Noticia publicada el 09-05-2008
LD (Agencias) En una conferencia de prensa celebrada en Bangkok, el portavoz del PMA, Paul Risley, aseguró que soldados de la Junta Militar de Birmania han confiscado 38 toneladas, entre alimentos y equipo, que la agencia había enviado a Rangún para los miles de afectados del ciclón "Nargis".
El funcionario exigió a la dictadura birmana que aclare lo sucedido y anunció la suspensión de los vuelos humanitarios. El primero de ellos llegó al aeropuerto de Rangún cinco días después de que "Nargis" azotara con vientos sostenidos de 190 kilómetros por hora el sur del país.
Este mismo viernes, la prensa en Birmania anunciaba que la dictadura militar, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, aceptaba la solidaridad internacional aunque se consideraba innecesario el envío de personal especializado extranjero, porque los propios birmanos podían encargarse de la ayuda. En un comunicado se señalaba: "No estamos preparados por el momento para recibir esta clase de misiones de información, búsqueda y rescate de otros países".
El propio Risley consideró asombrosa la actitud del régimen militar birmano de entregar con cuentagotas los visados de entrada que el solicitan. Afirmó que "la frustración causada por lo que parece ser un retraso en los trámites no tiene precedentes en los trabajos de ayuda humanitaria modernos" e instó a la Junta Militar a tramitar las solicitudes lo antes posible, "aunque sea trabajando durante el fin de semana".
Por su parte, la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios dijo hoy que la situación en las zonas afectadas "es extremadamente grave" y que lo que se conoce hasta ahora es sólo "la punta del iceberg". La embajada de EEUU en Tailandia en el país asiático calcula que habrá unos 100.000 muertos y Naciones Unidas ha estimado en 1,5 millones las personas que necesitan asistencia, aunque los medios de comunicación birmanos sólo hablan de 23.000 muertos y 42.000 desaparecidos.
NOTA: Los comentarios se
añaden a una cola, y son revisados por personal de nuestra
redacción a diario,
entre las 9:00 y las 23:00. Los que
sean remitidos fuera de este horario, serán aprobados al
día siguiente.
Libertad Digital se reserva el derecho a
rechazar, extractar o editar los comentarios enviados por los
lectores.
Libertad Digital no se responsabiliza de las opiniones
vertidas por terceros en este medio, y no está
necesariamente de acuerdo con ellas al publicarlas. Este servicio está
regulado tambiém por
nuestros términos y
condiciones.
Si no tiene cuenta
de usuario, pinche
aquí. Si tiene problemas con su contraseña, acuda aquí.