En su opinión, la población española estaba optimista, "y más si se comparaba con lo que pasaba en Europa", envuelta entonces en una guerra mundial.
El historiador valora en su libro la decisión de Franco de mantenerse neutral ante el conflicto bélico y considera que la política franquista estuvo marcada "por asegurar que España no sufriera demasiado y saliera indemne".
Moa también afirmó que las cifras que se dan actualmente de la guerra civil son exageradas, ya que, según dijo, el número de fallecidos en el frente y en retaguardia fue de 300.000, "y esa cifra no responde a una guerra especialmente sangrienta".
Además, informó de que durante la represión franquista el número de condenas a muerte fue de 50.000, pero la cifra de personas realmente ejecutadas ascendió a 25.000.
De esta forma, Moa está convencido de que las cifras actuales que calculan en 200.000 los muertos durante la represión son "falsas", "pura propaganda, que ha primado para crear emocionalidad".
Moa analiza en su libro "unos años muy complejos, llenos de vida y muerte, y de intenso dramatismo" y recuerda que en ese período de la División Azul y del mercado negro "también se compusieron las novelas españolas quizá más importantes del siglo XX" y fue también una "época dorada de la música, de la poesía y del humor".

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