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Víctimas y traidores

Referéndum sobre Europa, negociación con ETA y trato vejatorio a la Asociación de Víctimas del Terrorismo me parece los asuntos más deleznables del Gobierno del PSOE. Los tres son escandalosos, pero el último me parece cruel. Y los tres demuestran que, excepto defenderla, este Gobierno puede hacer cualquier cosa con la nación. Alquilarla a Francia, someterla a Marruecos y, por supuesto, venderla a trozos a los separatistas no son cuestiones inventadas, sino que pueden demostrarse con papeles en la mano. Naturalmente, el Gobierno del PSOE se reserva el “cacho” más grande para someterlo a sus más salvajes aberraciones. Quizá, por eso, ZP nos convoca a un referéndum sobre la cosa europea que más parece un plebiscito populista a favor de su persona que una meditación seria sobre un tratado discutible. Con tal de seguir mandando sobre el “cacho” más grande, ZP trata de conquistar legitimidad a cualquier precio, incluso al del fraude del referéndum; pues resultan tan extraños los altos índices de participación dados por los sondeos del CIS la semana pasada que parece que alguien prepara un pucherazo. Según comentan sociólogos avezados en esos asuntos, es para estar alarmados, pues en este tipo de circunscripción única el pucherazo electrónico no es difícil.
 
Las conversaciones secretas de ZP con Imaz y, sobre todo, con Carod-Rovira para negociar con ETA, o mejor, para seguir negociando con ETA no sólo demuestran que el Pacto Antiterrorista entre PP y PSOE ya no existe, sino que es el Gobierno quien está negociando directamente con ETA sin ningún intermediario separatista. PNV y ERC son fardos inservibles en la estrategia suicida del PSOE. Carod-Rovira es sólo una coartada y la negociación de Perpiñán un preámbulo de lo que se prepara. ZP no sigue ninguna imposición de sus socios de Gobierno, sino que es él sólo y en exclusiva quien lidera el desmontaje de España como nación.
 
En ese diseño macabro para terminar con la nación democrática, es necesario silenciar a quienes más han contribuido al mantenimiento de la democracia. Es necesario silenciar, pues, a quienes han dado su vida. Es urgente desmontar las asociaciones de víctimas del terrorismo. La creación del Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo sigue siendo la pieza clave para desmontar a quienes han venido sustentando con su sangre y, sobre todo, con su civismo democrático el Estado de Derecho. Por eso, Peces Barba no fue a la manifestación del 22 de enero. Por eso, después del éxito democrático de esa convocatoria, han querido criminalizar a las víctimas de ETA. Por eso, siguen sin dimitir Peces Barba, el viejo abogado de los criminales de ETA.
 
Así las cosas, esperemos que muy pronto las víctimas del terrorismo, que tienen toda la legitimidad del mundo para hacerlo, le digan alto y fuerte a ZP sus sencillas y democráticas verdades. Primero, que nadie, y menos el presidente de todos los españoles, puede desmontar el Estado de Derecho por el que las víctimas han entregado sus vidas. Segundo, que el terror sólo se combate con la ley. Tercero, que la aportación cívica de la asociación de víctimas del terrorismo es, hoy, más allá de cualquier otra consideración de piedad, un valor fundamental de nuestra democracia.
 
Al final, pues, son las víctimas quienes vienen a salvarnos de tanto engaño e imprevisión ideológica. En efecto, creo que, gracias a la lucha de las asociaciones de víctimas del terrorismo, la sociedad española ha aprendido que sólo llegará a ser democrática en la medida que el Estado de Derecho mantenga su firmeza en la lucha contra el terrorismo. O sea, señor Peces Barba, con el dolor no se trafica, aunque usted se hunda en las heces de su “ética” distinguiendo entre quien apretó el detonador y quién facilitó la información de la víctima.

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