Opinión
Noticias y opinión en la red
La lengua viva

El lenguaje del pueblo

José María Navia Osorio ─facundo corresponsal de esta seccioncilla─ distingue entre las dos fórmulas de despedida: "adiós" y "hasta luego". Para él, decir "adiós" equivale a despedirse para un plazo largo o indefinido. En cambio, el "hasta luego" es para un plazo corto, inmediato, definido. Me parece correcta esa interpretación, pero admite muchos matices y continuas excepciones en el habla coloquial. Lo fundamental, para mí, es que tiende a sustituirse el "adiós" por el "hasta luego" en casi todas las ocasiones. Una fórmula alternativa es "nos llamamos" cuando los interlocutores son amigos o algo parecido.

Fernando Martínez Vidal (andaluz) razona que hemos pasado de considerar el habla andaluza como una mala pronunciación del castellano a entenderlo como una variación muy moderna del mismo. Tiene toda la razón. Las hablas andaluzas (pues son varias, a cual más graciosa) son una verdadera riqueza del castellano o español. Las hablas americanas están más cerca de la forma de Andalucía que la de Castilla. Don Fernando comenta un suceso chusco: "En los primeros años de la transición a un listo de aquí se le ocurrió la idea de resucitar el mozárabe "como lengua nacional andaluza. ¿Hasta dónde llegará la estupidez humana?". Me parece que no tiene límites.

Xavier Rull (Valls, Cataluña) me corrige: "el vocablo mande no existe en catalán. Es mane. Haga el favor de rectificar esa información". Hombre, se entiende que ¿mande? no es catalán, pero yo aseguraba que se dice en Cataluña cuando se habla en castellano, incluidos los catalanoparlantes. Fuera de Cataluña también se oye el ¿mande?, pero más bien como un vulgarismo. Quizá en algunas partes de Hispanoamérica suene más como una expresión cortés. No sé si, con estas especificaciones, don Xavier entenderá que rectifico mi opinión.

José Luis Germán aporta dos estupendos dominicanismos que se suman al rico vocabularios hispano referido a la ociosidad. Uno es la medalaganería (= el cachondeo, el no hacer nada de provecho) y otro la vagabundería (= lo que está mal hecho). Don José Luis aprovecha el caso para insistir en que es mejor decir "español" que "castellano". Le doy la razón si con ello se indica que nuestro idioma se alimenta de muchos caudales de fuera de Castilla.

Carlos de la Torre Maicas ─cubano de nación─ me escribe desde Budapest, donde profesa como lector de español. Es de agradecer que el milagro de la internet haga posible la corresponsalía instantánea con remotos lugares. Sugiere don Carlos que comentemos más los modismos del habla hispana. En ello estamos. Precisamente la riqueza de nuestra lengua se debe a la diversidad geográfica en la que se asientan sus hablantes. Creo que es una buena maestra la que aquí aparece como producto de las amables comunicaciones de los libertarios.

Rafael Agüera Lizaso hace un canto al Spanglish de los hispanos en los Estados Unidos. Lo considera "un triunfo parcial, coloquial, para la supervivencia del español, aunque no sea puro, en un mundo dominado por el inglés". Aduce este simpático anuncio: "Probably la mejor beer del mundo". Me alegra coincidir con ese sentimiento.

Manuel González Cudilleiro añade un fino insulto del habla canaria: "Alguien replicó a su ofensor preguntándole cortés y calmosamente: Oiga, ¿por qué no me hace el favor y se va p’al coño su madre?".

Pablo Martínez (Cuenca) plantea una consulta curiosa: "Estoy interesado en conocer el significado de la expresión cogérsela con papel de fumar y si es posible saber en qué situaciones se utiliza y quiénes son los usuarios de la misma". Vamos por partes. Es una expresión muy popular y expresiva, aunque no la he visto citada en el Diccionario del español actual, de Seco y colaboradores o en el Diccionario del erotismo, de Cela. En cambio, sí viene en el Diccionario del insulto, de Juan de Dios Luque y otros. Ahí se dice que equivale a "ser excesivamente formalista, puntilloso y exquisito; dícese también del legalista o pseudopuritano que hila muy fino porque tiene excesivos remilgos en comprometerse o arriesgarse". Opino que es entendible la alusión a que uno se coge el pene con un papel de fumar, que es la hipérbole del que es excesivamente mirado o escrupuloso. Literalmente, solo se podría aplicar a un varón, en cuyo caso las féminas podrían tildar la expresión de machista. Pero, al tratarse de una caricatura, la expresión puede ser aplicada a ambos sexos. Recuérdese que "una tía cojonuda" se aplica, con un sentido encomiástico, a una mujer hermosísima o de excelsas cualidades morales. Si alguien considerara que hay machismo en esa expresión es que realmente se la coge con papel de fumar. Entiéndase bien que estamos ante manifestaciones del habla popular. No son muy finas, como tampoco lo son en general las que se refieren a los órganos sexuales. Todo depende del tono y de la circunstancia en la que se emiten. En el caso que nos ocupa ese "cogérsela", sin decir qué, manifiesta una cierta elegancia. Si algún libertario se me pica, es que ajos come.

Todavía un nuevo aporte. Sostiene Rafael Molina que "en el [dialecto] somontano aragonés se decía gayar o gallar a efectuar el acto sexual [por antonomasia]". Interesante.

Lo más popular