Noticia publicada el 12-01-2004
LD (Agencias) Buthaina Shaban declaró a la cadena estadounidense de televisión,
CNN, que la invitación de Moshé Katsav no es una respuesta "seria" al llamamiento de Damasco para que se reanuden las negociaciones interrumpidas en enero de 2000.
El ministro para Expatriados afirmó que "necesitamos una respuesta seria, esto no es una respuesta seria. Una respuesta seria es decir sí, estamos interesados en la paz, queremos negociar". Por su parte, la radio pública israelí informó de que Shaban dijo a la
BBC que no tenía ninguna duda de que Al Assad rechazaría la invitación del presidente israelí. Entretanto, la oficina del primer ministro, Ariel Sharon, ha declinado comentar la oferta de Katsav.
Moshé Katzav ha invitado este lunes a su colega sirio, Bachar al Assad, a reunirse con él en Jerusalén para hablar de la paz entre ambos países "sin condiciones previas". En unas declaraciones exclusivas a la radio pública, Katzav, cuyas funciones están separadas del Poder Ejecutivo, dijo que, "sin duda, el presidente Asad se halla en una situación difícil y, si bien no hay pureza en sus ojos, se debe observar seriamente su propuesta para reanudar las negociaciones de paz con Israel". En referencia a la organización terrorista pro libanesa Hezbolá, el mandatario afirmó: "sabemos que aviones que llevaron ayuda humanitaria a Irán a raíz del reciente terremoto en Bam volvieron a Siria con armas y explosivos para los terroristas". No obstante, indicó, "me complacerá recibirlo en Jerusalén pues estos asuntos deben ventilarse en conversaciones directas y no por medio de la prensa".
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dijo este domingo en una reunión con la prensa extranjera que su Gobierno está dispuesto a reanudar las negociaciones, interrumpidas desde 1999, siempre que Asad "deje de respaldar al terrorismo", en alusión a Hezbolá, y a las organizaciones palestinas del "frente del rechazo". Además y según el periódico israelí
Maariv, explicó que las autoridades sirias recibió un mensaje según el cual están dispuestos a renunciar al control del borde del lago Tiberades, la principal reserva de agua de Israel.