Noticia publicada el 09-12-2005
LD (EFE) En una conferencia con el subsecretario de Estado de EEUU, David Welsh, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Silván Shalom, ha pedido la ayuda de la comunidad internacional para impedir que Irán adquiera la adquisición de armas atómicas después de que su presidente, Mahmud Ahmadineyad, declarase que el Estado israelí debe trasladarse a Europa.
Shalom pidió a la comunidad internacional "no cejar en sus esfuerzos para prevenir que Irán consiga armas atómicas", y agregó: "Europa y Rusia deben unirse con EEUU para llevar a Irán al Consejo de Seguridad de la ONU", que puede sancionar al Gobierno de Teherán por su supuesto programa para obtener el poderío nuclear.
El presidente iraní, que hace unas semanas afirmó que el Estado de Israel "debe ser borrado del mapa", negó este jueves el holocausto nazi durante la segunda Guerra Mundial (1914-1945) en una rueda de prensa que ofreció en La Meca (Arabia Saudí) y dijo que Alemania y Austria tendrían que ceder parte de sus territorios para que los judíos establezcan un Estado propio. Mencionó que esos dos países europeos tendrían que "ceder territorios a los judíos para resolver el problema palestino" pues "los palestinos no tienen por qué pagar" los crímenes nazis.
El portavoz del primer ministro israelí, Ariel Sharon, coronel en reserva Raanán Gissin, en respuesta a las declaraciones del líder iraní, quien aseguró que el pueblo judío no tiene raíces en el territorio de Israel, expresó "el consenso en ese sentido que existe en muchos círculos del mundo árabe, que consideran que los judíos no tienen derecho a su patria histórica".
Gissin dijo: "quiero recordarle al señor Ahmadineyad que los judíos estuvimos en estas tierras mucho antes que sus antecesores. Por tanto, tenemos derecho a vivir aquí, en la tierra de los nuestros. A Dios gracias, tenemos la capacidad de disuadir e impedir que sus deseos se hagan realidad".
Sharon declaró a la prensa local, a principios de esta semana, que su país "no podrá admitir" que Irán, que no es un Estado árabe pero que es potencialmente el principal enemigo de Israel, llegue a producir armas atómicas. En 1981, la Fuerza Aérea israelí bombardeó y destruyó en dos minutos el reactor atómico iraquí Osirak, a 17 kilómetros de Bagdad, al asegurar el Gobierno del entonces primer ministro Menajem Beguin que ese país estaba tratando de producir esas armas.