El primer verano del Gobierno ZP ha sido inversamente proporcional en intensidad a su preocupación política. Mientras
pescaba atún rojo mediterráneo, en España han ocurrido muchas cosas que trataremos de resumir.
El primer gran episodio se desarrolló en Gibraltar. Por allí pasaron este verano el Tireless, la princesa Ana y el
ministro Geoff Hoon. En pocos días quedó resumida la política exterior de nuestro Gobierno que, por cierto, era una suerte de interinos estivales a los que se ha dejado jugar a ser titulares hasta finales de agosto. En asuntos internacionales, el papel lo ha desempeñado la concejala madrileña del PSOE,
Trinidad Jiménez. Para la política nacional, los fichajes fueron Diego López Garrido y Alfonso Perales. La socialista se erigió en
verja rediviva y llegó
a advertir que no iba "a consentir la visita oficial de un ministro británico" a La Roca para celebrar el tricentenario de la toma.
Hoon, al oírla, adelantó su viaje. Los llanitos y su patrón, Peter Caruana, tuvieron cuota de pantalla, celebraron por todo lo alto y se acabó la historia. Eso sí, el ministro
Moratinos le leyó la cartilla a Tony Blair (Londres tomó nota) desde las páginas del diario
El País, convertido este verano en el
BOE ilustrado.
Y es que en el rotativo de Polanco se han anunciado este agosto la mitad de las cosas que quiere hacer el Gobierno: abaratar el tercer grado penitenciario (
Mercedes Gallizo), dar papeles a los inmigrantes ilegales que entraron mientras gobernaba el PP (
Consuelo Rumí), conceder derecho a veto a las comunidades para que defiendan sus singularidades cuando llegue al Senado una ley nacional (
Jordi Sevilla)...
Pero no todo se anuncia en El País. También se hace en la SER. La protagonista es
Cristina Narbona, y las intenciones: reducir el límite de velocidad y cobrar peaje por entrar en las grandes ciudades. Todo por Kioto. Por cierto, gracias a la agencia
Fax Press nos enteramos de que la ministra y su ex jefe
Josep Borrell no querían las desaladoras ni en pintura cuando estaban en el último Gobierno de Felipe González. Preferían un trasvase. Pero para ser sinceros, el protagonismo en PRISA no lo ha acaparado sólo el PSOE.
Gallardón ha pasado por sus antenas e imprentas con la misión de remediar errores pasados y pedir un puesto en la dirección del PP. Del nuevo PP, a saber: de centro, sin "tentaciones conservadoras" y, según fuentes diversas pero siempre difusas y anónimas,
sin Acebes. En octubre se sabrá. Dicen que habrá muchas caras nuevas... y no va por
Fraga.

Otros suplentes del gobierno ZP han conseguido lucirse este verano a costa del petróleo.
Alfonso Perales y
Diego López Garrido llegaron a la sencilla conclusión de que la subida del crudo en los mercados internacionales era culpa de José María Aznar. Por apoyar la guerra de Irak. Tanto es así, que encargaron y publicaron un informe que auguraba, a costa del PP, el "
inexorable empobrecimiento de España". Ya a finales de mes, se enteró
Solbes y expuso su cálculo: la subida del petróleo se debe al aumento de la demanda asiática, sobre todo China, y a crisis como la de la petrolera Yukos. No hay empobrecimiento, y menos inexorable. Y, aunque no se atrevió a tanto, menos aún por culpa del PP. Pero el reserva
López Garrido ha tenido otra función de capital importancia: convencer a todo el mundo de que el PP mintió al informar sobre la matanza de marzo para ganar las elecciones. Preparaba así el terreno para que en septiembre la comisión de investigación
cierre en falso. Según el ex comunista, "el pueblo español sabe quién mintió". Ya nadie, salvo el propio PP, pregunta aquello de "quién ha sido". La estrategia de sentar la obviedad de la infamia empezó en los despachos del
Ministerio de Defensa.

Pero si los medios de Polanco son decreto ley, el suplemento oficial del Gobierno es la revista
Vogue. Allí
la cuota femenina de ZP posó con La Moncloa de atrezzo y pieles salvajes como lecho. Levantaron el grito (no el de
Munch, que ese se lo llevaron unos cacos a punta de pistola) desde IU hasta los ecologistas y, claro, el PP. Narbona se excusó: son mantas estampadas. Y la directora de
Vogue contestó ofendida: Son pieles, y de las buenas. En fin, lujo sin freno y posado de élite para las mujeres de un Gobierno que quiere estar cerca del pueblo y fomentar la igualdad... de sexos. Nos queda la televisión pública que todavía no es de Polanco pero va camino.
Este otoño, tres horas semanales de Gran Wyoming. El mismo que dijo que el
14-M se votó a Al Qaeda porque se prefería al PP. Más fina fue la directora de la Biblioteca Nacional,
Rosa Regàs. Ella se alegró más de la derrota del PP que de la muerte de Franco.
Antes de abandonar la arena política nacional, hay que recordar que el ministro Alonso no ha comparecido en público ni una sola vez para informar de las
nueve bombas "de escasa potencia" que ha hecho estallar ETA en todo el norte de España, e excepción esta vez del País Vasco. Galicia, Cantabria y Asturias han seguido veraneando con normalidad pero el Gobierno se ha fijado más en los pocos gramos de amonal que en el hecho terrorista. Peor se ha comportado contra el terrorismo callejero. El ex fiscal progresista
Antonio Camacho, número dos de Alonso, lo interpreta como "una forma muy desagradable de diversión", pero nada más. Le acompañan en el sentimiento el alcalde nacionalista de Bilbao,
Iñaki Azkuna, y uno de sus concejales socialistas.
Para ellos, seis ertzainas en el hospital por golpes y botellazos son cosa de borrachos. Vuelve pues, la teoría del terrorismo de baja intensidad, el de los chicos de la gasolina, que dijo Arzalluz.
En el terreno económico, el protagonista ha sido
Emilio Botín. Por primera vez unos sindicatos, británicos, han aplaudido una fusión, con el Abbey, que convertirá al Santander en uno de los primeros bancos de Europa.
Pierden siete mil empleos menos que con cualquiera otra entidad del Reino Unido. Aún no está cerrada del todo la operación pero va camino de convertirse en una absorción de libro. En el polo puesto, la forma de negociar de los
gruistas, repentino sindicato empresarial que ha conseguido poner en guardia a media España. Pretendían reventar la operación retorno dejando las carreteras sembradas de carroña metálica. Han llevado el susto muy lejos pero el Gobierno no ha tenido que probar su plan de urgencia con una legión de grúas públicas sin precedentes, hasta del Ejército pese a la oposición de
Bono. Quedó claro que no se iban a escatimar medios; este gobierno no duda en pedir hasta un
helicóptero para atender una picadura silvestre donde se cultiva el tabaco y el azafrán.
Fuera de España, el protagonismo se lo ha llevado Irak y el famoso "joven clérigo radical chií",
Muqtada Al Sader. Pese a los suaves adjetivos que ha cosechado entre la prensa, se ha pasado el mes de agosto matando iraquíes, americanos y chantajeando al nuevo gobierno de Alaui.
Pero lo que de verdad ha molestado a nuestro ministro Moratinos ha sido que ni EEUU ni el gobierno iraquí hayan respetado la tregua olímpica. Por lo visto, tenían que haberse dejado matar de un bazokazo mientras nuestros atletas alquimistas luchaban por convertir algún metal en oro. No ha acabado el mes y
Chirac trata de que no asesinen a dos periodistas, rehenes en Irak de un nuevo chantaje, esta vez para que se levante la prohibición del velo.
El otro gran evento internacional fue el
referéndum revocatorio de Venezuela. Al final, entre
Gaviria, Carter y el propio Chávez revocaron a la oposición que, muy desorientada, sigue demostrando la forma en la que el
gorila rojo convirtió el
Sí en
No, gracias a la
tecnología cazahuellas y cuentavotos. Dicen que todo ha sido legal, eso sí, recomiendan a Chávez que para la próxima haya más trasparencia.
En Panamá, Mireya Moscoso le ha plantado cara a Fidel Castro al indultar a varios anticastristas. Se rompen relaciones diplomáticas y la presidenta recibe críticas por doquier. Pero el dictador amigo de Chávez ha recibido un buen sopapo político.
Queda por resolver del todo el "accidente" de
dos aviones rusos que estallaron en el aire con dos minutos de diferencia, en los que viajaban dos chechenos cuyos cadáveres nadie reclama. Los hay que siguen especulando con lo que va a convertirse en el 11-M de los rusos. 90 muertos, cajas negras que no funcionan y un mensaje de secuestro de uno de los pilotos. Pero viniendo de Rusia, nos enteraremos tarde.
De los Juegos de Atenas, lo dicho.
19 medallas, sólo tres de oro y campeones en diplomas y cuartos... de final. Triste pero honrosa derrota en el
baloncesto español de Gasol que no pudo con lo que pudo Argentina. Con la NBA. Aún así, el mejor resultado desde los juegos de Maragall. Veremos en Pekín. Perdón, Beijing. En cuanto al
fútbol, el
puente aéreo de Eto'o se ha llevado la palma de los fichajes de temporada.
En agosto fallecieron el cardenal arzobispo emérito de Toledo,
Marcelo González; el consejero de la cadena SER José Miguel
Garrigues Walker; y el veterano locutor de Vuelo 605,
Ángel Álvarez.