Mas denunció que las medidas anunciadas por el Gobierno implican una "laminación" de las competencias catalanas y, pese a ello, el Ejecutivo catalán y su presidente, José Montilla, guardan un "silencio cómplice". "La Generalidad no puede permitir que el Gobierno central meta las narices a golpe de cheque", afirmó. Mas comentó que el presidente del Gobierno español "se está travistiendo de mercader persa", con el anuncio de medidas teñidas de un, a su juicio, "electoralismo total".
El líder convergente evitó criticar a fondo estas medidas, porque "hay mucha gente que las necesita", pero sí recordó que CiU planteó propuestas similares en las pasadas elecciones catalanas, que recibieron una "dura crítica" por parte de PSC, ERC e ICV-EUiA, que tildaron a Mas de "ultraliberal, neoconservador y de estar a la derecha de Aznar y de Le Pen".
Mas espera ahora que los partidos del Gobierno catalán y Montilla formulen las mismas "críticas" hacia la propuesta de Zapatero ya que, de lo contrario, se demostraría que las acusaciones hacia CIU eran "puramente interesadas y cínicas".

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