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Por Luis del Pino

26: Las llamadas

LOS ENIGMAS DEL 11-M

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En varios de los últimos capítulos hemos analizado los sucesos de Leganés y hemos visto que todo apunta a que ese "epílogo dramático" de la versión oficial no fue otra cosa que un inmenso y chapucero teatro. Hemos visto que el sumario recoge versiones contradictorias sobre el modo en que se llegó a ese piso. Hemos visto que ni uno sólo de los vecinos ni de los geos vio con vida a ninguno de los siete suicidas aquel sábado 3 de abril en Leganés. Hemos visto que existen intercambios de disparos que no dejan ninguna vaina de cartucho. Hemos visto que se incumplieron los protocolos normales de actuación en el asalto al piso. Hemos visto que, de nuevo, tampoco tenemos imágenes de aquella operación, a pesar de que el GEO graba todas sus intervenciones. Hemos visto que los cuerpos de dos de los presuntos suicidas tenían dinamita en torno a la cintura, pero sin detonador. Hemos visto que otro de los cuerpos apareció con los pantalones puestos del revés, como si alguien le hubiera mal vestido después de muerto. Hemos visto que faltan todos los dedos de tres de los siete suicidas. Hemos visto que, con toda probabilidad, se falsificó la firma de uno de esos suicidas en una supuesta carta de despedida a su familia. Hemos visto que no tiene ningún sentido que aquellos terroristas esperaran educadamente a que se desalojara a los vecinos del bloque antes de inmolarse. Hemos visto que existen dudas sobre cuántos focos de explosión hubo. Hemos visto cómo se mandaron faxes desde fuera del piso para convencernos de que los islamistas allí encerrados eran fanáticos terroristas. Hemos visto, en fin, que estamos probablemente ante una casa "marcada", que ya era conocida por las Fuerzas de Seguridad.

Sin embargo, todavía nos queda por atar un cabo más. Porque todos hemos oído que aquellos suicidas llamaron a sus familias para despedirse poco antes del estallido del piso. ¿Acaso no bastaría ese sólo dato para demostrar que en aquella casa sí que había terroristas, que en aquella casa sí que había personas vivas antes de esa explosión, que en aquella casa sí que había fanáticos islamistas dispuestos a inmolarse, antes que dejarse coger por la Policía? ¿Acaso no demostrarían esas llamadas que todas nuestras prevenciones acerca de lo que ocurrió en aquel piso no son más que elucubraciones sin ningún fundamento?

Sin embargo, como veremos a lo largo de este capítulo, todos los datos del sumario apuntan a que tampoco esas llamadas son lo que aparecen, a que también ellas formaban parte del teatro macabro.

El nacimiento de la versión oficial

En el caso de las presuntas llamadas de los suicidas, nos encontramos con un fenómeno que se repite varias veces en las investigaciones del 11-M: primero se inventa la historia oficial y después se trata de aportar informes policiales para documentarla.

En este caso concreto, la versión oficial sobre esas llamadas nace el mismo sábado 3 de abril, a las propias puertas de aquel bloque de viviendas de Leganés donde supuestamente estaban encerrados los terroristas. Recordemos la escena: numerosos efectivos de diversos cuerpos policiales rodeaban aquella vivienda desde hacía horas. Los vecinos y los miembros de las Fuerzas de Seguridad habían oído perfectamente los disparos realizados por los terroristas, los cánticos que éstos entonaban, los gritos que proferían,... La tensión entre los funcionarios policiales era evidente.

Es en esas circunstancias cuando llega a los allí congregados la noticia de que los terroristas están llamando a sus familiares para despedirse y de que tienen explosivos en el interior de la vivienda, lo que termina de convencer a todos de la peligrosidad de aquellos individuos. Las noticias llegan por dos vías: por un lado, lo comunican los servicios secretos marroquíes, que tenían interceptadas (según nos dicen) las líneas de los familiares de los terroristas. Por otro lado, el hermano de Abdenabi Kounjaa y uno de los hermanos de Jamal Ahmidan avisan a la Policía de que sus hermanos han comunicado telefónicamente que están a punto de hacer volar el piso.

Un alto mando policial comunica esas noticias a Pedro Díaz-Pintado, que da la orden de entrada al piso después de consultar con los mandos allí presentes y con Agustín Díaz de Mera, que también se había desplazado al lugar.

Los inhibidores

Antes de sumergirnos en el análisis de las llamadas realizadas por los suicidas, dejemos constancia de una extrañeza: esas llamadas no deberían haberse podido producir nunca. Cuando la Policía rodeó el piso de Leganés, se cortó el agua, la luz y el gas. Y, tal como declara el GEO 81.743 ante la juez Teresa Palacios, los geos habían llevado un inhibidor de ondas para evitar las comunicaciones por móviles.

¿Por qué, si se disponía de un inhibidor, se permitió que se efectuaran llamadas? Pensemos en cómo era la situación: se supone que en aquel piso había unos peligrosos terroristas rodeados por la Policía y que disponían de una cantidad indeterminada de explosivos. Poder inhibir sus comunicaciones por móviles proporcionaba numerosas ventajas:

  1. Evitar que avisaran a posible compinches del exterior para que huyeran, o para que efectuaran algún ataque de distracción.
  2. Evitar que llamaran al exterior para recabar instrucciones de algún jefe operativo que pudiera no estar en el piso.
  3. Evitar, sobre todo, que alguien pudiera hacer una llamada desde el exterior y activar alguna bomba que estuviera colocada en el piso y que empleara un móvil como iniciador.

Entonces, si se disponía de los medios para inhibir las comunicaciones de los ocupantes del piso, ¿por qué no se hizo uso de esos medios? En lugar de usar el inhibidor, nos dicen que dejaron que se hicieran sucesivas llamadas de despedida a Marruecos, e incluso dos famosas llamadas a Inglaterra en las que (según la versión oficial) los suicidas pidieron su bendición a un imán antes de suicidarse. Como demostraremos a lo largo del artículo, también esas famosas llamadas a Inglaterra eran "atrezzo".

¿Qué llamadas se hicieron realmente? ¿Quién hizo realmente aquellas llamadas?

El primer informe

Después del 3 de abril, la Policía hace llegar al juez sucesivos informes en los que expone los hechos relativos a esas llamadas. Como veremos, los datos aportados por la Policía van mutando a lo largo del tiempo, como sucede con casi todo lo referido al 11-M.

El primer informe, elaborado por la Unidad Central de Inteligencia de la Policía, tiene fecha 3 de mayo de 2004 (un mes después de los hechos) y está recogido en los folios 11918 y siguientes del sumario (tomo 42). En la página 29 de ese informe, la UCI enumera para el juez los terminales telefónicos encontrados entre las ruinas del piso de Leganés (ver Tabla 1). En la segunda columna se indica el modelo del terminal según la Policía y, entre paréntesis, el verdadero modelo (que se deduce de los números que componen el IMEI):

Tabla 1: Terminales telefónicos encontrados en lasruinas de Leganés (según el primer informe policial)

IMEI Modelo
449191729540514 Siemens C 35
351676005440708 MitubishiMT660 (Mitsubihi M21i/M 330)
350039871004960 PanasonicEB-GD52
332287675103586 Alcatel BF-31W (Alcatel OT310/311)
350647202947416 Motorola (Motorola C330)
332154357114952 Trium(Trium Aria)
490544204394872 Nokia 5110
490541204079206 Nokia 5110
490544200893869 Nokia 5110
350926350970531 Mitsubishi 560 (Mitsubishi MT560)

Además, el informe de la UCI indica que uno de esos teléfonos (el Mitsubishi 560 con IMEI 350926350970531) fue utilizado por los terroristas para realizar las llamadas de despedida a sus familiares. Según el informe, los suicidas utilizaron todos el mismo teléfono para hacer sus llamadas, introduciendo sucesivamente tres tarjetas telefónicas en ese único terminal. Esas tres tarjetas telefónicas correspondían a los números 618.840.587, 628.469.210 y 653.026.047.

Las tres tablas siguientes indican las llamadas que, según ese informe de la Policía, se realizaron con esas tres tarjetas telefónicas mientras el piso estaba rodeado. Según el informe policial, todas las llamadas son salientes; no hay ni una sola llamada entrante.

Tabla 2: Llamadas realizadas desde el piso con el teléfono Mitsubishi 560 y la tarjeta 618.840.587

Número llamado Titular Llamadas realizadas
21239971995 Familia Oulad Akcha en Marruecos 2
21671757173 Madre de El Tunecino en Marruecos 1

Tabla 3: Llamadas realizadas desde el piso con el teléfono Mitsubishi 560 y la tarjeta 628.469.210 (según el primer informe policial)

Número llamado Titular Llamadas realizadas
21239967133 Hermana de Asrih Rifaat en Marruecos 2
21239969098 Familia Kounjaa en Marruecos 1
21260830627 Desconocido, en Marruecos 3
21264473161 Cuñado de los Oulad Akcha en Marruecos 6
21265956009 Rachid Oubari (cuñado de los Ahmidan) en Marruecos 1
21671757173 Madre de El Tunecino en Marruecos 1
653115723 Abdelkader Kounjaa, hermano de Abdenabi (en España) 1

Tabla 4: Llamadas realizadas desde el piso con el teléfono Mitsubishi 560 y la tarjeta 653.026.047

Número llamado Titular Llamadas realizadas
21239971995 Familia Oulad Akcha en Marruecos 1
2126477316 Desconocido, en Marruecos 1
21671757173 Madre de El Tunecino en Marruecos 1
442077903515 Hassan Oulad Akcha, en Inglaterra 1
447903725873 Hassan Oulad Akcha, en Inglaterra 1

Finalmente, la UCI enumera las tarjetas telefónicas encontradas en el piso. Curiosamente, el informe no menciona que apareciera en el piso ninguna de esas tres tarjetas con las que se habían efectuado las llamadas: 618.840.587, 628.469.210 y 653.026.047.

Hay varias cosas que llaman mucho la atención al analizar estos datos proporcionados por la Policía en ese primer informe:

  1. En primer lugar, la extraña preferencia que muestran los suicidas por un determinado teléfono. Teniendo 10 teléfonos a su disposición, se dedican a cambiar la tarjeta telefónica en un único teléfono y todos hacen las llamadas usando el mismo. ¿Qué lógica tiene? ¿Era el teléfono de la suerte? No encuentro ninguna explicación a que una serie de suicidas, que estarían temiendo un desenlace fatal en cualquier momento (por ejemplo, una entrada por sorpresa de la Policía), se dediquen educadamente a esperarse unos a otros mientras van llamando sucesivamente a sus familias con ese único teléfono. Si yo estoy temiendo que la Policía entre en cualquier momento y que pueda morir en la refriega, ¿voy a esperarme pacientemente a que los suicidas anteriores terminen de hablar, en lugar de coger otro de los terminales telefónicos disponibles? En total, se hicieron con ese teléfono 23 llamadas. ¿Qué razón podía tener el suicida que hizo la llamada número 23 para esperar a que terminaran las 22 llamadas precedentes, en lugar de coger cualquier otro de los teléfonos que había disponibles?
  2. En segundo lugar, llama la atención la repetición de llamadas. ¿Para qué llama El Tunecino a su madre tres veces, utilizando tres números telefónicos distintos? ¿Para qué llaman los Oulad a su familia en Marruecos 3 veces, utilizando 2 números telefónicos distintos? ¿Para qué llaman 6 veces a su cuñado? ¿Es posible, quizá, que no encontraran a su interlocutor y trataran varias veces de contactar con él, hasta tener éxito? Pero, ¿por qué usar números telefónicos distintos?
  3. En tercer lugar, el suicida que falta. ¿Allekema Lamari no llamó a nadie para despedirse? ¿Es posible que esas llamadas a números desconocidos fueran las de despedida de Lamari? No parece muy probable, porque los teléfonos desconocidos están en Marruecos y Lamari era argelino. No aparece ningún teléfono de Argelia entre los números marcados por los suicidas.
  4. En cuarto lugar, el informe policial tiene un error: identifica el número de la madre de El Tunecino como radicado en Marruecos, pero lo cierto es que el prefijo 216 corresponde a Túnez.
  5. En quinto lugar, la falta de respuesta. Si a usted le llama un familiar para decirle que se va a suicidar, ¿usted se limita a despedirse de él y, una vez que ha colgado, no trata de llamarle usted a él, para convencerle de que no se mate? ¿Por qué esos suicidas no recibieron ninguna llamada entrante?
  6. Pero lo más curioso es la elección de los números telefónicos utilizados para hacer las llamadas. A lo largo de las decenas de miles de folios del sumario constan los números telefónicos habitualmente utilizados por El Tunecino, por Asrih Rifaat Anouar; por Mohamed Oulad Akcha, por Jamal Ahmidan,... ¿Por qué los suicidas utilizaron otros teléfonos distintos a los habituales para despedirse? ¿Por qué usaron esos tres números telefónicos concretos, en lugar de usar cualquiera de sus propios números telefónicos para decir adiós a sus familias? ¿Dónde fueron a parar los teléfonos habituales de esos suicidas?
  7. Sin dejar de lado estas tarjetas, ¿por qué la Policía no menciona que se encontrara en el piso de Leganés ninguna de las tres tarjetas empleadas para llamar? ¿Había alguna tarjeta metida en alguno de los terminales telefónicos encontrados? ¿Qué tarjetas?
  8. Finalmente, una pregunta sobre la fuente de esas informaciones: ¿de dónde había sacado la UCI todos estos datos? Porque los datos se le proporcionan al juez de forma enormemente escueta, sin indicar ni la hora ni la duración de las distintas llamadas, como si la Policía no dispusiera de los listados de llamadas de las compañías telefónicas.
El segundo informe

Once meses después de los atentados, el 15 de febrero de 2005, la Unidad Central de Inteligencia enviaba un segundo informe al juez Del Olmo con el análisis de los diversos números telefónicos atribuidos a los terroristas suicidados el 3 de abril de 2004. Ese informe se encuentra recogido en los folios 38080 y siguientes del sumario, en el tomo 111. Entre muchas otras llamadas y números, se analizan, por supuesto, las llamadas realizadas el propio día de la explosión del piso de Leganés.

En lo que se refiere a esas llamadas realizadas desde Leganés, se producen tres circunstancias curiosas en el informe:

  1. En primer lugar, se omiten completamente dos de los tres teléfonos utilizados por los terroristas en Leganés. Tan sólo se proporcionan los datos relativos al número 628.469.210. ¿Dónde han ido a parar los datos de llamadas de los otros dos teléfonos usados en las despedidas a las familias, el 618.840.587 y el 653.026.047? ¿Por qué no se incluyen los datos correspondientes?
  2. Con respecto al único de los tres teléfonos que sí se analizan, el 628.469.210, resulta muy llamativo el formato de la información: mientras que para todos los demás números telefónicos atribuidos a los terroristas se indican los datos relativos a las llamadas realizadas, las fechas en que esas llamadas se hicieron, la hora y duración de las mismas,... para ese único teléfono usado en Leganés no se indica ni la hora, ni la duración de las llamadas, como si la Policía siguiera sin disponer de los correspondientes datos aportados por las compañías telefónicas. ¿Diez meses después de la explosión del piso no se habían pedido a las operadoras los listados de llamadas de ese teléfono?
  3. Finalmente, lo más sorprendente son los datos de llamadas que el informe aporta para el número 628.469.210, que se muestran en la Tabla 5:

Tabla 5: Llamadas realizadas desde el piso con el teléfono Mitsubishi 560 y la tarjeta 628.469.210 (según el segundo informe policial)

Número llamado Titular Llamadas realizadas
21239967133 Hermana de Asrih Rifaat en Marruecos 2
21239969098 Familia Kounjaa en Marruecos 1
21260830627 Desconocido, en Marruecos 7
21264473161 Cuñado de los Oulad Akcha en Marruecos 1
21265956009
Rachid Oubari en Marruecos
1
21671757173
Desconocido, en Túnez
1
653115723 Abdelkader Kounjaa, hermano de Abdenabi (en España) 1

Comparemos esta tabla con la del primer informe (Tabla 3). Podemos observar que existen dos diferencias significativas:

  1. Mientras que en el primer informe la Policía afirmaba que se habían hecho 3 llamadas al teléfono 21260830627 (titular desconocido) y 6 llamadas al cuñado de los hermanos Oulad en Marruecos, ahora aparece que se han hecho 7 llamadas al 21260830627 y 1 al cuñado de los hermanos Oulad.
  2. Mientras que el primer informe indicaba que el teléfono 21671757173 pertenecía a la madre de El Tunecino, en este segundo informe se afirma que el titular de ese número es desconocido. ¡Caramba! Si no se tenía constancia de que ese número era el de la madre de El Tunecino, ¿por qué la Policía incluyó ese dato en su primer informe al juez?

Como vemos, el segundo informe policial sobre conexiones telefónicas de los suicidas no hace sino aumentar nuestra inquietud. No sólo se omite el análisis de dos de los tres teléfonos usados en Leganés por los terroristas; no sólo no se despeja ninguna de las dudas planteadas por el primer informe (por ejemplo, por qué todos los terroristas usaron un mismo teléfono para despedirse o por qué todo son llamadas salientes y no hay ninguna entrante); sino que, además, los datos de llamadas del segundo informe no coinciden con los del primero.

Llegados a este punto, uno comienza a preguntarse qué es lo que pasa con esas llamadas para que la Policía vaya modificando los datos a medida que pasa el tiempo.

El tercer informe

El tercer informe sobre las llamadas de Leganés ha sido incluido por Del Olmo en la página 596 y siguientes y en la página 675 del auto de procesamiento de abril de 2006.

En ese informe, de nuevo los datos vuelven a no coincidir: mientras que el primer informe mencionaba tres tarjetas telefónicas usadas por los suicidas (618.840.587, 628.469.210 y 653.026.047) y el segundo informe mencionaba sólo una (628.469.210), en este tercer informe aparecen dos (618.840.587 y 628.469.210). Observe el lector que el teléfono 653.026.047, que desaparece de escena después del primer informe, es precisamente el que nos dijeron que se utilizó para realizar las llamadas a Inglaterra.

Los datos sobre las llamadas realizadas por el teléfono 628.469.210, según el tercer informe polciial, son los siguientes (véase la Tabla 6):

Tabla 6: Llamadas realizadas desde el piso con la tarjeta 628.469.210 (según el tercer informe policial)

Número llamado Titular Hora Duración
21265956009 Rachid Oubari 18:57:55 241
21671757173 Madre de El Tunecino 19:02:57 332
653115723 Abdelkader Kounjaa 19:18:39 66
21260830627 Desconocido 19:27:00 63
21267906175 Abdelaziz Ouchad 19:27:46 63
21264473161 Fátima Asrih 19:28:45 63
21239969098 Abdenabi Kounjaa (Marruecos) 19:32:40 186
21264473161 Fátima Asrih 19:38:05 63
21264473161 Fátima Asrih 19:51:14 63
21264473161 Fátima Asrih 19:51:49 135
21239967133 Desconocido 19:57:14 186
21264473161 Fátima Asrih 20:00:27 63
21264473161 Fátima Asrih 20:01:17 404

Por primera vez se proporciona la hora y la duración de las llamadas, lo cual está muy bien. Pero, al comparar las llamadas de esta tabla con las incluidas en los informes anteriores, ya es imposible resistirse a la impresión de que llevan dos años riéndose del juez Del Olmo. Y de todos nosotros. Comparemos esta tabla con las tablas 5 y 3, analizando en primer lugar el número de llamadas realizadas a cada número (véase la Tabla 7).

Tabla 7: Número de llamadas realizadas a cada número desde el 628.469.210, según cada uno de los tres informes policiales

Número Llamadas realizadas
(primer informe)
Llamadas realizadas
(segundo informe)
Llamadas realizadas
(tercer informe)

21239967133

2 2 1

21239969098

1 1 1

21260830627

3 7 1

21264473161

6 1 6

21265956009

1 1 1

21671757173

1 1 1

653115723

1 1 1

21267906175

- - 1

¿Pero se puede saber cuántas llamadas se realizaron a cada número? ¿Cómo es posible que en cada informe sucesivo se le den al juez datos distintos? No es sólo que haya diferencias entre los tres informes en cuanto al número de llamadas realizadas a varios de los teléfonos; es que, además, en el tercer informe aparece un nuevo número telefónico que en los dos informes anteriores no existía (el 21267906175, cuyo titular es un tal Abdelaziz Ouchad).

Pero veamos ahora los titulares de cada uno de los teléfonos según los tres informes policiales (véase la Tabla 8):

Tabla 8: Titular de cada uno de los números llamados desde el 628.469.210, según los tres informes policiales

Número Titular
(primer informe)
Titular
(segundo informe)
Titular
(tercer informe)

21239967133

Hermana de Asrih Rifaat Hermana de Asrih Rifaat Desconocido

21239969098

Familia Kounjaa Familia Kounjaa Familia Kounjaa

21260830627

Desconocido Desconocido Desconocido

21264473161

Cuñado de los Oulad Akcha Cuñado de los Oulad Akcha Fátima Asrih

21265956009

Rachid Oubari Rachid Oubari Rachid Oubari

21671757173

Madre de El Tunecino Desconocido Madre de El Tunecino

653115723

Abdelkader Kounjaa Abdelkader Kounjaa Abdelkader Kounjaa

21267906175

- - Abdelaziz Ouchad

¿Cómo es posible que, de un informe a otro, vayan variando los números de teléfono con titular conocido o desconocido y cambiándose las atribuciones de titularidad? ¿Se utilizan muy a menudo en nuestro país este tipo de informes policiales para imputar a alguien su participación en algún delito? Porque, si el que a uno le acusen de algo depende de unos datos policiales prácticamente aleatorios, apañados estamos.

Con respecto al otro número telefónico, el 618.840.587, los datos proporcionados en la página 675 del auto de procesamiento son los siguientes:

Tabla 9: Llamadas realizadas desde el piso con la tarjeta 618.840.587 (según el tercer informe policial)

Número llamado Titular Hora Duración
21239971995 Ahmed Oulad en Marruecos 18:56:09 1,3
335   18:57:04 0
21239971995 Ahmed Oulad en Marruecos 18:58:28 1,75
21671757173

Madre de El Tunecino

19:00:36 0,62

Como vemos, también se proporciona la hora y duración de las llamadas, aunque en este caso la duración se expresa en minutos, en lugar de en segundos. En esta tabla aparecen las mismas tres llamadas que ya venían recogidas en el primer informe policial (ver Tabla 2), junto con una cuarta llamada al número 335 (que indica, según la Policía, que se recibió un SMS).

Si nos fijamos en las tablas 6 y 9 podemos ver observar un hecho curioso, relativo a las horas: la primera llamada de despedida de los suicidas se produce a las 18:56 y la última a las 20:01. Es decir, que la secuencia de acontecimientos en el piso de Leganés aquel día fue (véase el Enigma 23, "Brigada de limpieza"):

  • De 17:00 a 17:30 Disparos
  • De 17:30 a 17:45 Cánticos y gritos
  • De 17:45 a 19:00 Nada
  • De 19:00 a 20:00 Llamadas de despedida; a las 19:30 se desaloja a los vecinos
  • De 20:00 a 21:00 Entran en acción los geos; cánticos, gritos y disparos; explosión del piso

No cabe ninguna duda de que eran unos terroristas muy disciplinados. A la hora de disparar, todos disparan; a la hora de gritar, gritan; a la hora de llamar, se despiden de sus familias, ... Eso se llama organización.

Pero sigamos con el análisis de las llamadas.

El truco de los IMEIs mutantes

¿Le parece al lector suficientemente esperpéntico el resumen sobre las llamadas? Pues la cosa es mucho peor todavía.

Recordemos que en el primer informe policial se enumeraban los diez terminales telefónicos encontrados en el piso de Leganés (véase la Tabla 1). Pues bien, en el auto de procesamiento de Del Olmo, de abril de 2006, nos encontramos con que tampoco esos datos coinciden. En la página 575 del auto se enumeran los terminales telefónicos encontrados en el piso de Leganés (véase la Tabla 10):

Tabla 10: Terminales telefónicos encontrados en las ruinas de Leganés (según el auto de procesamiento)

IMEI Modelo
449191729540514 Siemens C 35
350039871004960 Panasonic EB-GD52
332154357114952 Trium
350926350970531 Mitsubishi M070
332287675103586 Alcatel 311
448835113464910 Motorola V3670

Comparemos esta tabla con la Tabla 1:

  1. Para empezar, en lugar de los 10 teléfonos que el primer informe policial decía que se habían encontrado, ahora sólo aparecen 6.
  2. De esos 6 que incluye el auto de procesamiento, sólo 5 coinciden con el primer informe policial. El sexto terminal mencionado en el auto (Motorola V3670 con IMEI 448835113464910) no estaba entre los diez que la Policía dice que encontró en Leganés. ¿De dónde sale este teléfono entonces?
  3. Cinco de los diez teléfonos que la Policía decía que había encontrado en Leganés no aparecen en el auto de procesamiento (IMEIS: 351676005440708, 350647202947416, 490544204394872, 490541204079206 y 490544200893869). ¿Dónde han ido a parar?

¿A qué estamos jugando? ¿A hacer aparecer y desaparecer teléfonos y tarjetas a voluntad, para tratar de encontrar algún listado de llamadas que cuadre con la versión oficial?

Pero el engaño no termina aquí. Recuerde el lector que en el primer informe policial se decía que los suicidas habían empleado todos el mismo teléfono para hacer sus llamadas, introduciendo sucesivamente tres tarjetas telefónicas (618.840.587, 628.469.210 y 653.026.047) en un mismo terminal (el Mitsubishi 560 con IMEI 350926350970531). Pues bien, el auto de procesamiento contradice también esa versión incluida en el primer informe policial.

Según el auto de procesamiento, las llamadas del 628.469.210 se realizaron, efectivamente, desde ese Mitsubishi 560 con IMEI 350926350970531. Pero las llamadas del 618.840.587 se realizaron desde el Motorola V3670 con IMEI 448835113464910, es decir, desde ese terminal que la Policía no había incluido en la lista original de terminales enviada al juez. Otra mentira más del primer informe policial. ¿O la mentira es la del auto de procesamiento? ¿O no son ciertos los datos de ninguno de los informes?

¿Qué es lo que debemos concluir de esto? ¿Que la Policía ocultó al juez, en su primer informe, la identidad de uno de los terminales usados por los suicidas para despedirse? ¿Con qué motivo podría la Policía haber realizado esa maniobra de ocultación?

Como dato curioso, el terminal Motorola V3670 con IMEI 448835113464910 era un terminal que inicialmente pertenecía a un ciudadano llamado Antonio V. I., ex-empleado de Renfe, que en su declaración ante el juez afirma que ese terminal se lo robaron a su mujer, F. R. S., en agosto de 2003.

¿Y las llamadas grabadas?

"¡Un momento!", dirá algún escéptico. "Todo esto lo único que demuestra es que los informes policiales son una auténtica chapuza, pero es un hecho indiscutible que existen dos testimonios de familiares de los suicidas que avisaron aquella misma tarde de que los terroristas tenían intención de suicidarse. Además, una de esas conversaciones está grabada".

En realidad, luego veremos que los datos de tarjetas e IMEIs demuestran otra cosa muy importante: que al menos parte de las llamadas que nos dicen que hicieron los suicidas no pudieron hacerse desde el piso de Leganés. Pero, antes de demostrar esa afirmación, vamos a detenernos en la cuestión de las llamadas grabadas.

Efectivamente, aquella tarde del 3 de abril Yousef Ahmidan y Abdelkader Kounjaa avisaron en sendas llamadas a la Policía de las intenciones de Jamal Ahmidan y de Abdenabi Kounjaa. Pero veamos lo que sabemos, según el sumario, acerca de esos "avisos". Comencemos con la llamada de Abdenabi Kounjaa (uno de los suicidas) a su hermano Abdelkader.

¿Cómo es que disponemos de esa llamada grabada? Pues porque, a diferencia de lo que sucede con los hermanos de algunos otros suicidas (por ejemplo, Naima Oulad, que fue detenida), a Abdelkader Kounjaa la Policía le interrogó, pero sin llegar a detenerle. Aunque, eso sí, ordenó que le fuera intervenido su teléfono 653115723 cinco días antes del estallido del piso de Leganés.

Gracias a esa intervención telefónica, a las 19:17 del sábado 3 de abril se pudo registrar la siguiente conversación (Abdallah era el sobrenombre de Abdenabi Kounjaa):

- Abdelkader KOUNJAA: Sí.
- Abdallah: Escúchame, soy Abdallah

- Abdelkader KOUNJAA: ¿Quién?
- Abdallah: Tu hermano Abdallah, Abdallah
- Abdelkader KOUNJAA: ¿Qué Abdallah?
- Abdallah: Tu hermano
- Abdelkader KOUNJAA: Sí
- Abdallah: Ahora me voy con Dios, voy a encontrarme con Dios
- Abdelkader KOUNJAA: Qué dices, tonto. Ven, ven aquí, ¡qué dices!
- Abdallah: Estamos rodeados en una casa y vamos a estallar con ellos
- Abdelkader KOUNJAA: ¡Qué vas a hacer! ¡Qué es esto!, ¡qué haces hermano!, ven te digo, si eres de verdad mi hermano, de mi madre y de mi padre, ven por favor, ven a mi casa, te lo ruego y te lo suplico, ven a mi casa.
- Abdallah: ¡Oye!, ¿has dado el dinero del señor ése?
- Abdelkader KOUNJAA: No, no le he dado nada
- Abdallah: Dale su dinero
- Abdelkader KOUNJAA: Oye, el teléfono éste está pinchado y la policía sabe dónde estás
- Abdallah: Ya, ya lo sé, aquí hay helicópteros que nos rodean
- Abdelkader KOUNJAA: ¿Dónde?
- Abdallah: En Zarzaquemada
- Abdelkader Kounjaa: ¡Escúchame!, ¡escúchame!"

Después, a las 19:22 se registra la conversación siguiente, cuando Abdelkader llama a la Policía:

- Abdelkader KOUNJAA: Me ha llamado mi hermano ahora mismo y me ha dicho que iba a estallar, que está la policía rodeando en Zarzaquemada, por favor, hagan algo, que no, que no
- POLICÍA: Un momento, hable más despacio, porque si no, no me entero
- Abdelkader KOUNJAA: Que está en Zarzaquemada la policía alrededor de los que están implicados en la bomba, que van a estallarse, por favor, y uno de ellos es mi hermano, que me ha llamado ahora mismo
- POLICÍA: ¿En Zarzaquemada?
- Abdelkader KOUNJAA: En Zarzaquemada... según vaya a entrar la policía se van a estallar, por favor
POLICÍA: Pero dígame dónde está
- Abdelkader KOUNJAA: Sólo me ha dicho que en Zarzaquemada, que está la policía con helicópteros y todo
- POLICÍA: ¿En la estación?
- Abdelkader KOUNJAA: No, donde está la policía alrededor de ellos, con helicópteros y todo, que no entren allí, que no hay ningún motivo para que ellos no se estallen y mueran
- POLICÍA: Escúcheme, le voy a dar el teléfono de la comisaría de Leganés, yo voy a llamar también
- Abdelkader KOUNJAA: Llama a todos e infórmate por favor, estoy llamando al comisario y no me coge el teléfono
- POLICÍA: Bien, espérate, no cuelgues
- Abdelkader KOUNJAA: Venga... 115723, ése es mi teléfono
- POLICÍA: No cuelgues, que un compañero está llamando a la Comisaría de Leganés
- Abdelkader KOUNJAA: Vale, que están alrededor de ellos la policía con el helicóptero y todo y me ha dicho que se va a estallar, que va a morir
- POLICÍA: Perdona, dónde están ellos
- Abdelkader KOUNJAA: En Zarzaquemada
- POLICÍA: ¿Pero no sabes piso ni dirección?
- Abdelkader KOUNJAA: No, me ha dicho que está el helicóptero por encima de ellos, alrededor de ellos, que avisen a los soldados para que no entren allí.
POLICÍA: ¿Qué va a estallar?
- Abdelkader KOUNJAA: Sí, y no quiero que mueran, por favor
POLICÍA: Bueno, tranquilo y poco a poco arreglaremos la situación
- Abdelkader KOUNJAA: Eso, llamáis alerta, y que hablen con ellos, que no pueden entrar allí, para que no se estrellen.
POLICÍA: Estoy llamando a la Comisaría de Leganés, tu entonces no sabes exactamente dónde está tu hermano ¿no?
- Abdelkader KOUNJAA: No, pero me ha dicho que está la policía alrededor de ellos, que va a estallarse, que va a morir, y no quiero, que le han comido el coco, que lo cojan y se lo lleven, pero no quiero que muera, por favor
- Se oye al policía dar instrucciones y le pregunta si es marroquí
- Abdelkader KOUNJAA: Sí, pero no está solo, si entran se van a explotar.
POLICÍA: Tú hermano, que tiene, ¿el explosivo en el cuerpo?
- Abdelkader KOUNJAA: No lo sé, me ha dicho que se va a ver Dios, yo no quiero que muera, por favor
- POLICÍA: Un momentito, estamos al habla con la comisaría de Leganés

- El policía habla con él para sacarle más información, mientras confirma que hay policías en Leganés
- Otro policía le pregunta que cómo ha conseguido ese teléfono, contestando que ha llamado al 091 y se corta la llamada
- A las 19:31 horas del mismo día vuelve a llamar y continúa la misma conversación

Entre todos los miles de llamadas registradas en el auto de procesamiento, no consta ni una sola llamada de Abdenabi a Abdelkader Kounjaa antes del día de la explosión de Leganés. En su declaración ante la Policía, Abdelkader dice que en los tres primeros meses de 2004 sólo había hablado una vez por teléfono con su hermano (esa llamada no consta en el auto). Sin embargo, ese día de la explosión, a Abdenabi Kounjaa le entra el amor filial y llama a ese hermano al que no llamaba nunca. Hasta ahí, bien.

El inicio de la conversación de los dos hermanos resulta muy extraña: Abdelkader no parece saber, en un principio, quién demonios es ese Abdallah que le está llamando. Después, cuando ya se entera, le dice que "si es su hermano de verdad", vaya a su casa. Supongamos que se trata, simplemente, de una forma de hablar.

Sin embargo, lo que no cuadra es una conversación con otra: en su conversación con la Policía, Abdelkader hace referencia a cosas que no ha hablado antes con su hermano. ¿Por qué dice Abdelkader que, si la Policía intenta entrar, los de dentro harán volar el piso? Su hermano no había hecho referencia en ningún momento a que la Policía entrara o dejara de entrar. Es como si Abdelkader estuviera haciendo suposiciones acerca de la escena que no se corresponden con quien simplemente acaba de recibir la llamada anterior.

Pero lo más extraño es la reacción después de finalizada la primera llamada. En lugar de volver a llamar inmediatamente a su hermano, que le acaba de anunciar su futuro suicidio, a quien llama Abdelkader después de la primera conversación es a la Policía. Y sabemos que después de hablar con la Policía no volvió a intentar ponerse en contacto con su hermano, porque no consta ninguna llamada entrante a ninguno de los teléfonos presuntamente usados por los suicidas de Leganés. ¿Es esa una reacción natural? ¿Avisar a la Policía y despreocuparse a continuación?

No sé a Vds., pero a mi esta conversación tan providencialmente grabada me suena tan a tongo como la que le grabaron a Rafa Zouhier y a su controlador Víctor el 16 de marzo de 2004. Ambas huelen que apestan a conversaciones preparadas.

Pero veamos ahora el aviso proporcionado por Yousef Ahmidan. Según el atestado policial de los sucesos de Leganés, a las 21:55 (es decir, una hora después de la explosión del piso) la Policía es avisada de que un tal Yousef Ahmidan ha llamado al 091 desde el teléfono 628222004. En su llamada al 091, Yousef dice que ha recibido una llamada de su madre, desde Marruecos, en la que ésta le ha informado de que Jamal Ahmidan la había llamado para decirla que iba a realizar un atentado inminentemente.

Para empezar, el teléfono 628222004 no pertenece, según el propio auto de procesamiento, a Yousef Ahmidan, sino a Mustafá Ahmidan (el teléfono de Yousef es el 661207763, según su declaración ante el juez). En segundo lugar, en los listados de llamadas del 628222004 incluidos en el auto de procesamiento no aparecen reflejadas ni esa llamada de la madre de Jamal desde Marruecos, ni la propia llamada del 628222004 al 091. Aceptemos, de todos modos, que esas llamadas existieron y veamos las declaraciones de Yousef.

Ante el juez, el día 19/1/2005, Yousef Ahmidan declara lo siguiente:

>"... el día 3 de abril [Jamal] llamó a Marruecos y habló con su madre y con su hermana Latifa, después de hablar con Jamal su madre y su hermana llamaron al declarante para decirle que Jamal estaba en un edificio y que estaba la Policía y que le había dicho Jamal que iban a hacer una explosión y nada más... Que, cuando Jamal colgó, su madre y su hermana trataron de llamarlo pero al principio no cogía el teléfono, luego lo cogió y les dijo que no lo llamase más que estaba haciendo su trabajo... Que después ya tenía el teléfono apagado y su familia llamó al declarante para contarle lo que estaba pasando".

Entonces, el juez Del Olmo hace que Yousef Ahmidan llame en su presencia a la madre, por lo cual Yousef marca el teléfono 21272927389 y el traductor del juzgado habló con la supuesta madre de Jamal, que confirma que Jamal estuvo hablando el 3 de abril con ella y con su hermana y que, tras colgar, volvieron a llamarle y les cogió el teléfono un hombre que dijo que si quería hablar con Redouan. Ella contestó que quería hablar con Jamal y éste se puso y les dijo que dejaran de molestarle, que estaba decidido a lo que tenía que hacer.

Sorprendente el episodio: el juez Del Olmo toma declaración telefónica a alguien que dice ser la madre de Jamal, pero que igualmente podría ser la comandante Zoraida de los Servicios Secretos marroquíes, por poner un ejemplo. ¿Se ha molestado el juez en tomar declaración en vivo a esa supuesta madre?

En esta escena, lo que sí cuadra es la reacción de la madre y la hermana: al recibir la llamada de su hijo, tratan de devolverle la llamada para convencerle de que no se suicide. Pero, como veremos, hay dos detalles que nos sugieren que las cosas no son lo que parecen.

Para empezar, fijémonos en que Yousef marca el teléfono 21272927389 para hablar con la madre de Jamal, pero ese teléfono no es ninguno de los que marcaron los terroristas de Leganés. ¿Por qué Jamal no marcó ese mismo teléfono para hablar con su madre? En segundo lugar, la supuesta madre declara que llamaron a Jamal para tratar de convencerle de que no se suicidara, pero en los informes de la Policía no figura ninguna llamada entrante a ninguno de los tres teléfonos usados en Leganés. ¿Existieron verdaderamente esas llamadas que nos cuenta el amigo Yousef? ¿O se limitó a declarar lo que le dijeron que declarara?

La conexión inglesa

Para terminar, vamos a volver la vista atrás y a examinar qué pasa con un tema que hemos dejado pendiente. Vamos a ver qué sucede con el último de los números telefónicos supuestamente usados por los terroristas para despedirse de sus familias: el 653.026.047. Hemos visto que este número es identificado en el primer informe policial como uno de los tres usados por los terroristas para despedirse de sus familiares. Sin embargo, ese número desaparece en el segundo informe policial y tampoco lo identifica Del Olmo en su auto de procesamiento como uno de los utilizados en Leganés.

Sin embargo, el auto de procesamiento de Del Olmo sí que incluye información acerca del 653.026.047, aunque eso sí, algo escondida. En el folio 559 del auto podemos ver que la tarjeta 653.026.047 fue utilizado a las 19:39 del sábado 3 de abril, con un terminal de telefónico cuyo IMEI es el 350999101493269.

En esa misma página podemos ver que ese mismo terminal con IMEI 350999101493269 fue empleado el día 21/5/2004 (seis semanas después de la explosión del piso) para efectuar una llamada con la tarjeta 615107447

Ese dato escondido en el auto de procesamiento del juez Del Olmo nos permite entender por qué se produjo el escamoteo del número 653.026.047 después del primer informe policial: puesto que el IMEI 350999101493269 no aparece entre la lista de 10 terminales del primer informe policial, ni tampoco entre los 6 que menciona el auto de procesamiento, hay que concluir que ese terminal no estaba en Leganés. No es posible que ese terminal resultara destruido en la explosión, porque se hizo una llamada con él posteriormente, el 21 de mayo. Por tanto, esas llamadas a Inglaterra se realizaron con un terminal que estaba situado fuera del piso.

Es decir: las famosas llamadas a Inglaterra donde nos dicen que los hermanos Oulad pedían instrucciones a su hermano Hassan son un engaño; no fueron realizadas por ningún suicida desde aquel piso rodeado. Por eso el segundo y tercer informes policiales omiten ese número telefónico, por eso el auto del juez Del Olmo pasa de puntillas sobre esa tarjeta y esas llamadas: porque son una nueva chapuza del mismo calibre que esos fax que El Tunecino había enviado, supuestamente, al periódico ABC y a Telemadrid y que en realidad ya hemos demostrado que se enviaron desde fuera del piso.

Preguntas finales

¿Dónde están las tarjetas telefónicas con las que supuestamente se hicieron las llamadas? ¿No se encontró ninguna en Leganés?

¿Por qué el IMEI 448835113464910no aparece en la lista original de IMEIs entregados por los Tedax y luego sí aparece en el auto? ¿Por qué se le ocultó inicialmente al juez la existencia de ese terminal?

¿Desde dónde se hicieron las llamadas del 653.026.047, puesto que no se hicieron desde Leganés?

¿Dónde están los datos de posicionamiento del 3 de abril de 2004 para todos esos terminales y tarjetas?

¿Tiene el juez los originales de los listados de llamadas entregados por las compañías telefónicas para todos estos terminales y tarjetas?

Y la pregunta más importante: ¿habrá algún alma caritativa entre los lectores de este artículo que le solicite al juez que aclare estos extremos?


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