El juez recalca que no se atisba "la más mínima intención" de Batasuna de separarse de esa línea y por ello la valoración de su conducta "no puede ser favorable" a la falta de una intención delictiva en las reuniones que organiza la formación, como la celebrada el pasado jueves en Segura (Guipúzcoa) cuando se produjo la detención de 23 personas.
Según defiende el magistrado, los miembros del partido ilegalizado planifican en estos encuentros "la ejecución" de sus acciones de acuerdo con la estrategia de ETA. Agrega que aquellos que ahora continúan perteneciendo al entorno de la banda han "optado" por pertenecer al complejo terrorista a pesar de tener la opción de desvincularse. "Esa misma actitud omisiva, debe valorarse, como aquiescencia y apoyo a la línea de actuación de ETA y sus fines".
Garzón justifica además su decisión indicando en su auto que una de las causas que le han conducido a acordar la prisión provisional es "asegurar todo el material probatorio que pueda resultar dañado si no se adoptan las medidas necesarias para protegerlo" y resalta que su investigación, desarrollada durante más de un año, "ha dado sus frutos ahora", gracias a la labor de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. "Es en este momento cuando se debe actuar y continuar la incorporación de nuevos indicios", añade.
El juez explica que Batasuna ha "interiorizado" desde junio de 2006, momento en que se rompió la tregua, el esquema marcado por ETA consistente en que no existen condiciones para la negociación y que por ello se retorna a la violencia terrorista. Pretende, además, transmitir este mensaje a su base social "preparándola para una fase de enfrentamiento".
"Esta circunstancia pone de manifiesto la sintonía de Batasuna para con ETA y su sometimiento a las consignas que desde ETA se imparten, a pesar de que, de cara al exterior, se mantenga una cierta apariencia de autonomía funcional, generando expectativas sobre la posibilidad de retornar a un período de distensión", destaca.
Garzón indica, además, que "no se puede permanecer inerme" ante la acción delictiva de los enviados a prisión ya que se les otorgaría, en caso de no ser atajada, "una especie de patente de corso que lo permitiría y autorizaría a continuar delinquiendo".
Menciones a ANV
Además, el magistrado adjunta en su auto una relación del material y documentación incautados en los registros domiciliarios que tuvieron lugar tras las detenciones. Entre los documentos llama la atención un resguardo correspondiente a una transferencia bancaria de Acción Nacionalista Vasca (ANV) dirigido a una de las encarceladas, Maite Fernández de la Bastida, por una cantidad de 213 euros y con la referencia "gastos de julio".
En el caso de Joseba Permarch, el juez señala el hallazgo de un documento con el nombre 'A Euskalerria'. Se trata de un manifiesto conjunto firmado por ANV, Batasuna, LAB, SEGI y Askatasuna, con fecha noviembre de 2005, en el que figuran frases como "Batasuna y ANV son hoy por hoy las dos organizaciones políticas de la izquierda abertzale" o "las dos tenemos un compromiso (..) de trabajo en común".
Además, los registros han arrojado la existencia de relaciones entre Batasuna y ETA. La policía incautó a la encarcelada Maria Aranzazu Santesteban un cuadernillo de la banda con el título en euskera "Reflexión sobre la iniciativa de Cataluña". A otro de los miembros de Batasuna que han ingresado en prisión, Imanol Iparraguirre, se le encontraron cuatro pins de ETA.