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11-II-2007

Sale Sorrocloco y entra Camilo Séptimo

Revista de Prensa
Contra-programación a granel. Nerviosismo a espuertas. Las vísperas del juicio por el 11-M se escriben con letra temblorosa, colorines para el despiste y más trampas que en una película de Indiana Jones. Las portadas de la Prensa del Régimen y también las de la meritoria lucen agitadas y maniobreras este domingo. Demasiados frentes abiertos para el Gobierno. Sobrecarga de trabajo, horas extra de la mentira.
 
El País y ABC echan el resto con historias y opiniones que intentan marcar el terreno de juego del mayor juicio anti-terrorista de la historia de España. Tal cual que los perros y los gatos, cuando miccionan. Por aquí, ni te acerques, parecen decirle al Tribunal.
 
El Diario Independiente de la Mañana tira de contra-programación para avivar la amenaza yihadista. En otros tiempos, fue cosa ridícula, pensar en terroristas islamistas asentados en España, como demuestra la caricatura que el PSOE y su prensa le hizo al "comando Dixan". Después, el yihadismo del 11-M pasó a ser la lógica respuesta a la criminosa participación de Aznar en la Guerra de Irak. A partir de ahora, y mientras dure el juicio del 11-M, la guerra santa será el contexto inmutable e incontrovertido que resuelva todas las dudas de la masacre.
 
"Yihadistas reclutados en España se entrenan en Malí con Al Qaeda", titula El País, para ir abriendo boca. Hasta Bamako, han enviado al otrora periodista de investigación José María Irujo.
 
La portada del diario gubernamental se queda corta para tantos fuegos por apagar. A María Teresa Fernández de La Vega le dedican dos páginas de entrevista, elaborada por el periodista de bolsillo de La Moncloa, Luis R. Aizpeolea. Con rótulo en la portada: "ETA ha roto la puerta que había abierta. Hoy no hay posibilidad de reabrir el proceso", declara solemne la vicepresidenta, mientras Batasuna-ETA imprime ya las planchas electorales, sus líderes se pasean por Europa, y De Juana practica el Pilates en el Camarote de los Hermanos Marx.
 
Viéndoles tan piafantes y seguros de que volverán a sentarse en las instituciones, se diría que, en efecto, el "proceso de paz" es un cadáver que goza de muy buena salud.
 
Más enjuagues, en una edición de El País para enmarcar.
 
Resulta que el nuevo ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, fue bajista de un grupo pop. Parece que al radical rogelio de los juzgados no le iba el rollo punk tipo La Polla Records, sino una especie de sicodelia melosa en plan Los Pequeniques. Años 70. Pantalones de pata de campana, jerseys de cuello de cisne, guateques, acné y poluciones nocturnas... El grupo se llamaba Cirros y cantaban: "Tu boca quise besar/ más no lo pude lograr / después te quise abrazar / pero me contuve / no sé cómo pude aguantar".
 
Minuto y resultado: sale Sorrocloco y entra Camilo Séptimo.
 
ABC no le va a la zaga a este despliegue de fantasía y evocación. "Empieza la vista oral que desvelará los puntos oscuros de la matanza del 11-M", titulan en portada. Ha llegado la "hora de los jueces", sentencia en el editorial. La hora de los jueces. ¿No habíamos quedado que el reloj era de Del Olmo? Changes, que diría David Bowie [por seguir en el universo glam-pop que tanto le mola al Gobierno].
 
¿A qué seguir? Pues sí, porque no todo es feria: "vanidad y pelo negro", dice el Eclesiastés. La Razón sondea el estado de opinión ante el juicio del 11-M: "La mayoría cree que el PSOE ganó las elecciones" por los atentados y más de la mitad, "que no se ha investigado lo suficiente". Mal rollo, Olga Sánchez. ¿Vale ya?
 
EL MUNDO: "El Gobierno cree que los proetarras lograrán concurrir a las municipales", "Artur Mas: Si el 'Estatut' no cabe en la Constitución habrá que cambiar la Constitución, "El PP afronta las elecciones como unas 'primarias' para que 'Rajoy presida España', "11-M: Los enigmas llegan a juicio" y "Barack Obama, candidato a la Casa Blanca: '¡Un futuro diferente es posible!'".

En su editorial El estado tiene medios legales para que Batasuna no burle la ley, señala que "no parece" que el Gobierno "tenga la voluntad política de impedir que Batasuna pueda presentarse a las elecciones bajo otra denominación" y añade que "los contactos entre Patxi López y Arnaldo Otegi refuerzan esta impresión".

ABC: "Empieza la vista oral que desvelará los puntos oscuros de la matanza del 11-M", "El 74% de españoles creen que el Gobierno no hace suficiente contra la violencia juvenil" y "Entrevista con Andrés de la Oliva, catedrático de Derecho Procesal: 'Politizar un sumario así lleva a que se cuestione luego el resultado del proceso'".

En su editorial 11-M, la hora de los jueces, dice que el juicio oral por los atentados del 11-M es un "hito histórico" porque ninguno de los grandes atentados de Al Qaida o de sus grupos asociados ha podido ser sometido a un proceso de estas características y añade que "será un examen para la justicia española" porque "no faltarán juicios paralelos" y "el alto nivel de tensión político no va a facilitar las cosas a los jueces".

EL PAÍS: "Yihadistas reclutados en España se entrenan en Malí con Al Qaeda", "El Gobierno penalizará los coches potentes y el derroche de luz", "María Teresa Fernández de la Vega: 'ETA ha roto la puerta que había abierta. Hoy no hay posibilidad de reabrir el proceso'" y "Dirigentes de PSE, PP y PNV marchan juntos en Bilbao contra la banda".

En su editorial: El 11-M, a juicio, dice que "constituye un éxito" que el sistema judicial haya sido capaz de llevar a juicio, en menos de tres años, a los presuntos autores del 11-M. Indica que se trata de una investigación judicial "sólida y abundante en indicios probatorios" y explica que "sería deseable" que el juicio transcurriera en un clima de serenidad, aunque que "no parece" que "el clima general lo favorezca".

LA RAZÓN: "La mayoría de los españoles cree que el PSOE ganó las elecciones por el 11-M", "Gesto por la Paz une a PP y PSOE en la manifestación de Bilbao" y "Rajoy ofrece moderación y rechaza 'federaciones o estados libres asociados'".

En su editorial 11-M: un juicio, muchas dudas, afirma, con respecto a la investigación sobre los atentados de Madrid, que "en muchos momentos han primado los intereses políticos y judiciales antes que la búsqueda de la verdad" y asegura que "el escepticismo de los ciudadanos demuestra que los atentados están lejos de ser un 'caso cerrado'".






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