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La lengua viva

Más sobre el politiqués al alcance de todos

El politiqués no es más que la vieja afectación, la cursilería en el habla pública, la pedantería de los ignaros que quieren pasar por cultos. Para el observador resulta algo divertido.

Natalio Rivas añade un estupendo eufemismo para la lista de los títulos profesionales edulcorados. Es el de "obispo técnico de grado medio" para el cura párroco.

Juan Mateo Bosch me envía un ejemplo de la ganga retórica que hoy se estila. Es la reduplicación "ambos dos". Efectivamente, se oye mucho. En su día pudo ser un vulgarismo; hoy parece un tecnicismo.

Manuel Gutiérrez Gantes (Avilés, Asturias) me pregunta por qué considero incorrecta la expresión "lisa y llanamente". No creo haber dicho que sea incorrecta. Forma parte de un elenco de expresiones barrocas o desmesuradas que utiliza mucho la jerga del politiqués. Su función es la de ganar tiempo, llenarlo con vaciedades o repeticiones. En este caso se trata de la fórmula de dos palabras unidas por la conjunción <y> que vienen a significar lo mismo. Por ejemplo, "lisa y llanamente", "única y exclusivamente", "lo cierto y verdad". Lo curioso es que cuando se abusa de esas expresiones, el texto que sigue suele resultar contradictorio con lo que se advierte. Es decir, a "lisa y llanamente" suele seguir un párrafo retorcido; a "única y exclusivamente" le sigue algo que no es así; "lo cierto y verdad" antecede a una falsedad.

Gabriel Ter-Sakarian Arambarri anota una muletilla típica del politiqués: lo de "concretamente". Por ejemplo, "vivo en España, concretamente en Madrid", en lugar de "vivo en Madrid".

A veces, el politiqués, de puro relamido, se hace tontería. Antonio Bort (Castellón) ha oído en Onda Cero que un dirigente de la Cruz Roja hablaba de "familias monoparentales y monomarentales".

José Antonio Martínez Pons aporta algunas palabrejas del vocabulario politiqués, por ejemplo, "priorizar" (= destacar, dar ventaja o preeminencia) o "apostar" (= desear, confiar). Lo fundamental es que las palabras del politiqués den lustre y distinción, oculten la ignorancia. Ayuda mucho el tono de voz y el estar rodeado de periodistas.

Cruz de los Montes me señala otro modernismo del politiqués: la voz "constatar", una pedantería para no decir "comprobar, dar fe, certificar". De nuevo, la jerga del politiqués sirve para presumir de ser una persona instruida y viajada.