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Terrorismo

El PSOE y la familia Múgica

Entre la tristeza y la impotencia, casi la desesperación, una sensación extraña me invade al leer las declaraciones de la familia de Múgica. Algo parecido me sucede, cuando leo las entrevistas que le hacen al valiente Enrique Múgica, hermano del asesinado Fernando, quien con claridad y contundencia dice que a su hermano lo mataron por socialista. Nada, pues, de cesiones ante ETA. Todos los familiares de Múgica, en realidad, todos los magníficos socialistas que asisten al juicio contra los asesinos de Fernando, son sinceros en sus declaraciones al insistir en que sin la unidad del PSOE y el PP no se terminará con ETA.

Tienen razón y, por supuesto, no hace falta ser muy avispado para saber que su demanda se dirige antes al Gobierno socialista que al PP, porque todos ellos saben que el principal responsable del proceso de acercamiento a ETA está propiciado por su propio partido, el PSOE, sin que el PP sepa de qué va el asunto. Ahora, sin embargo, hay que dar otro paso, hay que interpelar directamente al presidente del Gobierno, dejarse de rodeos, porque la cosa ha llegado demasiado lejos en la negociación entre Zapatero y ETA. No vean estos socialistas ningún reproche en mis palabras, entre otras razones, porque entre ellos tengo muy buenos amigos. Los conozco bien, lo suficiente, para saber que son ciudadanos íntegros, serios y con las ideas claras sobre el Estado de Derecho cómo para dejarse engañar con los procedimientos que sigue Zapatero en la negociación con ETA.

Sin embargo, parece que todas esas declaraciones a favor de la unidad entre el PP y el PSOE, que tanta repercusión tienen en la sociedad, no tienen ninguna receptividad en el seno del propio PSOE. Ya sé, ya sé, que quien manda en el PSOE silencia y ningunea a estos socialistas, pero cabe preguntarse, con toda la delicadeza que ustedes quieran, ¿por qué estos militantes de base del PSOE, estas víctimas socialistas del terrorismo de ETA, no ejercen alguna acción más concreta sobre su partido? ¿Por qué no hacen una crítica más directa a sus dirigentes y plantean alguna alternativa al proceso opaco que Zapatero está llevando a cabo con ETA? En fin, ¿por qué estos socialistas no dan un salto genuinamente político y rompen con la línea oficial del partido?

Aunque no quiero caer en la indelicadeza con estos buenos socialistas, me atrevería a decirles que ya no es el tiempo de las declaraciones abstractas sino de las acciones concretas en el seno de las fundaciones y asociaciones de víctimas que, de un modo u otro, han estado más vinculadas al PSOE que al PP. Tienen que dar pasos concretos y "sustanciar" la crítica a su partido tomando iniciativas con la oposición, o sea, con quienes han sido excluidos de ese proceso opaco en que el Gobierno ha metido a la nación española. Este paso, pues, tendrán que darlo estos socialistas más pronto que tarde no sólo para que no sean tildados de "irresponsables", e incluso de falta de valentía para vivir fuera de la protección del partido, sino también para que el movimiento ciudadano, plural y genuinamente democrático, desarrollado en torno a las víctimas del terrorismo, no quede reducido a una única asociación. De ellos, sí, depende en buena parte la supervivencia de este rico tejido democrático creado como reacción ante el terrorismo.

¡Valen, pues, las apelaciones a la unidad de los partidos políticos contra ETA, pero imiten el compromiso de la viuda de Múgica: afíliense a la AVT!

El Sr. Maestre es filósofo y escritor. Su último libro publicado es La escritura de la política (2012). Miembro del panel de Opinión de Libertad Digital y comentarista de esRadio.