- Condenan a una profesora por llamar a sus alumnos "analfabetos", "deficientes" y "gilipollas"
- Los inspectores de Hacienda califican de "ilegal" la rebaja fiscal a los banqueros
- Víctor Valdés, denunciado por agredir a un espectador en un cine
- Teddy Bautista: "Hay que devolver el orden a internet"
- El "azote" del Gobierno es un "placer" para De la Vega
- Las grabaciones con cámara oculta, una "intromisión ilegítima a la intimidad"
- Más de 300.000 personas piden el subsidio de paro en la primera quincena de diciembre
- Gabilondo elude preguntar a Zapatero por las rebajas fiscales a los banqueros
- Basagoiti dice que los futbolistas vascos "tienen un canguelo de primera división"
- Los tres vicesecretarios del PP apoyan ante Rajoy la candidatura de Mayor Oreja
- Teddy Bautista: "Hay que devolver el orden a internet"
- Nuevo farol de Zapatero: España creará empleo de forma "muy estimable" a partir de abril
- Rajoy no acude a la votación sobre los Presupuestos
- Gabilondo elude preguntar a Zapatero por las rebajas fiscales a los banqueros
- La Generalidad prohibirá "tirar piedras y golpear el agua" para no asustar a los peces
- Los tres vicesecretarios del PP apoyan ante Rajoy la candidatura de Mayor Oreja
- Más de 300.000 personas piden el subsidio de paro en la primera quincena de diciembre
- Condenan a una profesora por llamar a sus alumnos "analfabetos", "deficientes" y "gilipollas"
- Los inspectores de Hacienda califican de "ilegal" la rebaja fiscal a los banqueros
- Aguirre, sobre la rebaja fiscal a los banqueros: "Es asombroso que se hagan estos regalos"
Columna publicada el 20-10-2005
La revista Letras Libres, de origen mexicano, conmemoró su cuarto aniversario en España con un coloquio, en la Casa de América, entre Mario Vargas Llosa y Enrique Krauze. Por cierto que, excepto El País, nadie se hizo eco de este coloquio en la prensa nacional. ¿Por qué será? Piénsenlo, amigos mexicanos, porque hay mucha gente que asocia su cabecera a la de Polanco. ¡No sería malo que los responsables de la publicación se distanciaran un poco de la línea “culturalista”, y sobre todo de colaboradores, de El País para que no siguieran siendo confundidos con el periódico de la calle Yuste! Allá ellos. Lo cierto es que el editor de Letras Libres y el novelista, ambos dos colaboradores de El País, criticaron con contundencia la política exterior de España con Cuba y Venezuela. Les resultaba incomprensible el apoyo surgido de la XV Cumbre de Iberoamérica a las dictaduras de Castro y Chávez.
Más aún, se preguntaban perplejos “¿cómo es posible que España no encabece una movilización internacional para que los cubanos puedan disfrutar de la misma libertad que tiene España?” Muchas respuestas hay para resolver el enigma. Ellos no entraron, sin embargo, en ninguna de ellas, seguramente, porque no hubo tiempo o, sencillamente, porque era suficiente con la denuncia. Lo cierto es que si hubieran entrado en analizar las causas, habrían descubierto de inmediato que el régimen de Castro para el señor Zapatero es una forma de legitimación de su política (sic.). La cosa es así de cruda. La izquierda española es tan indigente intelectualmente hablando que, primero, le regala un poco de legitimación a la dictadura sanguinaria de Castro para, posteriormente, hallar en ella un poco de legitimación para su clientela izquierdista y tercermundista. Hay, además, un par de rasgos coincidentes entre los regímenes de Castro y Chávez por un lado, y el de Zapatero por otro, que salvando todas las distancias los aproxima a los tres en estulticia.
Sí, queridos Krauze y Vargas Llosa, hay más de una sintonía entre la política socialista de Zapatero y la de las dictaduras de Castro y Chávez. Para empezar el intento permanente de movilizar a través de la mentira de Castro y Chávez ya es moneda común en el lenguaje de Zapatero. Su lenguaje, es cada día más parecido a la propaganda absurda y ridícula de los dictadores caribeños. Mejor mentir con descaro, dicen sus ideólogos, que discutir con sus adversarios. El debate, aunque esté programado en condiciones paupérrimas, tiene alguna verosimilitud. Nada, pues, de discusiones, dice Zapatero. Mentir, mentir y mentir con descaro, sin importar el medio donde se haga, es la estrategia. Pocas declaraciones, por no decir ninguna, de Zapatero pueden discutirse sin tener la sensación de que estamos ante alguien que sólo pretende engañarnos. Ahí reside su poder. Lo ejercerá sin pestañear, aunque eso signifique el fin del régimen democrático.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
