Los enfermos mentales tienen el doble de riesgo de tener descendencia autista
Estudios anteriores han señalado factores genéticos y también factores medioambientales como responsables del autismo, e incluso las vacunaciones en edad pediátrica
Autismo
Está caracterizado por problemas de interacción y comunicación social y la causa que lo provoca no está aún definida. No obstante, los investigadores apuntan a determinados genes y factores medioambientales, e incluso las vacunaciones en edad pediátrica.
LD (Agencias) Los enfermos mentales tienen el doble de riesgo de tener un niño con problemas de autismo, según se desprende de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) cuyos resultados aparecen publicados en el último número de la revista Pediatrics, de la Academia de Pediatría de Estados Unidos.
De este modo, y tras analizar en Suecia las familias de 1.227 niños diagnosticados con autismo, la co-autora Julie Daniels aseguró que las madres y padres diagnosticados con esquizofrenia tenían "alrededor del doble de posibilidades de tener un hijo con autismo". Igualmente, también hubo "mayores tasas de depresión y trastornos de personalidad en las madres, aunque no en los padres", añadió.
El autismo está caracterizado por problemas de interacción y comunicación social y la causa que lo provoca no está aún definida. No obstante, los investigadores apuntan a determinados genes y factores medioambientales, e incluso las vacunaciones en edad pediátrica.
Sin embargo, en este estudio se observó una asociación entre el autismo de un niño y la enfermedad mental de los padres que era más fuerte con la esquizofrenia y menor cuando la madre sufría depresión o desórdenes de personalidad.
Además, se encontró poca relación entre el autismo y la adicción de los padres al alcohol o las drogas, así como la presencia de otras enfermedades mentales. Estos datos revelan que "establecer una asociación entre el autismo y otros desórdenes psiquiátricos podría permitir a futuros investigadores centrarse mejor en los factores genéticos y ambientales que puedan ser comunes entre estos desórdenes", concluyó Daniels.






