Lourdes Domínguez, por su parte, dispuso de cuatro puntos de partido para ganar a la eslovena Katarina Srebotnik pero al final sucumbió por 6-4, 0-6 y 9-7. También ha caído eliminados Nicolás Almagro, vigésimo séptimo cabeza de serie, al perder ante el croata Marin Cilic (7-6, 7-5 y 6-2); Albert Montañés, contra el austríaco Alun Jones (6-4, 6-3, 3-6 y 6-2); y Santiago Ventura ante el argentino Juan Martín del Potro (6-3, 6-1 y 6-3). En resumen, cinco victorias y cuatro derrotas este martes, y de los 16 españoles que comenzaron el torneo se mantienen diez tras la primera criba, ocho en el masculino y dos en el femenino. Un buen arranque.
Entre los supervivientes, salvo sorpresa, se atisban deseos y esperanzas de que aún pueden hacer algo mejor. Verdasco, por ejemplo, ya está mirando su tercera ronda sin haber ganado aún al serbio Janko Tipsarevic, porque le encantaría un duelo contra el suizo Roger Federer en los dieciseisavos. Ferrer está confiado porque sigue con el buen juego de 2007 que le llevó a la final de la Copa Masters de Shangai y a acabar entre los cinco mejores del mundo, y confía en superar al argentino Del Potro, mientras que Ferrero parece haber recuperado su ansia de victorias y salvo que Jones jugase un gran partido, debe llegar a la confrontación con el también argentino David Nalbandian.
Mientras, hay otros jugadores que disfrutan tanto dentro como fuera de la pista. Es el caso del serbio Novak Djokovic, tercer favorito, que tras deshacerse del alemán Benjamin Becker (6-2, 7-6 y 6-0), el jugador que despidió al estadounidense Andre Agassi en cuarta ronda del Abierto de Estados Unidos del 2006, fue implorado por el comentarista del torneo para que al igual que hizo el pasado año durante el Abierto de EEUU -imágenes visionadas hasta la saciedad en 'Youtube'- deleitase al público de la Rod Laver Arena con una de sus famosas imitaciones sobre jugadores.
Djokovic se resistió un poco pero al final concedió el deseo e imitó a Maria Sharapova al servicio, colocándose el pelo y sus pendientes, antes de realizar el saque, lo que provocó la hilaridad y la complacencia de los aficionados que le premiaron con un sonoro aplauso. "No quiero ofender a nadie", dijo, "pero a María no le importa, está bien". Con mayor seriedad, la misma con la que acabó el pasado año de forma magnífica ganando los Masters Series de Madrid y París Bercy, el argentino David Nalbandian demostró que los espasmos musculares que le impidieron participar en el torneo de Kooyong son historia al ganar al australiano Robert Smeets por 6-1, 6-1 y 7-6 (3). Tampoco concedió demasiadas alegría el australiano Lleyton Hewitt, el más indicado para acabar con la sequía de su país en este torneo (1976), finalista en 2005, que venció al belga Steve Darcis, por 6-0, 6-3 y 6-0.
En el torneo femenino, la rusas Svetlana Kuznetsova y Anna Chakvetadze, avanzaron de forma diferente. La primera doblegó a la francesa Nathalie Dechy por 6-3 y 6-1, y la segunda, solo jugó seis puntos ya que su rival, la alemana Andrea Petkovic se retiró con una lesión en la pierna.

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