print
ARREBATA A FREIRE EL MAILLOT ORO DE LA VUELTA

Efimkin da un golpe de autoridad en los Lagos de Covadonga

Gran exhibición de Vladimir Efimkin en los Lagos de Covadonga. El ciclista ruso del Caisse d'Epargne ha ganado en solitario la cuarta etapa de la Vuelta a España, con una ventaja de un minuto y seis segundos sobre un grupo de cinco corredores, y es el nuevo líder de la carrera en detrimento de Óscar Freire (Rabobank). El mejor español en la general es ahora Carlos Sastre (Team CSC), en tercera posición.

Noticia publicada el 04-09-2007

L D (EFE) Día de gloria para Efimkim, un joven ciclista de 25 años, en una cima mítica de la ronda española, conquistada a base de fuerza y valentía, a lo campeón, en solitario, y con el premio añadido del maillot oro de la general. Es el tercer ruso que se corona en la cima asturiana, después de Pavel Tonkov (1997) y Zintchenko (2000).

El corredor de Kuiphsev, escapado con una treintena de corredores desde el kilómetro 15, marcaba un tiempo ganador de cuatro horas, 39 minutos y 56 segundos. A 1:06 llegaron el italiano Leonardo Piepoli (Saunier), el belga Devolder (Discovery), el ruso Denis Menchov (Rabobank), el francés Maxime Monfort (Cofidis) y el español Carlos Sastre. A 1:28, retorciéndose, se presentó el segundo clasificado del pasado Tour de Francia, el australiano Cadel Evans (Predictor-Lotto). El ascenso a los Lagos ha dañado ligeramente a Óscar Pereiro, que ha cedido 1:57, pero sacude las ilusiones de otros como Gómez Marchante, quien cedía 2:23. y Samuel Sánchez, que llegaba a meta a 2:29. Son diferencias considerables en el primer examen serio de la presente edición.

Efimkin, que consigue su sexta victoria profesional desde su debut en 2005 en las filas del Barloworld, ha anunciado que se hará fuerte al frente de la general, en la que aventaja en 1:06, y por este orden, a Menchov, Sastre, Monfort, Devolder y Piepoli. Pereiro, que no aguantó el ritmo de los más fuertes, espera a 1:57. "Mi hermano gemelo es mejor que yo", fue lo primero que declaró Efimkin cuando se le preguntó por su triunfo, en un alarde de promoción laboral de familiar. Y respecto a sus posibilidades con el maillot oro, tampoco se cortó: "Todo es posible. Cuando gané la Vuelta a Portugal tampoco creían en mí, ahora por qué no puede pasar lo mismo", señalaba feliz.

La etapa ha estado marcada por una multitudinaria escapada que se formó en el kilómetro 15, en la que se incrustaron gregarios de los favoritos con la idea de trabajar de enganche a la hora de la verdad. El CSC de Sastre mandó a Kolobnev, Sorensen y Vandevelde; el Caisse D'Epargne de Pereiro a Efimkim, Horrach y Chente; el Predictor de Evans a Aerts y Horner; el Saunier de Marchante a Lobato y Litu Gómez; y el Euskaltel de Samuel Sánchez a Gaspalsoro y Aitor Hernández. Poco más de seis minutos en el kilómetro 60 fue la máxima renta de la numerosa excursión, donde todo el mundo colaboraba para llegar al pie de los Lagos con alguna esperanza de éxito.
 
Pasada la capilla de la "santina", la desventaja del grupo principal apenas llegaba a los dos minutos. Entonces Efimkim agarró la batuta y despidió a todos sus compañeros de aventura. Se marchó en solitario rampas arriba, hasta la victoria, sin mirar atrás. Pura confianza. Llegados a ese punto, con 12,6 kilómetros de ascenso al 7,6 por ciento de pendiente media, los favoritos asomaron la cara. El CSC tensó la cadena con Iñigo Cuesta al frente. La primera carta de Sastre sobre la mesa. La que seleccionó a la crema de los favoritos con dos certeros ataques del madrileño que solo contestaron Menchov, Piepoli y Evans.

Pereiro, Marchante y Beltrán unían sufrimiento mientras veían cómo se alejaban sus rivales. Momento significativo que dejaba al aire el estado de cada uno de los candidatos. Un ataque de Menchov después de La Huesera, la rampa del 15 por ciento, obtuvo la respuesta de Sastre, por lo tanto, pacto de no agresión hasta la meta y a sacar tiempo a los demás. Evans logró el enganche después de hacer la goma un buen trecho. ya no varió el guión. Mientras Efimkin festejaba la victoria más importante de su palmarés, demostrando que su hermano gemelo aún tiene mucho que demostrar para ponerse a su altura, Menchov y Sastre entraban codo con codo, igualados en la clasificación y el los sueños de los eternos aspirantes. Los Lagos ofreció espectáculo. El escenario lo merecía.

La Vuelta entra en Cantabria con la quinta etapa entre Cangas de Onís y Reinosa, de 157 kilómetros de recorrido y un perfil montañoso que augura una jornada de batalla. Cuatro puertos en el menú: la Collada de Hoz, la Collada de Ozalba y la de Carmona, todos ellos de segunda y uno de primera, la Palombera (primera), cuya cima está situada a 21 kilómetros de meta. Jornada que promete interés.
 

Enlaces patrocinados