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Campaña del PSOE

El socialismo en eslóganes

Como el socialismo es un grave error intelectual, no cabe esperar de los socialistas una gran inteligencia. Basta con la mirada positiva y no ser él. Los políticos colectivistas tal vez tengan la astucia necesaria para engañar a sus votantes, pero dado el ínfimo nivel intelectual de su propaganda de cara a estas elecciones parecen creer que la ciudadanía es tan boba que no hay que esforzarse demasiado.

Motivos para creer. Esto puede referirse a que el socialismo es una cuestión de fe irracional que hay que asumir sin rechistar; o a confiar en algún político que presume de sinceridad cuando se le ha pillado confesando alguna que otra grave mentira.

Por todo lo que merece la pena. No concreta nada: típico mensaje utilizado por los embaucadores que todos los incautos interpretan de forma positiva sin darse cuenta de que cada uno hace una interpretación diferente, de modo que lo que para unos es bueno, para otros es malo. Además como en la realidad los medios son escasos, no puede intentarse todo lo valioso, siempre hay que renunciar a algo, asumir algún coste: pero recordar esto no te hace popular.

Comprometidos con la igualdad. Y radicalmente en contra de la libertad. Discriminando, olvidando la igualdad ante la ley para imponer coactivamente la igualdad mediante la ley (y como esto no se consigue nunca del todo, es una excusa infinita). Si todo es igual, todo da igual, no hay diferencias valiosas y útiles. No se trata de eliminar la pobreza sino de fomentar la envidia contra los ricos.

No es lo mismo. ¿Pero no habíamos quedado que estamos comprometidos con la igualdad? Es inteligente notar las diferencias, y efectivamente el socialismo no es lo mismo que sus alternativas: es mucho peor.

Vivimos juntos, decidimos juntos. ¿Quiénes somos ese "nosotros" que no se menciona? ¿Es un concepto discutido y discutible? ¿Y si me siento más próximo a alguien que no forma parte del colectivo oficial? ¿La unión hace la fuerza o se consigue mediante la fuerza? Muchos votantes no se sienten en absoluto identificados políticamente con otros a quienes consideran indeseables, y lamentan tener que compartir nada con ellos. Aunque todos nos lleváramos bien y tuviéramos buena voluntad comunitaria, la limitada capacidad cognitiva y comunicativa de los seres humanos no da para decidir todo juntos, por eso los ámbitos de control intentan separarse y hacerse locales (derechos de propiedad) para evitar los conflictos. Si decidimos juntos, ¿por qué al final sólo deciden los políticos, también en nombre de quienes no han votado por ninguno?

Somos más. Esto es una advertencia, así que cuidadito los que no son de los nuestros, que os podemos (por si nuestra pobreza argumental no consiguiera confundiros). Igual se refiere al crecimiento de la población, pero resulta raro que presuman de ello quienes suelen estar preocupados por los daños que los seres humanos provocan al planeta. Obviamente el socialismo no es para exquisitos individualistas independientes, sino para miembros de grandes rebaños mayoritarios.

Por todo lo logrado. El pasado. ¿A costa de qué y de quiénes? ¿Y el coste de oportunidad, todo lo que podría haberse logrado sin ustedes de por medio?

Porque lo estamos consiguiendo. El presente. ¿Quiénes y qué? ¿Liquidar la libertad? ¿Exterminar al enemigo?

Porque no todo está hecho. El futuro. Dados sus planes, afortunadamente.

Soñar con los pies en la tierra. Mejor tumbado en la cama. Parte de sus sueños son pesadillas, y casi todo el resto fantasías irrealizables.

Por el pleno empleo. No se trata de tener más riqueza con mínimo esfuerzo, sino de hacer como que todo el mundo está muy ocupado. Todos funcionarios.

La octava potencia económica, los primeros en derechos sociales. Con el bofetón que estamos dándonos (y lo peor está por venir), pronto sólo quedarán desechos sociales. El socialista cuando dice derechos quiere decir exigencias, reclamaciones ante los demás.

Podemos llegar tan lejos como queramos. ¡Ánimo campeones! Hasta el infinito y más allá. Basta con voluntad para obtener resultados. La acción inteligente es innecesaria.

Ahora que avanzamos, por qué retroceder. Un poco más y habremos sobrepasado el borde del abismo. A partir de ahí, caída libre.

Francisco Capella es director del área de Ciencia y Ética del Instituto Juan de Mariana, creador del proyecto Inteligencia y Libertad y escribe regularmente en su bitácora.

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