Pero, el poderío del conjunto alavés no se limitó sólo a la pareja argentino-brasileña, sino que el resto de otras de sus estrellas aportaron también lo suyo. Rakocevic pareció haberse animado con su triunfo en el concurso de triples y se marcó uno de esos pletóricos choques que completa cuando tiene el día de cara. También Planinic estuvo a gran altura, Teletovic logró dos triples muy valiosos y hasta Jasaitis se sumó a sus compañeros. En definitiva, que los seis jugadores que llevaron todo el peso del encuentro en el conjunto de Neven Spahija, estuvieron como necesitarán durante la temporada para hacer olvidar la baja de Luis Scola.
Ese sexteto se quedó tan sólo porque Singleton se lesionó tras una aparatosa caída en un salto en la zona y McDonald no pudo jugar por no estar claro el asunto de su matrimonio. El Iurbentia Bilbao, por su parte, distó mucho de ser el que ayer superó al Barcelona. Hoy su defensa no llegaba a todo, las posesiones rivales se les hacían eternas y dolorosas, y cerca del aro no pudieron contrarrestar el poderío de Splitter. Quizás melló el ánimo local la lesión de Recker en los primeros instantes del choque. Volvió a la cancha el americano, pero el fuerte esguince de tobillo que sufría le impidió seguir.
Perdieron así los de Txus Vidorreta a su principal arma de ataque y algo de fe. Además, Marcelinho Huertas, aunque anotó bien no logró evitar momentos de zozobra a su equipo, y otro de los jugadores llamados a soportar el peso del ataque bilbaíno, Rancik, apenas apareció. El choque se decantó ya en el primer cuarto, desde que el Tau respondiese con un contundente 3-17 al 6-2 que colocó de inicio el Iurbentia. Intentó posteriormente acercarse el equipo local, pero lo más que logró fue ponerse a cinco puntos al final del primer cuarto (19-24) y a tres poco después (25-28).
Un nuevo arreón (8-0) visitante empezó a dejar claro (25-36) que quería llevarse una nueva edición de un torneo al que le tiene tomada la medida como nadie. Fue escapándose cada vez más el Tau y las diferencias ya fueron entonces casi siempre por más de diez puntos. Solo se rebajaron en un momento, al comenzar el último cuarto (60-68). Se animó el Iurbentia y se le sumó su público, que intentó darle el último empujón. Pero apareció de nuevo Rakocevic y finiquitó el choque, que ya casi solo dio faltas y tiros libres.

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