Miércoles 11 de Noviembre
Actualizado a las 00:52:43
LD

Libertad Digital: Noticias y opinión en la Red

Opinión

1
Ecologismo

Calentamiento global en un futuro incierto

Albert Esplugas Boter

&quote&quoteEstoy muy dispuesto a aceptar que el calentamiento global es un problema real, pero soy escéptico respecto a las dimensiones del problema y, sobre todo, las soluciones propuestas por los ecologistas para combatirlo.

La tienda de LD

A finales del siglo XIX un observador preocupado por el futuro podría haber temido una catástrofe sanitaria debido a la proliferación del transporte a caballo en ciudades como Nueva York, Londres o Chicago, donde la acumulación de heces y la muerte de animales en la calle constituían un serio problema de salubridad. Pero se inventó el automóvil y los caballos desaparecieron. La incertidumbre, lo que el progreso todavía no ha creado, no entra dentro de los modelos predictivos del agorero.

Estoy muy dispuesto a aceptar que el calentamiento global es un problema real, pero soy escéptico respecto a las dimensiones del problema y, sobre todo, las soluciones propuestas por los ecologistas para combatirlo. Este escepticismo deriva de concebir el mercado como un proceso dinámico y descubridor, y de considerar la capacidad adaptativa del hombre y el coste de oportunidad de redirigir recursos escasos a faraónicos programas medioambientales de dudosa eficacia, aspectos que los ecologistas subestiman a la hora de hacer sus predicciones y recomendaciones. Numerosos ecologistas creen que el protocolo de Kyoto o las energías verdes están al margen del análisis económico y de las valoraciones subjetivas de la gente respecto a costes y beneficios futuros, y deben ser implementadas "a cualquier precio".

El cambio climático puede suponer un incremento de las temperaturas de algunos grados en el próximo siglo y un aumento del nivel del mar de menos de un metro (con perdón de Al Gore, ese gran autor de cine fantástico). Los efectos son negativos si vives en los trópicos o a pocos pies por encima del nivel del mar, pero son positivos si vives en Escandinavia o en Siberia. En balance las consecuencias son negativas sólo si asumimos que somos incapaces de adaptarnos al cambio. ¿Es realista esta premisa? Al fin y al cabo hay gente viviendo en Alaska y en Ecuador. Si la temperatura baja nos ponemos un jersey y si sube enchufamos el aire acondicionado. ¿Por qué no podemos adaptarnos al cambio climático? La adaptación se nos antoja ingenua porque pensamos en términos estáticos, extrapolando las circunstancias actuales a los problemas del futuro, pero las circunstancias futuras pueden ser muy distintas. Si el observador del siglo XIX viera que el hogar medio de hoy en día a menudo tiene aire acondicionado y calefacción, cuando no climatizador, quedaría sorprendido.

La acumulación de capital es la base del progreso. Cuanto más productivos y ricos seamos más fácil nos resultará adaptarnos a un eventual cambio climático. Podremos permitirnos tecnologías más avanzadas y limpias, explotar energías que antes no eran rentables, construir diques por una fracción del coste actual o darnos el capricho de sufragar voluntariamente proyectos de conservación. Después de todo, el ecologismo y el cuidado del medioambiente son un fenómeno propio de las sociedades ricas. Apenas hay ecologistas en Nigeria, la India o Perú, pues tienen otras prioridades, y no en vano las áreas más contaminadas del planeta corresponden a países en desarrollo.

Hace un siglo la gente se desplazaba a pie o a caballo, se comunicaba por telégrafo, sumaba con reglas de cálculo y podía morir de casi cualquier enfermedad. ¿Quién sabe lo que nos depara el futuro? Como especula David Friedman en su libro sobre el futuro de la tecnología y la libertad, en cien años a lo mejor estamos conectados durante horas a la realidad virtual y consumimos poca energía. O proliferan los viajes interespaciales de bajo coste y nos esparcimos por la galaxia. O reducimos el impacto del sol en la Tierra y la absorción de calor poniendo en órbita una serie de espejos gigantes. O mediante inteligencia artificial o ingeniería genética multiplicamos nuestro CI y concebimos soluciones antes impensables. O gracias a la nanotecnología introducimos células reparadoras en nuestro cuerpo que nos permiten adaptarnos al medio y curar cualquier tipo de enfermedad. Hoy suena a ciencia ficción, como hace décadas sonaba a ciencia ficción que pudiéramos cruzar el Atlántico volando en siete horas o poner un marcapasos para regular el ritmo cardíaco. Los cimientos de varias de estas tecnologías se están desarrollando actualmente y no es tan aventurado pensar que nosotros o nuestros hijos veremos cómo alguna de ellas se materializa.

También hay posibilidades menos halagüeñas: el avance de la biotecnología puede facilitar el diseño de enfermedades letales. La nanotecnología puede traer consigo la denominada "plaga gris": máquinas ensambladoras de tamaño molecular que se auto-reproducen y acaban consumiendo toda la materia de la biosfera. En estos escenarios más pesimistas el calentamiento global sería el menor de nuestros problemas.

Albert Esplugas Boter es miembro del Instituto Juan de Mariana, autor del libro La comunicación en una sociedad libre y escribe regularmente en su blog.

También en Ciencia

ESTUDIO DE DOS ECOLOGISTAS

Un perro podría ser peor para el medioambiente que un todoterreno de gran cilindrada

Sorprendente estudio el que ha presentado un matrimonio de arquitectos, Robert y Brenda Vale, que se han especializado en el estudio de pautas para una "vida sostenible" y en el que muestran que un perro de tamaño mediano podría ser mucho más perjudicial que un todoterreno de gran cilindrada.
ENFERMEDADES RARAS

Descubren una nueva terapia genética contra la ALD

La adrenoleucodistrofia (ALD) se produce en uno de cada 17.000 nacimientos. Es una de las reconocidas como enfermedades raras por la FEDER y cuenta con una asociación propia.
EL DOBLE DE GRANDE QUE LA VÍA LACTEA

La mayor galaxia del Universo devora todo lo que hay a su alrededor

La Vía Láctea, nuestra galaxia, tiene cerca de 100.000 años luz de diámetro. Y los astrónomos la consideran de tamaño medio. Sin embargo existe una galaxia, o más correctamente un conjunto de galaxias o cluster que se ha convertido en la mayor del Universo de acuerdo con los científicos.
Copyright Libertad Digital S.A.
C/ Juan Esplandiú, 13
28007 Madrid
Tel: 91 409 4766
Fax: 91 409 4899