Opinión
Noticias y opinión en la red
Canon de la SGAE

Rajoy y el Clan Bautista

Las críticas de Rajoy a los "cánones" y a los apoyos a grupos de profesionales "concretos y cerrados" son de agradecer y es de esperar que, en el caso de que gobierne, se traduzcan en hechos concretos. No hay que ser un lince para comprender que se refiere a los cánones que la SGAE y otras entidades de gestión imponen a CD y DVD vírgenes, cintas de audio y vídeo (todavía se mantienen) y a todo aquello que se les ocurra. De todos modos, en las declaraciones del candidato del PP se echa en falta algo muy importante: claridad.
 
Está bien que critique a la "familia" del canon –esa formada por el clan de "Teddy" Bautista y otros similares– y el apoyo que recibe por parte del PSOE, pero debe hacerlo citando nombres de personas y, sobre todo, asociaciones. Rajoy debe comprometerse de forma clara y abierta a terminar con los abusos de la SGAE y las demás entidades beneficiarias de la "compensación por copia privada". Es necesario que pronuncie esas siglas o, al menos llame a esos "grupos de profesionales concretos y cerrados" por su nombre: entidades de gestión de derechos de autor.
 
Pero la falta de claridad no se limita a eso. Sus críticas pierden fuerza y credibilidad si recordamos que días antes se había reunido con los dirigentes de la SGAE, un lamentable espectáculo al que nos tienen acostumbrados los candidatos del PP y el PSOE ante cada cita electoral. Las declaraciones de Rajoy en la Casa de América pierden fuerza y credibilidad debido a ese encuentro.
 
No es muy osado suponer que el candidato del PP está buscando al menos la neutralidad del "Clan Bautista" ante las elecciones generales. Se equivoca. Los Ramoncín, Ana Belén, Víctor Manuel y compañía son aliados y propagandistas de los partidos de izquierdas. Por mucho que Rajoy no cite por su nombre a la SGAE (que proporciona a aquellos grandes beneficios a costa de los consumidores) y se reúna con su cúpula, esos cantantes no van a dejar de participar en las campañas del PSOE e IU.
 
Rajoy se equivoca cuando opta primero por el coqueteo y después por la insinuación en vez de la acusación directa. Los capos de la supuesta "cultura" no le van a perdonar el hecho de que sea el candidato del PP. Van a ir contra él igual que arremeten contra cualquier miembro de su partido. Ese motivo es suficiente como para que el líder del Partido Popular sea más explícito, pero hay otro más importante: el respeto a los electores.