Noticia publicada el 07-01-2008
LD (EFE) El Grupo Sanahuja, al que pertenece la sociedad que formula la petición de autorización, es titular, directa o indirectamente, de 49.115.925 acciones de Metrovacesa, representativas de un 70,60 por ciento de su capital social, acciones que han sido inmovilizadas hasta la terminación de la oferta.
A este porcentaje de acciones se llegó tras la OPA de reducción de capital diseñada para dar salida de la compañía al ex presidente Joaquín Rivero y a su socio Bautista Soler, con quienes los Sanahuja se han dividido Metrovacesa. Tras esta reducción, el actual presidente de la compañía, Román Sanahuja, aumentó su participación hasta el mencionado 70,60 por ciento, lo que le obligaba a lanzar una OPA sobre la totalidad de Metrovacesa en el plazo de un mes.
Los Sanahuja esperan que los accionistas minoritarios no acudan a la OPA, porque su intención es que continúe cotizando en Bolsa una parte significativa de la compañía, razón por la que pagarán un dividendo de 2 euros brutos por acción a quienes no suscriban la oferta.
Una vez resuelta la OPA, Metrovacesa prevé llevar a cabo una oferta pública de suscripción (OPA) para aumentar el capital en circulación y dar entrada en el accionariado a inversores institucionales. También después de la OPA, previsiblemente en marzo, Sacresa (otra de las sociedades del grupo Sanahuja) aportará a Metrovacesa activos inmobiliarios por valor de 1.000 millones de euros, que al mismo tiempo le acarrearán una deuda de 500 millones.
De esta manera, se eliminará el conflicto de intereses entre Metrovacesa y Sacresa, dado que la primera centrará su actividad en el sector terciario (comercial, industrial, oficinas y hoteles), mientras que la segunda lo hará en el mercado residencial.
A este porcentaje de acciones se llegó tras la OPA de reducción de capital diseñada para dar salida de la compañía al ex presidente Joaquín Rivero y a su socio Bautista Soler, con quienes los Sanahuja se han dividido Metrovacesa. Tras esta reducción, el actual presidente de la compañía, Román Sanahuja, aumentó su participación hasta el mencionado 70,60 por ciento, lo que le obligaba a lanzar una OPA sobre la totalidad de Metrovacesa en el plazo de un mes.
Los Sanahuja esperan que los accionistas minoritarios no acudan a la OPA, porque su intención es que continúe cotizando en Bolsa una parte significativa de la compañía, razón por la que pagarán un dividendo de 2 euros brutos por acción a quienes no suscriban la oferta.
Una vez resuelta la OPA, Metrovacesa prevé llevar a cabo una oferta pública de suscripción (OPA) para aumentar el capital en circulación y dar entrada en el accionariado a inversores institucionales. También después de la OPA, previsiblemente en marzo, Sacresa (otra de las sociedades del grupo Sanahuja) aportará a Metrovacesa activos inmobiliarios por valor de 1.000 millones de euros, que al mismo tiempo le acarrearán una deuda de 500 millones.
De esta manera, se eliminará el conflicto de intereses entre Metrovacesa y Sacresa, dado que la primera centrará su actividad en el sector terciario (comercial, industrial, oficinas y hoteles), mientras que la segunda lo hará en el mercado residencial.
Según el acuerdo de división de Metrovacesa, este retraso podría obligar a Rivero y Soler a pagar una indemnización a los Sanahuja de 600 millones de euros, si bien el propio pacto podría ser modificado si existieran obstáculos tan relevantes que fuera imposible solucionarlos sin lesionar su espíritu.

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