Lunes 9 de Marzo
Actualizado a las 21:38:07
LD

Libertad Digital: Noticias y opinión en la Red

España

Por Luis del Pino

16. El rayo que fulmina

LOS ENIGMAS DEL 11-M

La tienda de LD

El pasado 5 de septiembre, el periódico El País publicaba un artículo de análisis sobre el 11-M que planteaba claramente cuál es el problema fundamental en este punto de las investigaciones:
  • "La pregunta será eterna: ¿si estuvieron tan cerca, si casi todo ocurrió delante de sus narices, si los informes previos alertaban del aumento de la amenaza islamista contra España, por qué ni las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ni el Ministerio del Interior pudieron evitar el 11-M? ... El cúmulo de fallos asombra tras la atenta lectura del sumario. La cuestión es saber si alguien en algún momento tuvo la capacidad para juntar todas las piezas del puzzle o si ese alguien las vio y las cuadró con intenciones criminales."
No comparto las conclusiones de ese artículo ni los argumentos que en él se empleaban para sostener que ante lo único que nos encontramos es ante una monumental negligencia, pero, aún así, resulta recomendable leer entero ese análisis de El País, ya que pone sobre la mesa cuestiones que hasta ahora estaban reservadas a las conversaciones de pasillo. Porque, de la misma forma que el debate Goma-2/Titadyne hace tiempo que ha quedado superado (porque lo que se utilizó en los trenes puede que no fuera dinamita), también el debate ETA/Al Qaeda hace tiempo que ha quedado obsoleto: a estas alturas del partido, de lo que estamos hablando es de otra cosa. Es muy posible que en el atentado del 11-M jugaran un papel tanto ETA como elementos vinculados a Al Qaeda, pero ni los unos ni los otros podrían haber llegado a cometer el 11-M sin ayuda adicional.
 
Las dos alternativas
 
Básicamente, lo que El País planteaba es que existen dos alternativas para explicar lo que sucedió el 11 de marzo: o estamos ante una monumental negligencia, o estamos ante un golpe de estado. Como veremos al final del artículo, en realidad podrían existir otras explicaciones, pero aceptemos de momento la disyuntiva que planteaba El País.
 
Enfrentados a esas dos alternativas, la hipótesis del golpe de estado resulta tan sobrecogedora que creo que todos tenemos la obligación de tratar de explicar las cosas sin recurrir a ella, así que eso es lo que haremos; trataremos de analizar los atentados partiendo de dos supuestos:
 
1. Vamos a dar por buena la versión oficial, es decir, vamos a aceptar que los atentados fueron cometidos por dos células más o menos conectadas con Al Qaeda:
  • una de ellas formada por auténticos islamistas (la célula articulada en torno a los hermanos Almallah, El Tunecino, Allekema Lamari, Mohamed El Egipcio, ...),
  • y otra formada por gente del mundo del narcotráfico a la que, por algún motivo, se arrastra hacia el fundamentalismo y se la involucra en la masacre (la célula articulada alrededor de El Chino)
2. En segundo lugar, vamos a suponer que lo que pasó antes del 11-M no fue otra cosa que una monumental negligencia de las Fuerzas de Seguridad y de los servicios secretos españoles.
 
¿En qué consistió la negligencia?
 
Veamos cuál era la situación semanas antes del 11-M:
  • la Brigada Provincial de Información de Madrid, a través del Juzgado Central de Instrucción número 4 (Fernando Andreu), tenía controlado al núcleo liderado por los hermanos Almallah. Durante trece meses, antes del 11-M, se controló a los hermanos Almallah, a dos de los suicidas de Leganés (El Tunecino y Anuar Asrih Rifaat), a Basel Ghalyoun, a Fouad El Morabit, a Adnan Waki y a al menos dos personas vinculadas a El Chino.
  • la UDYCO tenía controlado al grupo de narcotraficantes articulado en torno a El Chino, incluyendo al propio Jamal Ahmidan, a Otman El Gnaoui, a Lofti Sbai y a Abdelilah Ahmidan.
  • la UCIE tenía controlados desde el año 2002, a través del Juzgado Central de Instrucción número 5 (Baltasar Garzón), a los hermanos Almallah, a El Tunecino, a Mohamed El Egipcio, a Basel Ghalyoun, a Adnan Waki, a Fouad El Morabit, a Sanel Sjekirica, ...
  • el CNI tenía controlado a otro de los suicidas de Leganés (Allekema Lamari) a través del agente Safwan Sabagh y tenía también controlado a Fouad El Morabit a través de Fernando Huarte y Rabia Gaya
  • además, los hermanos Almallah tenían relación con al menos dos personas que trabajan para las Fuerzas de Seguridad: el policía Kalaji y un español de nombre R.J.M.B., casado con una mujer de origen árabe y que trabaja como traductor para la Policía.
Muchos de los implicados en la masacre tenían intervenidos sus teléfonos desde el año 2002 (Fouad El Morabit, El Tunecino, los hermanos Almallah, Mohammed El Egipcio, ...). Las tonterías que se han publicado en algunos medios sobre la falta de traductores no son más que pamplinas, porque el sumario del 11-M recoge los informes originales con las transcripciones efectuadas a lo largo de esos dos años de investigaciones; se sabía perfectamente lo que esos implicados hablaban, porque así consta en la documentación de los sumarios instruidos por los juzgados de Garzón y de Andreu.
 
Muchos de los implicados fueron sometidos a seguimientos casi constantes hasta tres semanas antes de los atentados (los hermanos Almallah, El Tunecino, Fouad El Morabit, ...).
 
Además, los vínculos entre los hermanos Almallah y la supuesta cabeza de Al Qaeda en España (Abu Dahdah) habían quedado acreditados tanto a través de las investigaciones del juzgado  de Andreu, como del de Garzón.
 
Y, por si fuera poco, los explosivos utilizados por esta célula de Al Qaeda fueron suministrados por una trama dirigida por un confidente policial (Emilio Suárez Trashorras) y las armas fueron suministradas por un confidente de la Guardia Civil (Rafá Zouhier)
 
A pesar de todo ello, nadie fue capaz de evitar la masacre. Como negligencia, no está mal. Evidentemente, para poder seguir aceptando la teoría de la negligencia, será necesario que alguien nos explique cómo es posible que, estando todos controlados, teniendo sus comunicaciones intervenidas, estando sometidos a seguimientos físicos... pudieran organizar un atentado. Es decir, alguien debería explicarnos a todos (y principalmente a las víctimas) en qué consistió esa negligencia, quiénes son los responsables de la misma y qué medidas se han tomado.
 
Pero además existe otro aspecto que también requiere una explicación, si hemos de seguir aceptando la teoría de la negligencia: será necesario que alguien nos explique el hecho de que esa vigilancia sobre la célula que había de cometer el atentado se relajara a sólo tres semanas de las elecciones.
 
Pero aceptemos de momento la teoría de la negligencia y analicemos ahora el comportamiento policial después de la masacre
 
Ha sido Al Qaeda
 
Recuerde el lector que estamos dando por buena la versión oficial. Según esa versión, después de producidos los atentados las pistas comenzaron rápidamente a apuntar a Al Qaeda (cinta coránica de la furgoneta de Alcalá, comunicado de reivindicación enviado a un periódico de Londres, explosivo de tipo Goma-2 hallado en la mochila de Vallecas, cinta de reivindicación depositada en una papelera el día 13-M, detención de tres marroquíes en plena jornada de reflexión, ...). En consecuencia, el día 13-M la Policía tenía claro que había que orientar las pesquisas hacia el entorno islamista, en general, y hacia Al Qaeda en particular.
 
Sin embargo, aquí es donde la teoría de la negligencia comienza a hacer agua. Ya hemos visto que todo el círculo de personas relacionadas con los hermanos Almallah y El Tunecino estaban siendo vigiladas por la Policía antes del 11-M y que se conocían tanto sus vínculos con Al Qaeda como sus nombres, sus fotografías, sus vehículos, sus empresas y sus domicilios.
 
Entonces, si el 13-M se tenía claro que era Al Qaeda y si se tenían desde antes del 11-M todos esos datos sobre esa supuesta célula de Al Qaeda, ¿por qué no se procedió inmediatamente a la detención de las personas vinculadas a esa célula y al registro de sus domicilios el mismo 13-M?
 
Tratemos de encontrar un explicación. Vamos a suponer que la Policía tiene, el 13-M, el convencimiento moral de que esa célula de Al Qaeda es la responsable de los atentados, pero que al carecer de pruebas no puede proceder a efectuar detenciones ni registros (es una hipótesis un tanto peregrina, pero aceptémosla).
 
El 20 de marzo de 2004, una semana después del 13-M, la Policía tomaba declaración al sirio Abdul Khalek Al Jondi, como consta en el sumario. La Policía había llegado a Al Jondi analizando las llamadas de los números de teléfono relacionados con el que se encontró en la mochila de Vallecas. En su declaración, Al Jondi admite conocer a los hermanos Almallah y a El Tunecino y declara también haberles vendido tarjetas telefónicas.
 
¿Qué más necesitaba la Policía para proceder de inmediato a la detención de los miembros de esa presunta célula de Al Qaeda? El teléfono de la mochila de Vallecas había terminado llevando a personas pertenecientes al círculo de los hermanos Almallah y ya se sabía desde antes del 11-M todo lo que había que saber sobre esa célula de Al Qaeda; entonces, ¿por qué no se procedió inmediatamente a la detención de las personas vinculadas a esa célula y al registro de sus domicilios el mismo día 20 de marzo?
 
Teniendo en cuenta lo que se sabía antes del 11-M de esa célula de Al Qaeda, lo sucedido a partir de esa fecha del 20 de marzo resulta incomprensible:
  • a Mouhannad Almallah sólo se le detiene el 24 de marzo, cuatro días después de la declaración de Al Jondi, a pesar de que se supone que la Policía trabajaba contrarreloj para localizar a los autores de la masacre.
  • esa detención de Mouhannad Almallah no se produce como resultado de la declaración de Al Jondi, sino a raíz de que una testigo que viajaba en los trenes reconociera (en la tarde del 23 de marzo) a uno de los miembros de la célula de los Almallah como una de las personas que pudo haber depositado una mochila-bomba.
  • en la declaración de Mouhannad Almallah ante la Policía, nadie le pregunta por la infinidad de indicios que se habían recabado contra él durante dos años de investigaciones a través de dos juzgados distintos. En esa declaración, Almallah se limita, básicamente, a decir que conoce a El Tunecino y que éste es un radical de cuidado.
  • al juez Del Olmo nadie le informa, antes de que Almallah declare en el juzgado, de los resultados de esos dos años de investigaciones, con lo cual Almallah se ratifica ante el juez en sus declaraciones sobre lo radical que era ese sujeto llamado El Tunecino.
  • ¡y con eso se pone en libertad a Mouhannad Almallah el día 30 de marzo, seis días después de su detención!
Así que el panorama que tenemos es:
 
1. Esa célula de Al Qaeda articulada en torno a los hermanos Almallah había estado sometido a vigilancia durante dos años por varios cuerpos policiales y por al menos dos jueces de la Audiencia Nacional.
2. El día 11-M se produce un atentado de Al Qaeda.
3. A Mouhannad Almallah no se le detiene inmediatamente
4. Cuando se le llega a detener, porque una testigo de un tren identifica a uno de los miembros de la célula, se le suelta casi de inmediato sin que nadie le pregunte nada de interés.
 
¿Puede alguien explicarnos cómo encaja este comportamiento en la teoría de la negligencia?
 
El Tunecino
 
De todos modos, sigamos creyendo en la versión oficial y tratemos de encontrar una explicación. Vamos a suponer que la declaración de Mouhannad Almallah fuera tan convincente que la Policía se olvidara de los dos años previos de investigaciones y quedara plenamente segura de que el único malo de esa película era El Tunecino.
 
El panorama que tendríamos entonces es: el 13 de marzo la Policía ya estaba segura de que la responsable de los atentados era Al Qaeda, el 20 de marzo la Policía ya tenía constancia de que el teléfono de la mochila de Vallecas llevaba a El Tunecino y el 24 de marzo era detenido Mouhannad Almallah, quien en sus declaraciones corroboraría que El Tunecino era un radical peligroso.
 
Lo que cabría esperar, en esas circunstancias, es que la Policía procediera inmediatamente a solicitar la detención de El Tunecino y a registrar su domicilio en la C/ Francisco Remiro, que era conocido desde el 3 de marzo de 2003 (un año antes de los atentados). Pues bien: la solicitud de registro del domicilio de El Tunecino en la C/ Francisco Remiro no se produce hasta... el 5 de abril, ¡cuando ya El Tunecino había muerto en Leganés!
 
De verdad que hago todo lo posible por seguir considerando aceptable la versión oficial, pero ¡es que nos lo ponen tan difícil!
 
A la vista de lo sucedido antes del 11-M, ¿cómo evitar pensar que es imposible tal cúmulo de negligencias? A la vista de lo sucedido después del 11-M, ¿cómo evitar preguntarse si alguien estaba tratando de ganar tiempo para que El Tunecino muriera, junto con otros seis presuntos terroristas, en Leganés?
 
El rayo que fulmina
 
Fue mi querido (y admirado) Gabriel Albiac quien me llamó la atención sobre una preciosa definición del término "golpe de estado", definición que debemos a un autor francés del siglo XVII, Gabriel Naudé: un golpe de estado es "es el rayo que fulmina antes de que el trueno suene".
 
Decíamos al principio que íbamos a aceptar provisionalmente la disyuntiva planteada por el periódico El País (negligencia o golpe de estado), pero que no pensábamos que fuera correcta. Y no lo es porque, en realidad, existen otras alternativas, incluyendo una mezcla de varios ingredientes distintos. Es posible, por ejemplo, que el 11-M se cocinara con un poco de lo uno (negligencia), con un poco de lo otro (golpe de estado) y con un mucho de un tercer ingrediente del que aún no es momento de hablar, pero que siempre ha estado ahí para quien quisiera verlo. Lo que pasa es que los árboles, como muchas veces sucede, no permiten ver el bosque.
 
Si queremos saber lo que pasó en España el 11-M, tenemos que tratar de no dar nada por supuesto. En este sentido, le sugiero al lector que se haga dos preguntas.  
  • ¿y si la intención original del 11-M no hubiera sido causar víctimas? 
  • ¿y si algunos de los actores pensaran que estaban participando en otra cosa?
No pretendo decir que esas dos preguntas nos vayan a proporcionar todas la respuestas, pero sí que debemos tenerlas presentes, por si tenemos que abrir el abanico de posibilidades. El rayo que fulmina debe poderse arrojar en silencio, para que el trueno no suene antes de lo previsto.
 
En el próximo capítulo: Los intocables
 

Tiene a su disposición las entregas anteriores de la serie de artículos "Los enigmas del 11-M" a cargo de Luis del Pino.

También en España

EN LA LOPJ, UNA FALTA MUY GRAVE

Garzón ocultó al CGPJ cobros de 200.000 dólares que recibió en Nueva York

El juez Baltasar Garzón ocultó al CGPJ el cobro de más de 200.000 dólares que recibió durante su estancia en Nueva York en los años 2005 y 2006. La Ley Orgánica del Poder Judicial sanciona como falta muy grave mentir en la solicitud de obtención de permisos a los jueces.
COINCIDE CON RUBALCABA: ES DE MORTADELO Y FILEMÓN

Barón: "Ni he visto ni he consentido las anotaciones publicadas"

El director general de Seguridad e Interior ha dicho que ni ha "consentido" ni ha "visto" ninguna "anotación similar a las que han aparecido publicadas". "No es riguroso llamarles partes" y "no tienen parecido alguno" con los partes técnicos que ha podido encargar en su vida profesional.
TENÍA COARTADA

La Policía ocultó datos que apuntaban a la inocencia de Zougham

Las bombas del 11-M se montaron, según la versión oficial, en Morata de Tajuña la tarde-noche del 10 de marzo. Zougham alegó que a esa hora estaba en gimnasio. Dos testigos corroboran ahora su coartada y dicen que la Policía conocía los datos, que nunca fueron al sumario.
Copyright Libertad Digital S.A.
C/ Juan Esplandiú, 13
28007 Madrid
Tel: 91 409 4766
Fax: 91 409 4899
buzon@libertaddigital.com