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Reforma laboral

Las imposiciones de la UE

El PP tiene casi todo a su favor para ganar por mayoría absoluta las próximas elecciones generales. Le falta el casi para superar todas las dudas de esta optimista predicción. Hay, en efecto, un asunto que está en contra del PP, a saber, está dando por muerto a Zapatero. Cuidado. No corran tanto, señores del PP, porque Zapatero puede "resucitar". Su mayor aliado en estos momentos, no lo duden, es la Unión Europea. Las imposiciones de Bruselas al Gobierno de Zapatero están convirtiéndose en los mejores anclajes para el futuro de los socialistas. Harían bien, pues, los del PP marcando y siguiendo de cerca, o mejor, adelantándose al decreto que prepara el Gobierno para el día 16 de junio sobre la reforma del mercado laboral. No se queden los del PP, como suele decirse vulgarmente, colgados de la brocha tal y como les ha sucedido con el anterior decreto para atajar el déficit público. 

El PP tendría que marcar con claridad y distinción, y sobre todo descendiendo a los detalles, qué tipo de reforma del mercado de trabajo quiere, porque de lo contrario podría adelantársele otra vez Zapatero. Éste empieza a manejar personalmente con mucha inteligencia y precisión las imposiciones de la UE; más aún, podría ser una clave en las próximas elecciones. Zapatero, comentan hiperbólicamente los avispadillos analistas políticos, rectifica, rectifica y rectifica todas sus anteriores decisiones y acciones referidas a la política contra la crisis económica y social, sin insistir lo suficiente en que casi todas las correcciones son impuestas por la UE y, sobre todo, no quieren percatarse del partido, nunca mejor dicho, que está sacando Zapatero de tales rectificaciones.

De momento, ha abierto una corriente a su favor en la opinión pública. Hay mucha gente que empieza a tener ciertas expectativas de mejora de la crisis con el decretazo para ajustar fiscal y socialmente el déficit público. Pero, sobre todo, Zapatero intentará sacar rédito electoral de las nuevas y, quizá decisivas, rectificaciones en el ámbito de la reforma laboral. Zapatero está dispuesto a aguantar y, por supuesto, va a seguir dando la batalla. Rectificará cualquier cosa, excepto lo fundamental: rectificarse a sí mismo, es decir, presentar la dimisión y convocar elecciones anticipadas, porque toda su política económica, financiera y social estaba en las antípodas de los países de la UE.

En fin, a pesar de que casi nadie se priva ya de despreciar a Zapatero, incluido sus correligionarios, mantengo que la principal dificultad de Rajoy para llegar a La Moncloa será que no tengan efecto inmediato beneficioso las medidas adoptadas por el Gobierno. El drama del PP no es pequeño. De las medidas impuestas por Bruselas a España podría sacar más rendimiento Zapatero que Rajoy. La mayor esperanza del PP, a todas luces paradójica, es que se retrasen los efectos beneficiosos de las rectificaciones de Zapatero. El PP no lo tiene fácil. Por lo tanto, no se entretengan con los malos analistas que se desgañitan contra las rectificaciones y los cambios radicales de las políticas de Zapatero, sin percatarse del rendimiento que éste pudiera estar sacándoles nada más adoptados.

Fijémonos, por ejemplo, en el decreto que Zapatero está preparando para ser aprobado en el Consejo de Ministros del día 16 de junio. ¿Qué tipo de reforma laboral impondrá Zapatero? Por mínima que sea, y auguro que no lo será, ya habrá ganado otra batalla al PP. El PSOE sigue marcando la agenda y los tiempos, que en el caso de la reforma del mercado laboral, como comentaré en una próxima entrega, será decisiva no sólo para el futuro electoral, sino para acabar con el "duopolio" sindical que sufrimos todos los españoles y, por supuesto, para cambiar radicalmente una patronal que no representa ni al 15% de los empresarios españoles.

El Sr. Maestre es filósofo y escritor. Su último libro publicado es La escritura de la política (2012). Miembro del panel de Opinión de Libertad Digital y comentarista de esRadio.

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