Noticia publicada el 13-05-2008
LD (EFE) En un discurso de sólo veintisiete minutos ante la Cámara de Diputados para pedir un voto de confianza, el nuevo presidente de Italia, Silvio tendió la mano a la oposición de centro izquierda y se mostró a favor de trabajar de manera conjunta para las reformas institucionales, entre ellas reforzar el poder del Ejecutivo, disminuir el número de parlamentarios, reformar la ley electoral y el federalismo.
Berlusconi dijo que "este país necesita optimismo. Italia no tiene tiempo que perder. No hemos prometido milagros, pero haremos pequeña y grandes cosas". Confirmó que su primer consejo de ministros, una vez logrado el voto de confianza, será en Nápoles y aseguró que la crisis de las miles de toneladas de basura acumuladas en sus calles y en pueblos de la región de Campania "tiene que acabar y acabará".
El líder de la coalición formada por Pueblo de la Libertad (su grupo)-Liga Norte y Movimiento por la Autonomía, vencedora de las elecciones de abril, dijo que la casa es un bien primario y que por ello abolirá definitivamente el impuesto ICI (de bienes inmuebles). También aseguró que bajará los impuestos y que intervendrán para garantizar la "soberanía de la ley sobre el territorio del Estado" y la seguridad a los ciudadanos, "ya que seguridad es sinónimo de libertad".
Tras el discurso comenzará el debate y este miércoles se votará la confianza al Gobierno, respaldo casi seguro puesto que los conservadores tienen mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. Tras su intervención en la Cámara, Berlusconi envió su discurso al Senado, que votará la confianza el próximo jueves.