Bhutto, en arresto domiciliario, exige la dimisión de Musharraf
La ex primera ministra de Pakistán y líder del PPP, Benazir Bhutto, en arresto domiciliario desde el lunes, ha exigido la dimisión de Pervez Musharraf de la jefatura del Estado y la comandancia de las Fuerzas Armadas. Pese al cerco policial a Bhutto y a los miembros de su partido en Punjab, para boicotear la manifestación prevista contra el estado de emergencia, finalmente la oposición se lanzó a las calles. EEUU, por su parte, ha anunciado que mandará un enviado especial a Pakistán para que medie en el conflicto.
LD (Agencias) En declaraciones a la prensa, la ex primera ministra paquistaní, Benazir Bhutto, exigió la dimisión de Pervez Musharraf porque el general en su opinión "ha ido demasiado lejos".
Lo hizo desde su domicilio en Lahore (este), donde permanece bajo arresto domiciliario para impedir su participación en una gran protesta convocada para este martes.
Pese al cerco a la ex primera ministra, los miembros del partido que lidera, así como otras figuras de la oposición mantuvo el plan inicial y salió a las calles en contra de las medidas de emergencia impuestas por el general, el pasado 3 de noviembre.
Cientos personas encabezadas por el líder del PPP en la región Punjab, Shah Mahmood, emprendieron la marcha desde Lahore (este) hacia Islamabad. Tiempo antes de la convocatoria, el PPP denunciaba detenciones masivas para intentar reducir a sus miembros. Tampoco ha servido para acallarlos.
Bhutto, además, consideró que Musharraf, con quien estuvo manteniendo conversaciones para alcanzar un acuerdo post electoral, ha terminado "con la hoja de ruta de la democracia" en Pakistán. E insistió en que el PPP, no mantiene conversaciones con el general, "ni directa ni indirectamente".
La ex primera ministra también valoró muy positivamente la intervención de EEUU: "Ha hecho bien en presionar a Musharraf hacia la democracia", después de que en los últimos días el Gobierno de Washington urgiera a restaurar la Constitución y celebrar elecciones libres.
La ex mandataria se encuentra en la vivienda de una dirigente de su formación después de que el Gobierno regional del Punjab (donde se encuentra Lahore) emitiera una orden de arresto domiciliario contra ella que será efectiva una semana.
Las autoridades, que han acordonado la zona con barricadas y alambres de púas y han desplegado cientos de policías, sostienen que estas medidas se han tomado para garantizar la seguridad de la líder opositora.
Pakistán vive unos momentos de máxima incertidumbre y de gran inestabilidad política. Musharraf aliado desde 2001 de EEUU en la guerra contra el terrorismo ha emprendido una serie de medidas de emergencias para combatir contra el extremismo.
Una estrategia que ha sido duramente contestada tanto en el interior, por la alternativa democrática que se revuelven contra un recorte de la democracia y las libertades, pero que también ha cosechado el rechazo de la comuniadad internacional y especialmente de EEUU.
EEUU, inquieto por la situación, presiona al general para que reconduzca la crisis sin que se produzca una ecatombe que favorezca la subida de los islamistas talibanes. Con este objetivo, EEUU ha anunciado que mandará a un enviado para que medie en el conflicto.