Noticia publicada el 20-12-2003
L D (EFE) Berlusconi hizo esta afirmación en su tradicional encuentro de fin de año con la prensa, celebrado en Roma y en que añadió que la situación creada en Parmalat ha demostrado que el sistema de controles "que hemos heredado del pasado" no funcionan. El primer ministro añadió que el Gobierno "adoptará las medidas necesarias" para evitar que se produzcan casos similares.
"La situación creada tras los últimos descubrimientos (un déficit contable de 4.000 millones de euros) es muy grave", añadió Berlusconi, que insistió en que la intervención del Gobierno está destinada a restablecer la confianza y la reputación del país, "dos valores primarios que irán a la par con las investigaciones sobre las responsabilidades".
Berlusconi hizo estas declaraciones en la misma mañana en que agentes de la Guardia de Finanzas (policía fiscal) registraban la sede de la empresa auditora Grant Thornton, en Milán, buscando documentos sobre el caso Parmalat. La fiscalía de Milán, que investiga la crisis Parmalat, informó que todavía no se ha identificado a nadie como posible objetivo de las acusaciones.
Las hipótesis de delitos, según la fiscalía de Milán, son falseamiento de las informaciones de la sociedad, falseamiento de las informaciones a los revisores y estafa. Parmalat es la mayor empresa alimentaria italiana, emplea a 36.000 personas en todo el mundo, factura casi 8.000 millones de euros anuales y arrastra una deuda bruta de más de 6.000 millones de euros. En los últimos días se ha descubierto un agujero de 4.000 millones de euros.
Enamórate
Los enigmas del 11M
La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Cursos y masters





