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Entrevista en Time

El nihilista

Entre los tópicos que suelta Zapatero a diario, hay uno que no puede pasarse por alto, sobre todo porque muestra algo más que su absoluto desconocimiento del terrorismo. Es la actitud nihilista que ha adoptado este hombre para combatirlo. Me refiero a la simpleza que vincula el terrorismo a la pobreza. El salivazo ha aparecido tanto en el discurso de la ONU como en las declaraciones a la revista Time. La mejor fórmula, la única, que tiene Zapatero, si se excluye la alianza de civilizaciones, para "combatir" el terrorismo es acabar con la pobreza. Esta imbecilidad está muy extendida tanto entre los globalizadores como en sus críticos antigloblalizadores. El terror desaparecerá cuando terminemos con el hambre. Falso. Primero, porque la asociación de terroristas y pobres es un insulto a todos los pobres. Segundo, porque es conocido que el reclutamiento de terroristas se lleva a cabo entre individuos "cultos" y familias acomodadas. Por cierto, ¿cuántos son los terroristas de ETA que estaban en la indigencia? Tercero, mientras luchamos por la más que necesaria extinción de la pobreza en el mundo, los terroristas pueden acabar tanto con pobres como ricos, pues ellos no parece que hagan muchas distinciones a la hora de matar.
 
Así pues, ese tópico o simpleza, puede que sea falso, pero no vacío. Digo esto porque corremos el riesgo, entre tanta palabrería populista, de despreciar estos "dogmas" y no combatirlos. Con lo cual estaríamos cayendo en el mismo error que estamos criticando: Zapatero ha sido vencido en el terreno de las ideas antes de entrar en combate. O sea, que las declaraciones de Zapatero en el Time hay que leerlas, primero, para ironizar, pero, después, para combatirlas.
 
En todo caso, gracias a la entrevista de Zapatero al Time he comenzado a entender por qué este hombre renunció a organizar la Cumbre de la UE en Madrid y cedió este honor a Roma. ¡Se acuerdan! Después de la retirada de las tropas españolas de Irak, fue la segunda "gran decisión" de Zapatero. El terror de ETA, primero, y el de sus colegas islamistas después, habían sembrado de sangre y dolor a España en general, y a Madrid en particular. Los gobiernos europeos conscientes de que éramos, y somos, el país más castigado de Europa por la vileza terrorista quisieron homenajear a las víctimas del 11-M eligiendo Madrid, la capital doliente del mundo occidental, para firmar la Constitución Europea. La UE quería rendir un homenaje a las víctimas del terrorismo del 11-M, pero Zapatero de la noche a la mañana y sin encomendarse a Dios ni al Diablo, o quizá muy bien encomendado, renunció al homenaje a las víctimas del pasado 11-M. Peor que débiles las explicaciones dadas por Zapatero para justificar la renuncia, fueron injustas y arbitrarias. Pero hoy ya tengo claro porque no quiso conmemorarlo: Madrid no se lo merecía, porque había alojado al llamado "Cuarteto de Madrid (EEUU, UE, ONU y Rusia)" que, según Zapatero, no ha movilizado suficientemente su fuerza política y moral para acabar con el hambre y el terrorismo en el mundo. ¡Para llorar! Y no parar, si recordamos la otra perla: "La igualdad de sexos es mucho más efectiva contra el terrorismo que la fuerza militar"