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Rendición ante ETA

El proceso basura

Los ciudadanos de a pie apenas entienden nada y los medios de comunicación libres se limitan a levantar acta de las paradójicas declaraciones de un Gobierno que ha convertido, no sin cierto éxito mediático, una tregua-trampa en un proceso-trampa. Es su principal contribución a la historia política de la democracia. Lo único cierto es que las negociaciones del Gobierno con ETA son oscuras y sombrías. Su hedor a basura es cada día más insoportable. Preparémonos para conllevarlo con elegancia. Quien espere otra cosa es un ingenuo o está dispuesto a cambiar "paz" de cementerio por dignidad democrática.

Porque el Gobierno ha hecho de esta negociación con ETA su principal arma para consolidarse en el poder, nadie espere que esto se resuelva en poco tiempo. Esta situación de "incertidumbre" y entrega a las posiciones de ETA durará hasta las elecciones. Trampear y engañar es lo único que este Gobierno sabe hacer. Bochornosa fue la comparecencia de Rubalcaba para decir que el "proceso-trampa" sigue más o menos igual que hace unos meses, pero es otro síntoma de que apenas cuenta ya terminar con ETA por las únicas vías que cabe esperar de la democracia: ley y transparencia política.

Intentar, pues, razonar, argumentar y predecir por dónde irá este sucio proceso es poco menos que una ingenuidad. A lo único que podemos aspirar es a levantar acta de las contradicciones, paradojas y mentiras de un Gobierno tramposo y ventajista, que oculta al Parlamento y, por supuesto, a la oposición qué es exactamente lo que está negociando con ETA. ¿O es que se cree alguien que el Gobierno está negociando el final de la violencia? Terrible pregunta. Sólo formularla produce pavor. Sin embargo, si la formulo sin ninguna reserva moral es porque estamos ante un gobierno insensato e irresponsable. Muchas pruebas hay para demostrar su irresponsabilidad, pero sólo una es definitiva: todas las cesiones que ha hecho a ETA han sido al margen del PP, o mejor, para dejar fuera de juego al PP.

Con este telón de fondo, el PP no puede respaldar, nadie en su sano juicio democrático lo haría, al Gobierno para que siga negociado con la banda criminal ETA. Rajoy no sólo debe ser inflexible con Zapatero para que éste no traspase la famosa línea roja, a saber, no pagar precio político por la paz, sino que tiene que exigirle al Gobierno que dé razón en el Parlamento de sus contactos y negociaciones con los criminales. Si el Gobierno no comparece en el Parlamento para explicar sus tejemanejes con ETA es porque está reconociendo que ya ha pagado a la banda criminal. Cualquier otra cosa, será darles la razón a los periodistas del Gobierno, que hace tiempo nos vienen adoctrinando sobre la necesidad de seguir negociando, porque perdería quien se levante de la mesa. ¡Cínicos! ¿Acaso duda alguien de que el Gobierno ya ha hecho cesiones a ETA? ¿Acaso no es una negociación salvaje sentarse con alguien que sigue delinquiendo y amenazando con matar?

El Sr. Maestre es filósofo y escritor. Su último libro publicado es La escritura de la política (2012). Miembro del panel de Opinión de Libertad Digital y comentarista de esRadio.