print
INVOLUCRADA EN DELITOS DE CORRUPCIÓN

Renuncia el ministro de Justicia de Italia tras el arresto domiciliario de su esposa

Clemente Mastella, ministro italiano de Justicia, ha presentado su renuncia a los pocos minutos después de que un juez de la región sureña de Campania ordenara el arresto domiciliario de su esposa, Sandra Lonardo. La presidenta del Consejo Regional está acusada de un intento de concusión (exacción arbitraria hecha por un funcionario público en provecho propio) junto a otros funcionarios. En declaraciones a la prensa, Lonardo dijo que su situación "es desconcertante" y que conoció la noticia a través de la televisión. Aún así, adelantó que "daré a la autoridad judicial cualquier aclaración que me pida" y atribuyó su caso a la "defensa" que junto con su marido hace de los "valores católicos".



Noticia publicada el 16-01-2008

LD (EFE) El ministro italiano de Justicia, el democristiano Clemente Mastella, anunció ante la Cámara de Diputados  su dimisión, pocos minutos después de que un juez ordenara el arresto domiciliario de su esposa, Sandra Lonardo. "Tiro la toalla. Dimito. Entre el amor por mi familia y el poder elijo a la familia. Dimito para ser más libre humana y políticamente", dijo.
 
Minutos antes, un juez de la región sureña de Campania (cuya capital es Nápoles) ordenaba el arresto contra Lonardo por estar involucrada en un delito de intento de concusión (exacción arbitraria hecha por un funcionario público en provecho propio) junto a otros funcionarios.
 
La solicitud había sido transmitida por el fiscal de Santa Maria Capua Vetere que investiga sobre la sanidad en esa región del sur de Italia, que estos días acapara la atención de la opinión pública por la crisis que atraviesa debido a las toneladas de basuras acumuladas en las calles de Nápoles y de otros pueblos de la provincia.
 
Sandra Lonardo afirmó que conoció la noticia por televisión, "que es desconcertante" y que de momento no le ha llegado ninguna notificación oficial. Añadió: "Estoy serena y no tengo nada que temer. Daré a la autoridad judicial cualquier clarificación que me pida. Creo que este es el amargo precio que junto a mi marido estamos pagando por la defensa de los valores católicos en política y de los principios de tolerancia contra cualquier fanatismo extremo".

Enlaces patrocinados