la segunda Guerra contra Irak, a diferencia de la primera, en 1991, a la que el Gobierno socialista presidido por Felipe González envió soldados de reemplazo], y eso supone que Usted y yo vamos a participar a través de nuestros impuestos en los asesinatos de las personas que mueran en esa guerra. Mi compañero Guillermo efectivamente llevaba una camiseta con el rostro de un hombre que, entre otras cosas, luchó por la libertad de un pueblo".
La cita viene este lunes al impagable blog Batiburrillo, cofre de tanta memoria de verdad de la buena, no de la otra.
Así es. El actor que acaba de pedir este domingo, en la última gala de los Goya, que "disuelvan esa cosa llamada Conferencia Episcopal" porque no le gustan sus críticas al Gobierno, porque le desagrada la cara de Monseñor Cañizares o simplemente porque le peta y es más chulo que un ocho, cree que Ho Chi Minh es un héroe de la libertad. Coherente. Los actores viven demasiadas vidas prestadas como para acabar falseando también la suya. Necesitan puntos de anclaje claros. En este caso, defender el totalitarismo a tiempo completo ayuda a recordar quién se es. A no perder el norte.
Estar al lado de Ho Chi Min y pedir la disolución de la Conferencia Episcopal son marcas fáciles de seguir. Más fáciles que el método Stanivslasky. Un sencillo procedimiento mnemotécnico, la rueda del gamster en el laboratorio conductista, una bosta de vaca. Cosas que te llevan a recordar lo básico. Miserias que te conducen de vuelta al hogar servil y mezquino. Un actor sincero piensa en Ho Chi Minh, y lo primero que le viene a la cabeza son ganas de disolver obispos.
Teniendo esto claro, puedes interpretar cualquier basura que te echen.
Hay 7 comentarios. Léalos aquí
Apolinar dijo el día 05 de Febrero de 2008 a las 11:54:06
Boicot a Mahou: Lo conveniente desde hace un par de décadas es no ver en absoluto cine español: la cantidad de tópicos y embustes sobre nuestra historia que ha alimentado le hace culpable de deshonestidad intelectual reincidente. La imagen deforme de España y del ser humano que tiene la gente que no ha leído ni un libro es responsabilidad muy directa del cine español. Por ello procede un boicot no sólo a sus películas sino a quien quiera que sea que las apoye: por ejemplo, no beber cerveza Mahou porque está con el cine español. Yo boicoteo esta cerveza desde que impúdicamente aparecía en los cines alardeando su contribución a la industria del bodrio. Y, créanme, hay tantas alternativas a beber esa cerveza que uno apenas nota el boicot que hace.
Apolinar dijo el día 05 de Febrero de 2008 a las 11:08:22
Lo dicho en otras ocasiones: es urgente retirar absolutamente todas las subvenciones al cine, al teatro y a cualquier industria que bajo el rótulo "cultura" pretenda vivir de los impuestos. Si los panaderos no reciben subvenciones, ¿por qué tienen que recibirlas los actores? Si además los actores dedican sus actos públicos a apoyar a su partido favorito, es de una elemental higiene democrática el que sus carreras profesionales corran por su cuenta y riesgo.
ruz_1 dijo el día 05 de Febrero de 2008 a las 10:47:24
Las barbaridades que llegan a decir estos titiriteros para seguir chupando del papá Zapatero. Vergonzoso!!!
yeray dijo el día 05 de Febrero de 2008 a las 01:46:36
Es una vergüenza que en una fiesta de ese tipo salgan las payasadas de éstos que casi nadie conoce. Yo ahora sí, encima son unos ignorantes, con lo cual la payasada es mayor.

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