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TRAS EL FIASCO EN LAS URNAS Y EN EL CASO EMMANUEL

Chávez anuncia una "gran ofensiva" para "rectificar y reimpulsar" sus planes socialistas

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, rechaza la posibilidad de enfrentarse a una segunda derrota electoral, tras el rechazo de su reforma constitucional. Así, el mandatario ha resuelto desde su programa Aló Presidente poner en marcha un proceso de "revisión, rectificación y reimpulso" de su "revolución" socialista, con vistas a los comicios regionales y municipales de finales de 2008. Su "gran ofensiva" comenzó con el relevo de  la mitad de sus 24 ministros y al vicepresidente. En su discurso, aludió incluso a una "guerra civil" en el caso de un retroceso en su estrategia.



Noticia publicada el 07-01-2008

L D (EFE) El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lanzó una "gran ofensiva" que incluye la "rectificación y reimpulso" de sus planes, un mes después de su primera derrota electoral en ocho años, con vistas a los comicios regionales y municipales de finales de 2008.
 
Chávez reiteró que el socialismo es el "único camino a la paz", y alertó de los peligros de "guerra civil" que, a su juicio, conllevaría que la "revolución" perdiera espacios ya conquistados en las elecciones previstas para finales de este año. También insistió en que su "revolución socialista" respeta la propiedad privada, y que en ese proceso "caben todos: los empresarios, las clases medias, los movimiento sociales". "¡Comenzó la batalla (...). Revisión, rectificación y reimpulso", dijo Chávez en su dominical programa de radio y televisión Aló Presidente, el primero de 2008, en el que estuvo acompañado de su remozado gabinete de gobierno.
 
El jefe del Estado cambió esta semana a la mitad de sus 24 ministros y al vicepresidente para dar mayor "eficacia" a su gestión gubernamental, que inició por primera vez en 1999. Tras la "revisión de todo" se determinará "lo que está mal" para pasar a la "rectificación y después, el reimpulso del gobierno, de los programas y planes en todos los niveles", afirmó.
 
Chávez volvió a reconocer que en 2007 su administración "reprobó" varias materias, entre las que citó la lucha contra la inflación, y habló de la necesidad ahora de "acelerar la solución" a problemas como "el hampa desbordada y el desabastecimiento" de alimentos básicos. La inflación cerró en 2007 en el 22,5 por ciento, 10,5 puntos por encima de la previsión oficial, mientras que el desabastecimiento de alimentos considerados básicos, como la leche y los granos, llegó al 25 por ciento, según cálculos privados.
 
Al defender el sistema socialista, Chávez pidió a sus aliados "profundizar la batalla" para su instauración en el país "en el marco de la Constitución de 1999 porque, lamentablemente, no se aprobó la reforma" al texto que propuso. "¡Perdí el invicto!", expresó, al referirse a su primera derrota en las urnas, el pasado 2 de diciembre, cuando fue rechazada su reforma constitucional, que incluía la reelección presidencial ilimitada.
 
Tras reiterar que sólo le "quedan cinco años" de gobierno "porque ya no hay posibilidad" de reelección, resaltó que su primer fracaso electoral "fue una gran lección" que, entre otros, reveló la "falta de organización y de conciencia" en las filas "revolucionarias". Por ello, dijo Chávez, debe concretarse "lo más pronto posible" la organización del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que lanzó a principios de 2007 para aglutinar a las fuerzas políticas de su entorno.
 
"El PSUV es imprescindible para afrontar con éxito las próximas elecciones regionales y municipales, en las que la revolución está obligada no sólo a mantener los espacios alcanzados sino a ampliarlos", afirmó el gobernante venezolano. Al menos 21 de los 24 estados venezolanos están gobernados por políticos pro gubernamentales, al igual que la mayoría de los 337 municipios del país, quinto exportador mundial de crudo.
 
Chávez alertó de que la "contrarrevolución" puede utilizar los estados o municipios que logre recuperar "para activar la guerra" y luego, con el "apoyo del imperio (...), ir para Miraflores", sede del Gobierno central. "No hay tiempo que perder", expresó Chávez, al reiterar que el próximo 12 de enero se instalará, tras tres intentos fallidos, el "congreso fundacional" del PSUV, que cuenta con más cinco millones de aspirantes a militantes según datos de sus dirigentes.
 
El Gobierno debe concretar además alianzas con los partidos afectos que "legítimamente", según admitió, se negaron a integrarse al PSUV, "con los movimientos sociales, con las clase medias, los empresarios". "Aquí cabemos todos", agregó, tras insistir en que su revolución debe convencer a los sectores rivales de que "el socialismo es el único camino".

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