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L D (EFE) Garzelli, de 34 años y ganador del Giro en 2000, se presentaba en solitario en la meta austriaca después de aguantar durante 30 kilómetros de escapada con cinco perseguidores tras su estela. Pero el corredor de Varese, ex gregario de Marco Pantani, tiró de fuerza y clase para firmar su quinta victoria en esta carrera con un tiempo de cinco horas, 34 minutos y siete segundos. A 1:05 pasaba un quinteto con tres españoles: Chechu Rubiera (Discovery Channel), Ricardo Serrano (Tinkoff) y Pablo Lastras (Caisse d'Epargne), protagonistas de la escapada buena del día junto al vencedor, el francés Laurent Mangel (Ag2r) y el italiano Piotr Caucchioli (Credit Agricole).
No hay cambios en los puestos de arriba en la clasificación general: Di Luca continúa al frente con 1:51 minutos de ventaja sobre su compatriota Eddy Mazzoleni (Astaná) y 2:56 respecto al luxemburgués Andy Schleck (CSC), . El primer español, David Arroyo (Caisse d'Epargne), aguanta en la séptima plaza a 6:05.
El grupo del líder, tranquilo por la intrascendencia de la escapada, ya que no había corredores peligrosos para la general, pasó con el Liquigas al frente a ocho minutos de Garzelli, que ya disfrutaba la gloria de su quinta victoria en el Giro y de la número 18 desde que debutó en profesionales en las filas del Mercatone en 1997.
Una etapa de media montaña que fue hostil por el recorrido ondulado y, sobre todo, por el frío y la lluvia, condiciones que obligaron a la organización a parar la carrera para que los corredores pudieran abrigarse. También un día para mirar el nivel de fuerzas ante la inminente etapa del Monte Zoncolan, una especie de sucursal del Angliru en Italia. Los favoritos, y en especial el líder Danilo Di Luca, soñaban con una escapada inocua que no les diera problemas y que les gestionara las operaciones sin el menor desgaste. El ritmo inicial fue muy lento, pero exigente, ya que los primeros 45 kilómetros eran de perfil ascendente.
La fuga importante, después de muchos intentos y variaciones en cabeza, se fraguó en el kilómetro 123, cuando un ataque del luxemburgués Benoit Joachim y del francés Mangel rompieron el grupo. El primero no aguantó demasiado y al final el quinteto se formó con el galo, los españoles Serrano y Rubiera, el kazajo Bazayev (Astaná) y el italiano Caucchioli. A 35 kilómetros de meta el quinteto aumentó hasta siete corredores en cabeza, tras la incorporación de Lastras y Garzelli. El grupo del líder ya había arrojado la toalla a más de tres minutos. Fue cuando Garzelli, con el Monte Bannberg por medio, saltó disparado y convencido en busca de la meta.
Nadie pudo detenerle. Coronó esa dificultad con 45 segundos sobre los perseguidores y en el descenso se mantuvieron las diferencias. Cinco corredores, con mayoría absoluta de españoles, no fueron suficientes para aplacar el ímpetu de Garzelli, quien, además, aumentaba su ventaja hasta la meta, en cuya recta se recreó para celebrar una victoria que se ganó a pulso.
Este miércoles se disputará la decimoséptima etapa, de 142 kilómetros entre Lienz y el Monte Zoncolan, que tiene un ascenso de diez kilómetros, pendiente media del 11,9 por ciento y máxima del 22. Todo un muro.
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