Como resultado de la trifulca, los cuatro integrantes del grupo de la edil resultaron con diversas lesiones, de las que fueron atendidos en el Hospital de Cruces, mientras que otros dos varones fueron trasladados al hospital de Basurto. El departamento de Interior informó también de que todos los implicados han anunciado la presentación de denuncias, aunque, de momento, no se han materializado.
Agradeció al consejero de Interior su interés y su colaboración ante este tipo de incidentes contra militantes y candidatos, y aseguró que "el PP acudirá a todos los municipios del País Vasco a defender nuestras ideas, porque no somos víctimas de las que nos quedamos en casa, sino que nos rebelamos contra la falta de libertad y estaremos en la calle en todas partes".
Nerea Alzola señaló que los militantes del PP del País Vasco "salimos cada noche a pegar carteles" y la pasada madrugada cuando se encontraba junto a Virginia Arroyo en la Plaza del Sagrado Corazón de la capital vizcaína, "un grupo de ocho jóvenes comenzaron a increparnos" y con cigarros, "quemaban nuestros carteles". A continuación, esos jóvenes "nos empujaron y terminaron agrediéndonos", por lo que intervinieron los escoltas de la concejal de Sondika, quienes "recibieron los golpes y sufrieron diversas lesiones, y también tuvieron que ser atendidos en el hospital, así que hoy están de baja", indicó.
Alzola agradeció a sus escoltas que cumplieran con su trabajo "perfectamente" y les transmitió su apoyo. La otra militante del PP herida señaló en la trifulca que uno de esos jóvenes le propinó un golpe en la cara y le partió una muela, de la que tendrá que ser intervenida el lunes. Sin embargo, según expresó visiblemente temblorosa y con la voz entrecortada, lo que más les dolió fue "el daño psicológico, porque tengo 20 años, no llevo protección y tengo miedo a que me conozcan por la calle".
Expusieron que, si bien los jóvenes que les golpearon no llevaban insignias de ningún partido político, cuando finalizó el incidente entonaron el "Eusko Gudaria" (himno al soldado vasco). Nerea Alzola, quien ha sufrido amenazas y pintadas en la fachada de su casa en varias ocasiones anteriormente, aseguró que "no conseguirán evitar que peguemos carteles reclamando el voto para el PP, y esta mismo noche hemos quedado un grupo de militantes y volveremos a salir a la calle".
Por otra parte, un grupo de proetarras atacó la pasada madrugada el apeadero que Renfe tiene en el barrio Ubare de la localidad guipuzcoana de Zizurkil, contra el que lanzaron tres cócteles molotov, según informó la Ertzaintza a Europa Press. El sabotaje tuvo lugar a la una menos veinte de la madrugada y causó escasos daños, con ennegrecimiento de la fachada y de una persiana.
Además, en las sedes de Ezker Batua-Berdeak y Aralar en el barrio de Algorta, en Guecho, han aparecido pintadas llamando a los miembros de ambas formaciones "ladrones" y "traidores". Los carteles de Aralar fueron tachados con una equis mientras que en la sede de Ezker Batua los proetarras han escrito "Sin acuerdo, no hay paz".
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