Nadal relató que después del Abierto de Estados Unidos sus dos rodillas "estaban muy inflamadas" y que tuvo que descansar una semana y algo más para aliviarlas. "Fui al médico y estuve con mis amigos", comentó. Luego volvieron los entrenamientos suaves, para dar paso a ejercicios de fortalecimiento de los cuádriceps y recuperación de las rodillas, y poco a poco ha comenzado a forzar la máquina. Además, afirma que “es difícil evaluar sin competir” acerca de su estado. “Tengo tres días para intentar coger el ritmo pero me está costando adquirir ritmo de competición aunque cada día voy un poco a más”, señala el insular.
El número dos del mundo comenzará el torneo luchando con el ganador del encuentro entre un jugador procedente de la fase previa y el chipriota Marcos Baghdatis, 21 del mundo, finalista del Abierto de Australia en 2006, a quien ha derrotado las tres veces en las que se han visto las caras. Este año en Dubai, y el año pasado en las semifinales de Wimbledon y los cuartos de Indian Wells. Además, puede cruzarse con Andy Murray, con quien disputó uno de los mejores partidos este año en octavos de final del Abierto de Australia, Juan Ignacio Chela, Tomas Berdych o Robredo, en cuartos, o más arriba contra el serbio Novak Djokovic o el estadounidense James Blake, ya en semifinales.

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