Noticia publicada el 24-03-2008
L D (EFE) "Los israelíes deben saber que nuestra sangre no se derrama en vano en las calles. El que mató a nuestro líder debe ser castigado en el momento, lugar y con el medio que decidamos". Éstas fueron las palabras desafiantes pronunciadas por Nasralá en un vídeo retransmitido ante miles de seguidores en la "Sala de los Mártires", en el sur de Beirut.
El secretario general de la organización político-terrorista celebró de este modo los primeros cuarenta días de la muerte de Mugnieh, que perdió la vida en un atentado el 12 de febrero pasado en Damasco, y que Hezbolá ha atribuido a Israel.
Nasralá afirmó que Israel había cometido una "gran estupidez" al acabar con la vida de Mugnieh, y la prueba de ello es que (los israelíes) viven con miedo e inquietud.
"Dejadlos tener miedo. Que conozcan ese sentimiento que hicieron sufrir a nuestros pueblos durante mucho tiempo", agregó, en alusión a que Israel teme una acción de venganza de Hezbolá por la muerte de Mugnieh.
Por otra parte, Nasralá indicó que "continuaremos trabajando para reforzar nuestra fuerza con el objetivo de defender el país, junto al ejército libanés y todas las fuerzas que creen en la resistencia", que, según él, será "victoriosa".
Advirtió a Israel de que si declara una guerra contra Líbano esta "no será un paseo y que tendrá que pagar un precio elevado", ya que la resistencia cuenta con el "apoyo del 85 por ciento de los libaneses", según encuestas locales que detalló en su alocución.
Israel irá "derrota en derrota"
En ese sentido, predijo que el ejército israelí "irá de derrota en derrota porque no ha aprendido las lecciones de las guerras pasadas ya que siempre comete las mismas faltas, como lo han demostrado los hechos en Líbano y Palestina".
Por lo tanto, Nasralá no descartó la posibilidad de que "Israel deje de existir". A su juicio, la imagen de Israel cambió ante la región y el mundo después de su retirada del sur del Líbano, en mayo del 2000; y del fracaso de la guerra israelí contra Hezbolá, librada en julio y agosto de 2006.
Según él, esos acontecimientos mostraron que (Israel) ha dejado de ser una fuerza invencible.
Pruebas sobre el atentado
El pasado viernes el número dos de Hezbolá, Naim Qassem, decía que la organización político-terrorista tiene pruebas que “claras que no permiten duda: Israel fue el responsable del asesinato (del jefe de la Inteligencia). Ahora lo tendrá que asumir”.