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La SGAE de los periodistas

Las organizaciones que se erigen como representantes de los profesionales de los medios de comunicación se han convertido en una nueva SGAE. La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) se ha convertido en "intermediaria" entre las empresas de resúmenes de prensa (press-clipping), tanto online como tradicionales, y los periodistas para que aquellas paguen un canon supuestamente en beneficio de éstos. El primer desembolso ya ha sido realizado y anunciado a bombo y platillo. Ahora se supone que la FAPE entregará las cantidades correspondientes a cada asociación o colegio profesional local para que éstos las repartan entre los autores de los textos reproducidos.

Y ahora viene la cuestión de fondo. Ni la FAPE ni ninguna de las organizaciones miembros de la misma tenían legitimidad para negociar un acuerdo de este tipo en nombre de quien escribe el texto que ahora está leyendo usted, y menos aún la tienen para cobrar nada. Tal vez la ley se lo permita, pero no siempre lo legal es legítimo. No estoy afiliado ni a la Asociación de la Prensa (APM) de Madrid, la que me correspondería si quisiera formar parte de alguna, ni a ninguna otra. Sin embargo en caso de que este artículo, o cualquier otro en el que aparezca como firma Antonio José Chinchetru, sea reproducido por una empresa de press-clipping, dicha compañía tendrá que abonar 0,04 euros a la Federación de marras.

En ningún momento he autorizado a la FAPE a cobrar en mi nombre para que después le dé el dinero a la AMP y esta me lo haga llegar, si es que lo hiciera a pesar de no ser miembro de dicha asociación (lo sabremos si la FAPE responde al correo electrónico en el que le he consultado por esta cuestión). Quiero que mis artículos puedan ser reproducidos gratuitamente en resúmenes de prensa. Por dos motivos.

En primer lugar por coherencia, puesto que me encuentro entre quienes consideran que la propiedad intelectual no existe y que, de hecho, es un ataque contra la propiedad privada. No se puede reclamar para uno lo que se rechaza para cantantes o cineastas. Y en segundo lugar por mero interés propio. Una vez publicado el artículo ajustando su cobro, si es que existe, a las condiciones pactadas con Libertad Digital, no pretendo ingresos extras por el mismo provenientes de terceros.

Lo que me interesa es que las ideas que transmito en él se difundan lo máximo posible. Y para eso es una ventaja aparecer en resúmenes de prensa. Si se incrementan los gastos de éstos, las posibilidades de que reproduzcan el texto disminuyen. Así que la FAPE, la APM y compañía tan sólo consiguen fastidiar con la excusa de proteger unos supuestos derechos por otra parte inexistentes.

Y que no pretendan ver la asociación madrileña y la federación en este texto una excusa para quedarse con ese muy escaso dinero que pueden ingresar por la reproducción de cualquier artículo mío. Lo que quiero es que no lo cobren. En ningún momento les he autorizado a ello. Si me molesta que la SGAE, ACAM, CEDRO y compañía se lucren con el cuento de los derechos de autor, todavía me resulta más irritante que la FAPE y la AMP pretendan hacer lo mismo con la misma excusa poniéndome a mí como justificación.

Antonio José Chinchetru es autor de Sobre la Red 2.0.

Nota: El autor autoriza a todo aquel que quiera hacerlo, incluidas las empresas de press-clipping, a reproducir este artículo, con la condición de que se cite a Libertad Digital como sitio original de publicación. Además, niega a la FAPE o cualquier otra entidad la autoridad para cobrar a las citadas compañías o cualquier otra persona o entidad por dichas reproducciones.