El también secretario general del PSOE se mostró convencido de la victoria de su partido en marzo porque "esa falta de ideas, de proyecto, de medidas, ese pesimismo congénito que parece que acompaña a la derecha, sobre todo cuando no está en el poder", hace que el PP no tenga "confianza en sí mismo como proyecto político" y que los ciudadanos desconfíen de esa "derecha muy conservadora".
Zapatero ironizó con las críticas del PP –que "me llaman la atención, por no decir que me divierten"– a sus anuncios en materia de pensiones o de medidas sociales como la prestación bucodental gratuita para los niños. "Desde el primer día, el primer año de legislatura subimos el salario mínimo interprofesional, aumentamos el doble de la subida media de las pensiones mínimas, aumentamos las becas, la ayuda a la vivienda, los derechos a los discapacitados, llegamos a la igualdad en la ley y en la calle, atendimos a la familia", se jactó Zapatero, quien insistió en que hasta marzo seguirá aplicando nuevas medidas, por ejemplo en materia de vivienda o de servicios sociales.
"Gobierno de España"
Zapatero lamentó la oposición "compulsiva" del PP estos años así como el hecho de que los populares le atribuyan cualquier problema del mundo. "Que en EEUU hay problemas con las hipotéticas, la culpa es de Zapatero; que dimite Josu Jon Imaz, la culpa de Zapatero; que hay unos energúmenos que queman imágenes del Rey, la culpa de Zapatero. Y menos mal que ayer ganamos a Grecia, porque si hubiéramos perdido hubieran dicho que la culpa era de Zapatero", aseguró.
Esta forma de oposición se debe, dijo, a que el PP no tiene "ni una sola idea, ni un solo proyecto" y criticó que en estos años "ni un solo día han salido ante los ciudadanos a decir que apoyaban en algo al Gobierno ante los retos y problemas del país". El líder de los socialistas pidió "optimismo" y "trabajo" para repetir victoria electoral en marzo, porque "el pesimismo nunca ha creado puestos de trabajo, nunca ha hecho avanzar en derechos sociales o afirmar la riqueza cultural de una tierra como Cataluña".
En este sentido, expresó su "orgullo" por que el Instituto Cervantes dé la posibilidad de aprender catalán en todo el mundo o que esté reconocido en Europa, o que la comunidad tenga el nuevo Estatuto por el que "esperó décadas". Con el Estatuto, continuó, no sólo "no se rompe España, sino que España crece", y aseguró que "salvo algunos radicales insensatos" la "gran mayoría de los españoles quiere a Cataluña, y la gran mayoría de Cataluña quiere una España moderna y democrática".
"Habrá algunos que en Madrid intentarán ganar votos contra Cataluña, y en Cataluña contra Madrid, pero nosotros trabajaremos en favor, no en contra de Cataluña y del conjunto de España, con la convivencia, con progreso, desarrollo, igualdad y respeto a la diversidad", añadió. Finalmente, pidió trabajar hacia las elecciones "con respeto, sin insultar a nadie, aguantando las críticas, buscando siempre el encuentro y aplicando mucho talante, pero que no se equivoque el PP ni aquellos que le apoyan desde esa derecha del pasado: el talante es compatible con decir las cosas como son".

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